06/04/2020

¿Qué podemos esperar de lo nuevo de ‘Looking’?

20 noviembre, 2014
Léetelo en 6 minutos

Los 35 segundos de avance de la segunda temporada de Looking, con ese colorido juego de luces discotequero en lo que parece ser un cuarto oscuro y música de Tiga, no nos revelan demasiado. Nada, para ser más exactos, porque no hay ni rastro de escenas inéditas. Pero eso no significa que nos dejen sin ganas de hincarle el diente a los nuevos capítulos de la que es la serie gay más sexy del momento. Porque a Looking, que ha polarizado al público gay como ninguna otra serie por su retrato de la comunidad LGTB, o la adoras o la odias, pero hay que verla para llegar a cualquiera de las dos conclusiones. 

Tras terminar su primera temporada (que en España emite Canal+), nos quedó claro que Looking no era la Girls en clave homosexual que muchos se empeñaron en vendernos –en ese aspecto, la australiana e inédita en nuestro país Please Like Me le saca mucha ventaja–, y era un error evaluarla bajo los mismos parámetros con los que juzgamos, criticamos y hasta, por qué no decirlo, despreciamos a Hannah Horvath y sus amigas.

Así como es un error pensar que la pandilla de Lena Dunham representa a una generación, también lo es creer que este grupo de amigos gays es portavoz de una comunidad entera –la homosexual, en este caso–, y ese fue el principal blanco de las críticas desde su estreno. No era lo suficientemente camp para el fan de Priscilla, reina del desierto, tampoco todo lo atrevida que el seguidor de Queer As Folk esperaba ni, por supuesto, combativa a la manera The Normal Heart.

Quizá el error resida en no ver que la serie trata al espectador homosexual medio como trataría al espectador heterosexual medio. De hecho, en cada uno de sus capítulos de 30 minutos, sus creadores, Andrew Haigh y Michael Lannan, se esfuerzan, a veces con desigual suerte y algún que otro vicio importado del cine indie, en abordar de manera neorrealista la vida de tres adultos homosexuales en una gran urbe y capital gay como San Francisco. De ahí su cúmulo de escenas cotidianas y reconocibles. Que estas sean más o menos interesantes para el público ya es otro cantar…

Lo peor que le podría pasar a Looking en su nueva temporada es que se rindiera a esas críticas que la acusan de esterotipar al colectivo en contra de un concepto tan abstracto como la ‘normalización’. La normalización es, de hecho, que una serie como esta pueda existir sin tener que ser juzgada bajo parámetros socioculturales, solo bajo los estrictamente audiovisuales. 

¿Qué veremos en los nuevos capítulos? Pasa página

La nueva temporada de Looking comenzó a rodarse en agosto en San Francisco y los capítulos estarán listos para estrenarse el próximo 11 de enero en Estados Unidos. Antes del verano, sus responsables ya anunciaron que sumarían tres nuevas incorporaciones a la serie y, por lo que cuenta su actor principal, el abiertamente gay Jonathan Groff, los guionistas tampoco han escatimado en escenas de sexo. “Me estoy machacando duramente en el gym para los desnudos”, contaba el pasado mes de julio el actor, que incluso llegó a pedir consejo a Joe Manganiello para copiar su dieta y rutina de entrenamiento. Con esos prometedores datos, ¿qué es lo que podemos esperar de los diez nuevos episodios de Looking?

MÁS PERSONAJES

HBO ha confirmado que tres nuevos personajes recurrentes se suman a la serie. Malik, afroamericano que trabaja para el ayuntamiento de San Francisco; Brady, pelirrojo que se convertirá en el nuevo ligue de Richie (Raúl Castillo), y Sammie, transexual en pleno cambio físico de mujer a hombre, serán tres presencias habituales entre el círculo de amigos de Patrick (Groff), Dom (Murray Bartlett) y Agustín (Frankie J. Alvarez). Entre las nuevas incorporaciones también se cuenta el actor Daniel Franzese, abiertamente homosexual y conocido por su papel de amigo gay en Chicas malas, que interpreta aquí a un trabajador social volcado en la beneficiencia. 

Descubre por qué Jonathan Groff se está machacando en el gym en la página siguiente

MÁS TENSIÓN SEXUAL

Cuando nos despedimos de sus protagonistas al final de la primera temporada, Patrick se debatía en una suerte de triángulo amoroso entre Richie (Raúl Castillo), el latino, y Kevin (Russell Tovey), el inglés. Con el primero experimentó ya no solo la diferencia de clase y cultura, sino una evidente discriminación racial que puso punto y final a su prometedora –y, en cierta medida, exótica– relación. Con el segundo, Patrick sucumbió a la erótica del poder, a riesgo de complicar las cosas con su emparejado jefe y perder su empleo. Durante el verano, el equipo no ha dejado de insistir en que la segunda temporada tendrá más escenas de sexo que la anterior. 

¿Qué otro aspecto convierte a Looking en una serie de culto gay? Pasa página

MÁS MÚSICA

Uno de los más preciados puntos a favor de Looking es su selección musical. La serie se las apaña para, en apenas 30 minutos, deslizar con coherencia algunos de los hits de la escena gay más underground, y esa es una constante que se repetirá en la segunda temporada con Liza Richardson como supervisora musical buceando en las entrañas de los clubs de ambiente. Hasta la fecha, hemos escuchado a artistas como  Arthur Russell, The 2 Bears, Hercules & Love Affair, John Grant o Junior Boys. Que el ritmo no pare. 

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