El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza acoge este viernes, 10 de julio, a las 17:30h, el preestreno de Trambólika, el primer largometraje documental del actor y cineasta hispano-venezolano Carlos Indriago, conocido por su trabajo en la serie Merlí Sapere Aude, protagonizado por Chelo. La proyección se enmarca en una sesión especial dentro de la programación del mes del Orgullo de la pinacoteca madrileña.

El pase contará con la presencia del director, la protagonista del documental, Chelo, el artista Okuda San Miguel, así como parte del equipo de producción, que participarán en un coloquio posterior con el público para reflexionar sobre identidad, creación artística, diversidad y comunidad. El acto estará conducido por Hugáceo Crujiente, artista y activista queer vinculado al Thyssen.
Escrita por Carlos Indriago y Alfredo Velásquez, Trambólika propone un viaje íntimo y luminoso a la vida de Chelo, artista visual, DJ y performer queer que ha convertido el arte, la música electrónica y la celebración colectiva en una forma de transformar el entorno que la rodea. La de Chelo es una historia de crecimiento sin barreras, de apoyo familiar y del entorno, que demuestra que el arte no siempre ha de emanar de algún tipo de alienación.

«Desde pequeña, el arte siempre ha estado conmigo. Nunca me han cortado las alas. Necesito tanto la pintura como la música para expresarme y, aunque llegué más tarde a la electrónica, hoy ambas forman parte de quién soy«, explica la protagonista. Para Chelo, su forma de ser y estar en el mundo es en sí misma una forma de activismo. «Todo lo que hago tiene un punto de reivindicación, de declaración de existencia y de disfrute. Trambólika es, al final, un canto a ser tú».
Lo que comenzó como un retrato artístico terminó convirtiéndose en una historia mucho más amplia. «La película empezó queriendo mostrar cómo florece una artista, pero acabó abarcando los vínculos familiares y de la comunidad. A la vez, la historia de Chelo, sin buscarlo, acabó reflejando la mía como inmigrante. Al final, es una película para reivindicar la importancia de ser auténtico y sobre cómo el arte puede convertirse en un espacio de pertenencia”, expone el director.

Una pareja que se complementa
Okuda San Miguel, compañero de vida y de creación de Chelo, destaca precisamente esa capacidad transformadora que desprende la protagonista. «Chelo llena cualquier espacio. Tiene una energía que no se puede explicar, solo vivir. Llevo once años viajando por todo el mundo y siempre ocurre lo mismo: da igual quién tenga delante, todos acaban fascinados con ella».
Sobre la evolución de ambos durante estos años, añade Okuda: «Nos hemos enseñado mutuamente muchas cosas. Yo le he aportado disciplina y ella me ha abierto la mente, me ha dado una energía mucho más reivindicativa. Es un regalo del cielo, y cada día la admiro más».
Tras este preestreno, Trambólika iniciará en los próximos meses su recorrido en festivales nacionales e internacionales, arrancando con su participación en See The Sound, donde comenzará la trayectoria internacional de la película.



