19/10/2019

Ava Max: “Aprendí a maquillarme con una amiga lesbiana que me llamaba ‘la pequeña Mariah Carey”

1 junio, 2019

Cuando estás frente a Ava Max comprendes que haya quien diga que le recuerda a la primera Lady Gaga. Maquillada como una puerta y con un pelucón delirante, es pura artificialidad. Aunque, frente a la Gaga primigenia, que vivía muy pendiente de no salirse del personaje, en cuanto le das cuerda a Ava, surge una espontaneidad que se agradece enormemente.

Viene de arrasar con su primer single, Sweet But Psycho, y se propone revalidar ese éxito con So Am I, la canción perfecta de cara a la temporada de Orgullos que ya ha empezado, con su mensaje de inclusividad y de defensa de la diferencia.

Tiene un tono de voz al hablar agudo y nasal, y afirma que dulce sí es, pero que de psicópata no tiene nada, al menos tal y como una gran mayoría concibe el término. «Entiendo ese término referido a una persona que tiene las ideas claras y que es muy apasionada a la hora de enfrentarse a aquello en lo que cree. En mi single hablo de cómo un hombre llama psicópata a la protagonista porque es fuerte, y busca insultarla… Pues no».

Después de más de diez años persiguiendo el éxito, este por fin le sonríe, y lleva varios meses viviendo en una nube, aunque no se olvida de lo que le ha costado. «Hubo un momento, a los 20 años [ahora tiene 25], en que casi tiro la toalla», confiesa. «Estaba trabajando en una tienda de ropa, no tenía un duro, no podía pagarme el estudio para grabar, y mi curro era tan horrible que decidí dejarlo. Tenía apenas 20 dólares semanales para sobrevivir, mis amigos me invitaban a comer a sus casas…».

Entonces llegó su golpe de suerte. «Me invitaron al cumpleaños de un productor, Cirkut, y después de cantarle el cumpleaños feliz me ofreció que trabajásemos juntos. Y la magia comenzó a aflorar». Ahora agradece que no se cruzara en su camino antes, porque cree que si una oportunidad así hubiese surgido cuando se fue a vivir a Los Ángeles a los 14 años en busca de su sueño –su madre lo dejó todo para acompañarla–, no habría sabido aprovecharla.

“Como sufrí bullying, las historias de discriminación que comparten mis fans LGTB conmigo me emocionan”

La Ava adolescente estaba obsesionada con el r’n’b, y se pasaba la vida escuchando a Alicia Keys, Norah Jones… y Mariah Carey. «Empecé a cantar sus canciones a los 7 u 8 años. Y me empeñé en que lograría llegar a las mismas notas que ella», recuerda. «Mi padre me montó en el sótano un set rudimentario con un micrófono y un altavoz, y me pasaba el día ensayando. Gritando como una loca, más bien», confiesa riendo. «Hasta que un día bordé una canción de Céline Dion y me sentí lo más».

Ahora son sus fans LGTB los que le hacen sentir lo más todo el rato, cuenta. «Yo, que soy hetero, no sabes la de bullying que sufrí en el instituto, cuenta. Así que todas las historias de discriminación que comparten mis fans LGTB conmigo me emocionan. Y eso que a mí me hacían bullying por cosas absurdas, como por tener orígenes albaneses y no hablar un inglés perfecto. Y eso en Virginia, donde vivía entonces, les parecía motivo suficiente para reírse de mí o arrastrarme a los servicios y meterme la cabeza en el váter. Pero el día que me enfrenté a una de las chicas que me acosaban… me echaron a mí del colegio».

Recuerda cómo incluso sus padres llegaron a pensar que era ella la que tenía un problema, y la llevaron a un colegio religioso. «Duré medio curso», cuenta. «Solo me dejaban cantar a Dios, si me pillaban cantando a Whitney Houston o a Mariah me castigaban y me hacían ir al psicólogo que tenían, buscaban lavarme el cerebro. Y mi madre me sacó de allí, menos mal». Quizá habría que recomendar a los responsables de ese instituto que vieran La llamada e Identidad borrada…».

De esas experiencias surgió su actual single, So Am I, uno de esos temas pop inspiradores con los que no cuesta nada identificarse. «Todos hemos sufrido algún tipo de discriminación y burla en un momento de nuestra vida: por tu forma de actuar, por tu forma de vestir… Suerte que acabamos aprendiendo que no tienes que complacer ni escuchar a nadie, tienes que ser feliz tal y como eres». Pues sí.

La miro, exageradamente maquillada y con una peluca tremendamente artificial, tan contenta, y veo que predica con el ejemplo. «¿Sabes cómo aprendí a maquillarme? Con una amiga lesbiana, cuando vivía en Carolina del Sur. Ella trabajaba en unos grandes almacenes, y la visitaba todo el rato para que me enseñara trucos. Me llamaba “la pequeña Mariah Carey”… Cada vez quería maquillajes más exagerados, y ella, encantada de ayudarme a lograrlos. Se convirtió también en la primera persona con la que conocí la realidad LGTB…».

“En el WorldPride será la primera vez que cante en un Orgullo, ¡y no sé qué me voy a poner!”

Ava Max va a actuar por primera vez en un Orgullo nada menos que en el WorldPride de Nueva York el 29 de junio, y compartirá escenario con, entre otros, Conchita Wurst. «He ido a varios Orgullos en Los Ángeles, pero esta será la primera vez que cante en uno. ¡Y no sé qué me voy a poner aún!», dice la muy petarda… ¿Y qué va a cantar? «Todavía no puedo decirlo», afirma haciéndose la misteriosa (como cuando declara que tampoco puede avanzar la fecha de salida de su primer álbum, hablando vagamente del próximo otoño).

Dado que es tan, tan fan de Madonna, le sugiero que prepare alguna versión de la inagotable ambición rubia para ganarse al personal. «Ay, qué gran idea, ¡te la robo!». ¿Cuál versionaría? «Mis favoritas son Like a Virgin, Material Girl y Hung Up«. Pues en breve descubriremos si nos hace caso.

LOS SINGLES SWEET BUT PSYCHO Y SO AM I ESTÁN DISPONIBLES EN TODAS LAS PLATAFORMAS DIGITALES.

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