22/01/2019

Samantha ‘MasterChef’: “A la gente le da terror invitarme a comer”

10 enero, 2017

Traje Ángel Schlesser
Camisa Antony Morato
Pañuelo vintage

A base de perseverancia, se hizo su hueco en un mundo tradicionalmente dominado por hombres, y a día de hoy puede presumir de sus logros como empresaria y también de la manera en que ha ido diversificando su actividad profesional.

Son veinticinco años dirigiendo su propia empresa de catering, Samantha de España, y tres desde que comenzó el fenómeno televisivo MasterChef, que de la noche a la mañana le dio una popularidad y una visibilidad que quizá nunca imaginó que lograría. Y le sucede como a Laura Ponte: “Me encanta ir muy masculina vestida, en mí es habitual; casi siempre llevo pantalones, salvo en verano”, apunta. “Desde pequeña fui muy marimacho, también tiene que ver con que soy la mediana de tres hermanos, me he criado entre chicos, cabañas, piedras, motos…, eso al final te marca. Y me ha dado power.


“Soy muy activa, disfrutona y vividora”


Mucho power le ha hecho falta para llegar a ser respetada por su trabajo, según confiesa con rotundidad. “Sigue siendo superduro, todavía no se nos valora igual a las mujeres en este mundo de la gastronomía. Aunque estoy acostumbrada, lo llevo divinamente y paso de todo eso”. Antes que por el reconocimiento de los demás, asegura que prefiere luchar por otras cosas: “Por los niños enfermos sobre todo; las causas solidarias son prioridad para mí”.

Lo suyo es pensar que para ponerse al frente de un servicio de cátering tan ambicioso como el suyo hace fata madera de sargento, pero Samantha también desmonta esta teoría. “Con el tiempo he aprendido a mandar por las buenas, así se consigue todo en la vida de mucha mejor manera. Solo me sale el sargento cuando veo que alguien hace algo sin cuidado y sin cariño y mete tres veces la pata, entonces sí me sale el carácter”.

En MasterChef, cuya edición Celebrity acaba de tener un enorme éxito en TVE, y que ahora mismo mismo emite su nueva edición Junior, sí que se ve a menudo a una Samantha muy seria. Y asegura que eso no es exigencia del guion. “Es que lo soy. Y no tengo miedo a decir las cosas a la cara. Si no hiciese las críticas que considero a los concursantes, el programa no funcionaría. Si un plato es una mierda y está asqueroso, lo digo. No es lo mismo que cuando vas a casa de una amiga y tienes que disimular y tragarte un plato, aunque esté repugnante”.

Como le cuesta callarse las verdades, alguna vez ha tenido conflictos con amigos por no saber morderse la lengua. “Es que opino mucho siempre, y hay gente a la que le sienta mal. Pero con toda mi experiencia, sé que tengo un criterio y lo que digo. Nunca me atrevería a hablar de las cosas en las que no me siento segura”. Claro, invitar a Samantha a comer supone jugársela. “A todo el mundo le da terror invitarme. Pero soy muy comilona y muy agradecida”, apostilla.


“Con el tiempo he aprendido a mandar por las buenas, así se consigue todo de mucha mejor manera”


Muy seria en su trabajo, sí, pero lo cierto es que en las distancias cortas, y distendida, Samantha es una cachonda. “La vida me divierte mucho y quiero disfrutar de todo. Cada día lo quiero disfrutar al máximo”, afirma. Y el poco tiempo libre que encuentra, lo aprovecha todo lo que puede. “A lo mejor un día son solo 25 minutos los que tengo para mí, pues estupendo. Porque el fin de semana, con mis hijos, tampoco paro. Soy muy activa, disfrutona y vividora”.

También vivió una intensa etapa de marcha antes de cumplir los treinta y echarse novio. “Estaba muy desmadrada, era muy fiestera. Cuando empecé a salir a los diecisiete y descubrí la noche no entendía que hubiera gente a la que no le gustaba salir”. Así que no paró de hacerlo hasta los treinta y dos, cuenta. “Era la reina de la noche. Y me encantaba ir a locales de ambiente, y mezclar a mis amigos gays y a los pijos. Me lo he pasado realmente bien”. Ahora está en otra etapa. “Vivo un momento muy maternal, y también un gran momento profesional”.

Confiesa en su libro Fórmula Samantha que se empezó a aficionar a la cocina a través de los bollos, y asegura que los dulces le siguen encantado. Lo curioso es que no se define como una gran chef. “Tengo una empresa desde hace veinticinco años, y he dirigido la cocina de mi cátering durante mucho tiempo. Me gusta muchísimo cocinar, sí: cocina casera, bien hecha, un poco elaborada, con un toque internacional. Es cocina para celebraciones, pero sin ser en absoluto pretenciosa”. Ahora también acude a muchas fiestas, pero de otro tipo, y con otra actitud. Va a trabajar y a alimentar a quienes asisten a los eventos en que contratan su servicio de cátering. “He hecho de todo: fiestas para clientes muy modernos, puestos de bocatas en raves, paellas para quinientas personas… Y lo mejor es que cada día es distinto, no existe rutina en mi trabajo”.


“En su día era la reina de la noche. Me encantaba ir a locales de ambiente, y mezclar a mis amigos gays y a los pijos”


Se toma muy en serio su profesión, eso es indiscutible, y está orgullosa de haber contribuido a que la cocina de cátering haya alcanzado un nivel en nuestro país importante. “Cuido cada detalle, de los recipientes a las servilletas, qué camareros van a según qué evento… Me gusta personalizar el servicio y que todo resulte sencillo. Y si sale bien es porque tengo un equipazo conmigo”. Además, se reconoce como una friki de la organización. “Las cosas salen bien si están organizadas. Hace falta siempre previsión: saber qué vas a cocinar para ver qué compras, conseguir una buena materia prima al comprar… Si todo está medido y pensado, un catering siempre sale bien. Y eso te lo da también la experiencia de tantos años”.

Hace tres años, su vida dio un vuelco importante al ser seleccionada como miembro del jurado del concurso televisivo MasterChef. “Nunca pensamos ni Pepe [Rodríguez] ni Jordi [Cruz] ni Eva [González] ni yo que iba a ser lo que ha sido”, asegura. “Es agotador de grabar, y una auténtica montaña rusa de comer, de disfrutar, de viajar, de trabajar con profesionales maravillosos. Aunque el programa, al final, lo hacen los concursantes. Se ha vuelto a demostrar en el Celebrity, ha sido divertidísimo contar con famosos participando y ver la competitividad a saco que han mostrado”.


Fotos DANNIEL ROJAS
Estilista ARTURO ARGÜELLES
Maquillaje y pelo ÁNGELA BLANCO (Cool Producciones)
Edición digital RUBÉN VALLEJO

EL LIBRO FÓRMULA SAMANTHA ESTÁ EDITADO POR CONECTA. MASTERCHEF JUNIOR SE EMITE LOS MARTES A LAS 22H EN LA 1 DE TVE.

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