Marcia Gay Harden ha acudido a la gala del LGBT Center de Los Ángeles donde, en vez de ofrecer el típico discurso complaciente, cargado de frases previsibles y aplausos falsos, ha subido al escenario con una postura firme: defender a la juventud LGTBIQ+. Con la intención de cuestionar la actitud de los padres intolerantes y recalcar que la comunidad gay ha sido, históricamente, una pieza esencial en muchas de las tradiciones festivas de Estados Unidos, al aceptar el premio Vanguard en la gala A Place We Call Home, dirigió su mensaje a las familias que aún se niegan a aceptar a sus hijos queer.
Su mensaje tuvo un toque especial y emotivo, porque nació de su propia vivencia personal y no de un activismo superficial, como muchas figuras públicas. Sus tres hijos (Eulala, Hudson y Julitta) forman parte de la comunidad, y esa realidad convirtió sus palabras en un testimonio sincero y emocional, muy alejado del tono rígido y ceremonial que suele dominar este tipo de eventos.
«Queremos cambiar las cosas para que se protejan los derechos humanos básicos de las personas queer, para que estemos seguros, para que nuestros hijos estén seguros, para que tengamos igualdad de oportunidades en el trabajo, para que no se nos discrimine, para que podamos casarnos, adoptar hijos, servir en el Ejército o en la Iglesia… Creo que todo empieza en el hogar», exclamó Harden.

Marcia Gay Harden y sus hijos.
Harden hizo especial hincapié en que se refería a las familias que no aceptan a la comunidad queer, porque, según confesó, también cree que «las madres son las verdaderas pioneras del cambio y las portadoras de la antorcha de la comunidad; por eso, es a las madres a quienes me dirijo esta noche».
Un toque de humor en el discurso
La actriz californiana, ganadora de un Oscar a Mejor actriz de reparto por Pollock (2000), habló también de lo bonita (y divertida) que puede llegar a ser la convivencia con personas del colectivo. «Si no has acogido a la comunidad queer en tu vida, ya sea como amigos o, si tienes la suerte, como hijos, te estás perjudicando a ti mismo. Te estás perdiendo una experiencia vital fabulosa y, básicamente, estás cometiendo un gran error».
Las risas llegaron cuando Marcia habló de los ‘beneficios’ de rodearse de personas queer: «Cariño, no has visto nada hasta que veas a una lesbiana rellenar un pavo en Acción de Gracias…. Nadie elige la decoración navideña para una fiesta más rápido que un hombre gay».


