El reguetonero mexicano El Bogueto ha creado controversia en redes con el lanzamiento de su nueva música. Más concretamente, con el vídeo musical del tema Cállate y bésame. Como se puede deducir por el título, las imágenes que acompañan a la canción muestran a varias personas besándose: parejas hetero, de lesbianas y de gais. Sin embargo, uno de esos besos ha generado un debate en redes.
En un momento dado, El Bogueto besa a un hombre. Muchos lo han interpretado como un avance en la visibilidad LGTBIQ+, pero otros han visto esta escena como un claro ejemplo de queerbaiting. Los usuarios más observadores han comentado que, a pesar de que en la imagen se muestra como un hombre, el pelo parece una peluca y la barba no luce natural, lo que podría significar que la persona es una mujer disfrazada, más concretamente, su novia.
Esta controversia ha reabierto el debate sobre la representación queer en la industria musical y cómo se posicionan los artistas hetero en la lucha del colectivo. Muchos fans de El Bogueto han defendido que la escena del beso es un intento de normalizar la homosexualidad y la diversidad sexual. Otros señalan que esa escena solo aparece para llamar la atención del público LGTBIQ+ sin llegar a comprometerse fielmente con la causa. Además, las sospechas de que no ha besado a un hombre de verdad, sino a su pareja disfrazada, ha causado muchos comentarios en redes.
Pese a las acusaciones de queerbaiting, muchos han aplaudido que un artista del género urbano se atreva a romper con los estereotipos que aún existen en el reguetón. A día de hoy, los cantantes homosexuales en este género musical son muy pocos.

¿Qué es queerbaiting?
Como explicamos en nuestro diccionario, el queerbaiting es una serie de estrategias para atraer al colectivo LGTBIQ+ con la insinuación o promesa de algún tipo de representación que luego resulta ser falsa o no se cumple. Se describe como un ejercicio comercial de marketing que simula inclusión sin alterar las estructuras heteronormativas.
Esta técnica sugiere identidades queer para conectar con ese sector del público, pero nunca se representa de forma clara o auténtica. Muchos artistas han sido señalados por llevar a cabo esta práctica, que también puede llegar al cine, la televisión o la literatura en historias con personajes supuestamente LGTBIQ+ que falsean una relación romántica homosexual que luego nunca llega a concretarse.
Desde los inicios de sus carrera, Bad Bunny o Harry Styles han sido acusados de hacer queerbaiting debido a la ambigüedad de sus estéticas y comportamientos. Actores como Timothée Chalamet o Kit Connor también se presentan como ejemplos de este método de marketing, aunque Connor finalmente se declaró bisexual y afirmó que se sintió forzado a salir del armario por las acusaciones.


