Que Russell Tovey es todo un referente LGTBIQ+ está fuera de toda duda. Que es un gran actor –y podcaster, con Talk Art–, también. De cuando en cuando, se sumerge en proyectos que le permiten arriesgar interpretativamente a la vez que generar nuevas conversaciones relacionadas con realidades –pasadas o presentes– de nuestra comunidad. Su fuerte compromiso con la visibilidad y el activismo le dan la oportunidad, de paso, mientras promociona una película como Incógnito, de poner sobre la mesa cuestiones que le preocupan mucho.

Tom Blyth, Carmen Emmi y Russell Tovey en la presentación de la película en Mallorca.
Lo pudimos comprobar cuando visitó recientemente Barcelona para hablar sobre esta película –ya la había presentado el pasado julio en el Atlántida Mallorca Film Fest–, que es el debut en el largometraje de Carmen Emmi. Si a Russell Tovey el gran público le asocia a series como Years and Years, sucede lo mismo con Tom Blyth, el otro protagonista, y Los juegos del hambre. Este último interpreta en Incógnito –ambientada en el Nueva York de finales de los 90– a Lucas, un policía encubierto destinado a patrullar en los baños de un centro comercial y detener a los hombres gais que buscan en ellos encuentros sexuales furtivos.
Es un joven homosexual armarizado que lo último que hubiese imaginado es que se iba a enamorar de uno de los hombres que se encuentra en esos baños, más maduro que él, igualmente en el armario y que, como él, lleva una doble vida. “La película está inspirada en una historia real que sucedió en 2014, cuando se descubrió que un baño público en Long Beach (California) estaba siendo objetivo de trampas policiales para atrapar a hombres homosexuales”, cuenta Tovey. “Cuando estrenamos la película en Nueva York hace unos meses salió una noticia sobre cómo hombres LGTBIQ+ estaban siendo arrestados en Penn Station, víctimas de policías que quedaban con ellos por apps. Así que resulta de lo más contemporánea”.

SHANGAY ⇒ En Incógnito interpretas a un hombre de mediana edad que no es guapo en un sentido tradicional. ¿Qué sentiste al dar vida a un personaje sin esa carga sexual tan habitual en personajes queer de la ficción?
RUSSELL TOVEY ⇒ Fue maravilloso, porque estoy aburrido de mi cara [risas]. No busco proyectos pensando en cómo voy a dar en cámara, me centro en el personaje. Lo importante para mí es participar en proyectos con los que pueda conectar a un nivel emocional, y que me den la oportunidad de interpretar un personaje que no haya hecho antes. Acabo de cumplir 44 años. En el 97 era un adolescente que intentaba saber quién era. Volver a esa época interpretando a un hombre de mi edad actual ha sido emocionante. Y se entiende por qué está armarizado, es fruto del tiempo en que creció.
«He interpretado muchos personajes queer, y cada uno cuenta algo distinto, por eso estoy tan orgulloso de todos»
SHANGAY ⇒ ¿Te sientes más identificado con Andrew, tu personaje, o con Lucas?
RUSSELL TOVEY ⇒ Entonces me parecía a Lucas, sentía esa vergüenza que forzó en mí la sociedad, la escuela, la prensa… En la película, mi personaje le ofrece a Lucas la posibilidad de ser libre. Porque cuanto más visibles somos, más podemos erradicar esa vergüenza heredada.
SHANGAY ⇒ ¿Cómo luchaste contra tu propia homofobia interiorizada, si es que la sentiste?
RUSSELL TOVEY ⇒ Creo que todas las personas queer sentimos vergüenza creciendo. Yo, definitivamente, la sentí. Con los años me di cuenta de que me la enseñaron en la escuela, que me la inculcó la sociedad, que me forzó la homofobia en la prensa…
SHANGAY ⇒ ¿Te ayudó a luchar contra esa vergüenza tu profesión?
RUSSELL TOVEY ⇒ Actúo desde los diez años, y la oportunidad de estar rodeado de personas queer desde ese momento me ayudó mucho. Eso me dio seguridad, y me hizo entender muy pronto que había elegido la profesión adecuada, porque enseguida vi que había encontrado mi comunidad. Qué afortunado he sido.

SHANGAY ⇒ Volviendo a la película, el cruising es un instrumento para materializar fantasías sexuales, pero en la película, esas prácticas se convierten en la llave para auténticas pesadillas…
RUSSELL TOVEY ⇒ Si no se crean espacios seguros para las personas, estas actúan de manera peligrosa. Para algunos es una fantasía, pero para otros es una necesidad, al no tener manera de conectar con otras personas que piensan y sienten igual. Es terrorífico comprobar que no solo quienes practican cruising son demonizados; es algo que le sucede a muchas más personas LGTBIQ+ solo por sentirse atrapadas en las reglas de la sociedad, o a quienes están experimentando para conocerse mejor. Siempre ha existido un peligro simplemente por ser queer, como muestra la película; lo más grave es que ahora mismo ese peligro parece ser mayor que antes. Vivimos en un entorno muy hostil.
«Es terrorífico comprobar que no solo quienes practican cruising son demonizados»
SHANGAY ⇒ ¿Te atrajo en algún momento el cruising?
RUSSELL TOVEY ⇒ No, nunca lo he practicado, aunque lo encuentro fascinante como concepto, y porque se ha practicado desde siempre. A raíz de hacer esta película, pensé mucho más en George Michael, que en 1998, un año después de lo que cuenta la película, fue capturado por hacer cruising. La sociedad le decía «deberías estar avergonzado, eres asqueroso, ¿cómo te comportas así?». Y él, básicamente, respondió: “Que os jodan. Así soy. Así siento. Esto es lo que hago. No voy a aceptar avergonzarme por mi manera de sentir”. Ahora es cuando me he preguntado: “¿Cómo pudo hacer eso entonces?». ¡Menudo héroe! Sus palabras son ahora más importantes que nunca. Miro sus entrevistas de entonces y me inspira muchísimo su valor para ser auténtico y decir las cosas como son. En aquel momento me asustó aquello, y ahora no puedo estarle más agradecido.
SHANGAY ⇒ Tu personaje tiene muy clara su doble vida, y hasta cierto modo da algo de miedo, ¿no?
RUSSELL TOVEY ⇒ Asusta porque tiene muy claros sus límites. Lo que hablé mucho con Carmen y con Tom es que quería que esa primera experiencia que van a tener los protagonistas resultase lo más sana posible para el personaje de Lucas. Andrew, mi personaje, es muy sincero, y se lo deja claro: «Esto solo va a pasar una vez, nunca repito». Y yo me empeñé en que se vieran los condones que iban a utilizar. Confiaba en que Lucas no viviera una experiencia traumática, como lo son tantas primeras experiencias sexuales para las personas queer. Hay una dinámica de poder: Andrew es mayor y más experimentado, y para Lucas es su primera vez. Después, las tornas se dan la vuelta… Es muy interesante cómo se cuenta. Andrew básicamente le dice: «Sé la mejor versión de ti mismo, esa que yo no he podido ser. Ese es mi regalo para ti».
SHANGAY ⇒ ¿Hubo un coordinador de intimidad en vuestra secuencia de sexo?
RUSSELL TOVEY ⇒ Sí, por suerte. En una secuencia así siempre temes sentirte incómodo, y que le pase a la otra persona también. Fue una experiencia preciosa, algo que no siempre sucede. Por eso es una figura tan importante. Porque somos narradores, y tiene que existir una generosidad implícita en lo que hacemos. Y si alguien se incomoda en algún momento, debe haber alguien que te proteja.

SHANGAY ⇒ Me parece relevante que quisieras dar importancia al uso del condón en dicha secuencia, dado que vivimos un momento en que tanta gente queer solo quiere disfrutar del sexo sin protección, con todo lo que conlleva…
RUSSELL TOVEY ⇒ Ahora tenemos a nuestro alcance muchas posibilidades que antes no estaban, y debemos aprovechar todas las medidas preventivas y vacunas que tanto bien nos hacen. Hubo un momento dorado, post-Stonewall pre-sida, en que se vivió una especie de utopía, y el VIH/sida llegó y lo arrasó todo de una manera horrible. Ahora parece que hemos vuelto a una especie de utopía porque el VIH/sida está controlado, se puede vivir con él, puedes ser indetectable, está la PrEP… Nunca antes se había sentido esta libertad pero, por favor, sed prudentes y educaos sobre todo lo que está a nuestro alcance. El conocimiento es clave.
«Es importante que luchemos juntos como comunidad. Porque la unidad nos hace fuertes»
SHANGAY ⇒ Te manejas como pez en el agua entre proyectos mainstream y otros más pequeños como Incógnito. ¿Te sientes bendecido por no haber sido encasillado?
RUSSELL TOVEY ⇒ Por supuesto. He cumplido tantos sueños que tuve de joven…, aunque todavía me quedan muchos por cumplir. Estoy increíblemente orgulloso del todo el trabajo que he hecho, y tengo un profundo sentido de privilegio y gratitud. Solo quiero contar historias y ser visible; no hay mayor honor que cuando la gente conecta con mis personajes y los recuerda.
SHANGAY ⇒ ¿A qué personajes queer de los que has interpretado tienes más cariño?
RUSSELL TOVEY ⇒ Andrew de Incógnito es uno. Kevin en Looking, otro. Daniel Lyons en Years en Years, también. Interpretar a Joe Pitt en Angels in America, en el National Theatre, fue increíble. Patrick en American Horror Story era un papel increíble… He interpretado muchos personajes queer, y cada uno cuenta algo distinto, por eso estoy tan orgulloso de todos. Hay millones de historias LGTBIQ+ que contar. Cuando era más joven me decían «te van a encasillar por interpretar personajes queer, no deberías hacerlos», y es algo que nunca creí.

SHANGAY ⇒ ¿Te sientes parte de una generación VIP de actores queer, al contar con amigos como Pedro Pascal?
RUSSELL TOVEY ⇒ Lo único que puedo decir es que me siento muy afortunado de tener tanta gente increíble a mi alrededor. La amistad es extremadamente importante, especialmente para alguien queer; tus amigos se convierten en tu «familia lógica», como la llama Armistead Maupin. Por esto estoy tan agradecido por tener tanta gente increíble cerca, porque me ayudan a ser la mejor versión de mí mismo cada día.
SHANGAY ⇒ ¿Has superado todos los miedos que sentías creciendo?
RUSSELL TOVEY ⇒ Aprendo más cada día. Cada proyecto me enseña más sobre mí mismo y sobre cómo otras personas nos perciben como comunidad. Hay mucho que desaprender y reaprender constantemente como colectivo. Tal y como está el mundo de revuelto, con nuestros derechos y libertades amenazados, es muy positivo que seamos una comunidad camaleónica que se adapta a lo que se sucede y defiende nuestro derecho a ser libres. Por esto es tan importante que luchemos juntos. Porque la unidad nos hace fuertes, y la división nos debilita.


