Desde su aparición en la adaptación de One Piece, Taz Skylar se ha convertido en ese crush que nadie vio venir… pero que ahora nadie quiere soltar. Su versión de Sanji –seductor, intenso y con ese punto de ironía irresistible– ha sido clave para que medio planeta suspire frente a la pantalla. Y, para sorpresa de muchos… ¡es de Tenerife!
El actor lo está petando con la serie de Netflix y todo gracias a su personaje. Pero también por su simpatía y belleza. Porque sí, Taz Skylar es muy guapo, pero lo interesante es cómo lo es. No responde al molde plástico del gimnasio sin alma; lo suyo es más bien un atractivo con historia, con personalidad.
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En cuanto al físico, hay disciplina, pero también cabeza. El propio actor ha explicado que su preparación para la serie no se centró en ganar volumen sin más, sino en lograr un cuerpo funcional. Entrenamientos de resistencia, movilidad y coordinación para poder moverse como un luchador ágil… y creíble. Es decir: menos postureo frente al espejo y más acción real.
Además, su relación con el gimnasio parece bastante sana después de haber pasado por una época en la reconoce que estuvo más obsesionado. Skylar ha dejado claro que no entrena para cumplir con expectativas imposibles, sino para sentirse fuerte y conectado con su trabajo.
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El fandom a tope
Con el estreno de la segunda parte de la serie, las redes se han vuelto a llenar de fotos, vídeos y comentarios alabando al actor. Por lo que podemos sacar una conclusión bastante unánime: Taz Skylar no solo interpreta a un conquistador: también lo es.
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