¿Te vas de vacaciones y eres un apasionado del arte? Aquí tienes una selección de exposiciones imprescindibles por la geografía costera española. Allí donde hay un museo con grandes propuestas, hay también una oportunidad para refrescar y resetear tu mente este verano.
Bilbao: Museo Guggenheim
Los caminos abiertos por Jasper Johns

Verano (Summer), 1985
Mundialmente conocido por sus polémicas pinturas con la bandera estadounidense, interpretables como una sátira al sueño americano o como un evidente signo de su chovinismo imperialista, Jasper Johns lideró la transición desde el expresionismo abstracto americano de los años cuarenta a todos los movimientos posteriores: el pop, el minimalismo, el informalismo geométrico y hasta el arte conceptual le deben lo suyo.
Esta gran antológica repasa su carrera a través de obras históricas, pero también de su ingente trabajo en papel y su obra reciente, más simplificada. Johns, además, pertenecía a esa élite de white gay men (posiblemente fue el más armarizado de todos) que dominó la escena estadounidense de posguerra. Junto a la pareja que formaban sus mejores amigos, el músico John Cage y el coreógrafo Merce Cunningham, con los que vivió durante años, sentó las bases para una renovación a la que no fueron ajenos ni Robert Rauschenberg (que fue su novio) ni Cerith Wyn Evans ni el mismísimo Andy Warhol.
Jasper Johns. Night Driver se puede visitar hasta el 12 de octubre. Más información aquí.
Málaga: MUCAC
Marginalidad y resistencia poéticas

Perteneciente a una generación de mujeres latinoamericanas que a partir de los años setenta renovaron el compromiso social de la fotografía, muchas veces jugándose su integridad física, Paz Errazúriz tiene una trayectoria de lo más singular: maestra de escuela, fue el golpe de estado de Pinochet el que la convirtió en fotógrafa.
Retrató todo lo que podía incomodar: las poblaciones más marginales y olvidadas, desde la miseria rural y urbana a los indígenas, las prostitutas, los enfermos mentales y las víctimas de conflictos violentos, como hizo en Palestina hace ya años. En esta exposición se incluye una de sus series más conocidas: La manzana de Adán.
A partir de 1981, fotografió a la comunidad trans chilena, personas obligadas a vivir únicamente de la prostitución y totalmente recluidas en sus viviendas. Fue de las primeras miradas en devolver la dignidad a un colectivo forzado a la tragedia cotidiana.
Paz Errazúriz: Poéticas de Resistencia se puede visitar hasta el 15 de noviembre. Más información aquí.
Barcelona: MACBA
El videoarte es vanguardia

Es una exposición, pero en realidad son tres. El MACBA propone un recorrido en torno a su colección de videoarte, centrado en sus usos documentales, experimentales y el compromiso social. Primero, recupera al colectivo Video Nou / Servei de Video Comunitari, activo entre 1977 y 1983 como una plataforma de participación ciudadana que finalmente terminó documentando el entusiasmo y la decepción de esa otra Transición que estaba ocurriendo en las calles.
Sigue con Echoes, donde exhibe las últimas donaciones de la Fundación Han Nefken, dedicada a acompañar a artistas internacionales en el tránsito de la emergencia a la madurez. Trabajos de nombres como Aziz Hazara, Han Jingban o Thao Nguyen Pan, entre otros, para acercarnos al futuro de la experimentación audiovisual desde el presente más inmediato: son todos de esta última década.
Por último, se homenajea al más radical de los cineastas experimentales catalanes, Pere Portabella, con una selección discursiva de sus primeros trabajos.
El gesto de filmar. El vídeo en la colección MACBA se puede visitar durante todo el verano. Más información aquí.
Mallorca: Es Baluard-La Llotja
La experiencia expandida

Foto: Bruno Daureo
Con una carrera que abarca treinta años, Katharina Grosse –cuya pintura es reconocible por su vibrante cromatismo y su aproximación informalista– aspira a la totalidad. Ha cubierto espacios domésticos y museísticos, utilizado telas y volúmenes, creado intrincadas esculturas y utilizado la propia arquitectura de los espacios intervenidos para concluir que todo es susceptible de ser pintado y funcionar como un único trabajo. El problema es que, aunque de estética apabullante, algunos resultaban forzados, artificiales o incluso entraban en conflicto con el espacio que los acogía. Por eso esta última resulta tan relevante.
Ubicada en la Llotja de Mallorca, uno de los edificios de ingeniería civil góticos más bellos de Europa (una lonja para pescadores de aspecto y aire catedralicio), al no poder intervenir este bien protegido, ha simplificado su apuesta a arenas tintadas, y ha incorporado elementos naturales del paisaje mediterráneo, creando una de las mejores intervenciones de su carrera. Posiblemente, la gran instalación artística del año en España.
Arrels de Katharina Grosse se podrá visitar hasta el 31 de enero de 2027. Más información aquí.
València: IVAM
Cuestionar la realidad con humor

Exposición de Cristina de Middel Apoteosis Now © Miguel Lorenzo-IVAM
Cristina de Middel se ha convertido en el gran referente de la última generación de fotógrafos que cuestionan las narrativas ortodoxas sobre la fotografía documental y el exceso de información visual en el mundo. Fotorreportera de Magnum, su mirada altera o reconstruye tanto lo que cuenta que produce una especie de realidad subsidiaria, en un plano donde lo verdadero y lo falso, lo real y lo imaginario, se entremezclan. Y lo hace siempre con una prodigiosa capacidad para reírse de todo ello.
En Apoteosis Now utiliza su ironía y un dislocado display que mezcla la práctica femenina (y feminista) del scrapbook con el moodboard, para apostillar con ironía sagaz “la cascada de imágenes a la que nos somete esta era y, al mismo tiempo, esa enfermedad ocular que nos impide verlas con claridad”, en sus propias palabras. Imágenes, pues, que son fetiches y tabúes de un tiempo, expuestas al modo de un abismo metacrítico.
Apoteosis Now de Cristina de Middel se puede visitar hasta el 12 de octubre. Más información aquí.
Santander: Centro Botín
Los dibujos de la pionera del arte pop neoyorquino

Marisol Escobar, o mejor Marisol, como ella misma decidió nombrarse en un ejercicio de negación de la herencia patriarcal motivado por el suicidio de su madre, fue una misteriosa figura epicéntrica en la escena del arte neoyorquino desde finales de los años cincuenta del siglo XX y durante los sesenta.
De padres venezolanos, nacida en París y criada y formada entre Francia y Estados Unidos, hacia 1958 ya era una fuerza creadora visible en la Gran Manzana. De una belleza física notable y un carácter introvertido y silencioso (un elemento clave también en su discurso estético) empezó su práctica con el dibujo hacia 1949, y no lo abandonó hasta poco antes de su muerte en 2016, cuando ya estaba enferma de Alzheimer. Lo que sí abandonó, voluntariamente, fue el mundo del arte, y lo hizo varias veces. La primera, tras su primera y exitosa exhibición en Nueva York en 1958, huyendo a Europa.
Retornó y en 1962 se hizo amiga de Warhol y protagonizó un par de películas experimentales suyas (presentes en la exposición). Se convirtió además en algo así como una socialité de los circuitos artísticos más sofisticados. En 1968, cuando representó a Venezuela en la Bienal de Venecia y participó en la Documenta IV, su arte extremadamente personal alcanzó su cénit de popularidad. Y volvió a desaparecer, esta vez al Sudeste Asiático y la Polinesia.
A mediados de los años setenta, casi nadie se acordaba de ella, pese a que siguió trabajando y recibiendo importantes encargos institucionales toda su vida. No solo sus singulares dibujos –entre el pop y lo surreal–, sino también sus grandes esculturas en madera, le dieron una notoriedad crítica inmensa, sobre todo en Norteamérica, encajándola como artista pop sin realmente terminar de serlo. Aunque tocaba temas del pop como las relaciones sociales, los mass media y los sistemas productivos del consumo capitalista, su estilo era difícil de integrar, y hoy sigue siendo manifiesta su absoluta y brillante singularidad.
Esta exposición se centra en su dilatada relación con el dibujo, pero no excluye ni algunas de sus grandes esculturas en madera ni otros trabajos, casi todos provenientes de colecciones institucionales estadounidenses. Una oportunidad magnífica para entrar en un universo creativo poco conocido en España y de indudable valor y persistencia.
Marisol. Cuando todo está por comenzar puede visitarse hasta el 25 de octubre. Más información aquí.
Avilés, Asturias: Centro Niemeyer
El paisaje como apología de la diversidad

Isabel Muñoz © Isabel Muñoz VEGAP Avilés 2026
Pensada como una de las exposiciones centrales de la I Bienal Climática que se desarrolla ahora en el territorio asturiano, Naturalezas vivas propone una aproximación histórica al paisaje y la relación humana con la naturaleza, un tema que adquirió importancia filosófica en el siglo XVIII, se pensó y repensó a lo largo del siglo XIX y alcanzó una cota de profundo compromiso en el siglo XX, con las evidencias de la crisis medioambiental y el cambio climático.
Tocando palos muy diversos, que incluyen hasta la flora del bodegón, la pintura de animales o el paisaje industrial, y con una crítica subyacente al empeño humano en manipular, para mal, la naturaleza, finalmente incluso incluye una lectura simbólica más amplia y muy de agradecer hoy: tal es la disparidad de obras que incluye, desde paisajes clásicos de Daubigny hasta obras contemporáneas de Rauschenberg o nuestro recientemente fallecido David Hockney, que parece alentar una visión de la biodiversidad que alcanza incluso a la diversidad humana, cultural, social, sentimental o incluso afectiva. Y desliza que, obviamente, quienes van en contra de alguna también van en contra de las otras, y viceversa. Algo que nuestros políticos más radicales parecen probar en cada declaración pública que realizan.
Naturalezas vivas se puede visitar hasta el 27 de septiembre. Más información aquí.
Tenerife: TEA
Crisis y mutación urbana en la capital tinerfeña

Santa Cruz de Tenerife pasa hoy por ser una de las capitales de provincia que más destruyen su patrimonio urbano, constantemente enfrentada (incluso en tribunales) con los organismos locales y nacionales de conservación del Patrimonio. Un simple paseo por sus antes vibrantes Ramblas arroja un saldo de decenas de edificios abandonados en espera de que caigan y sean suplantados por bloques de pisos más rentables, en una ciudad que parece gobernada únicamente por y para los intereses de los constructores.
Algo que saben bien Pérez y Requena, la pareja de artistas canarios que llevan investigando este lento proceso destructivo desde hace una década, pero no desde la pérdida patrimonial o arquitectónica: con la destrucción de los edificios se pierde también el pasado, las memorias de las comunidades, los espacios compartidos, las emociones y la vida urbana. El epicentro de lo que les interesa.
En esta exposición lo muestran de forma contenida y quizá demasiado poética y sutil, utilizando archivos y procesos de activación que generalmente son herméticos para algunos públicos, levantando pocas ampollas y sin acusar a nadie en concreto, apelando a una suerte de inevitabilidad de la mutación urbana cuya controversia persiste latente con solo recorrer la exhibición.
Un loro, tres bares y dientes de oro de Pérez y Requena se podrá visitar hasta el 18 de octubre. Más información aquí.
Cádiz: Castillo de Santa Catalina
El vuelo libre del mural cerámico

Pepi y Lola
Trazando analogías entre las emociones subjetivas humanas y el deseo de libertad, Marina Anaya compone una exposición-poema dedicada a las aves, su vuelo y el viento que las mueve allá donde quieren ir, que recorre su trabajo reciente en múltiples medios: dibujo y pintura, grabado por presión, escultura y sus muy recientes murales cerámicos, que la artista ha incorporado hace poco y donde alcanza un considerable virtuosismo.
Una práctica escultórica en relieve, asociada en el imaginario colectivo a la decoración de las zonas comunes de edificios y exteriores en los años sesenta y setenta del pasado siglo, y que aquí se presenta alineada con su tradición estética y llena de intenciones humanistas. Un trabajo retro, sosegado, colorista, donde la figuración geométrica alcanza estimables cotas de buen rollo. Sin conflictos, apostando por la figuración metafórica, el goce visual y el juego artístico en forma de puzle cerámico, el mensaje es claro: ensalzar la libertad imaginada como un horizonte posible y al alcance de todos.
Pasajeros del viento se puede visitar hasta el 30 de septiembre en el Castillo de Santa Catalina (c/Antonio Burgos, s/n · Cádiz).
Gran Canaria: CAAM
Estrategias contra la represión

Víctor en la piel de Juan Curbelos Oramas, 2025. Foto: Quique Curbelo
El Centro Atlántico de Arte Moderno, en el casco histórico de Las Palmas de Gran Canaria, dedica exposición a la práctica colaborativa de Art al Quadrat, una pareja de hermanas artistas que llevan dos décadas trabajando la memoria de los cuerpos, la memoria política (también su desmemoria) y las identidades objeto de represión, a través de prácticas tan sencillas como la escucha, el cuidado y la insistencia.
Esta exposición da voz a personas cuyos cuerpos e identidades fueron violentados por la represión franquista, en distintos ámbitos y con diferentes bagajes personales, y se compone de piezas sonoras, videoinstalaciones, fotografía, archivos y acciones compartidas. Una reflexión que busca interpelar al pasado desde el presente, y generar una conciencia de lucha estratégica. Lo que se revela hoy aún más necesario, dada la presencia pública e institucional de la ultraderecha en nuestro país.
Memorias Colectivas / Represiones cotidianas se puede visitar hasta el 27 de septiembre. Más información aquí.

