22/09/2019

Camilo Sesto: “Sé mi propia verdad, sé quién soy y me basta. Si me respetan o no ya es otro cantar”

9 septiembre, 2019

Solo entrevisté una vez a Camilo Sesto, cuya muerte, en la madrugada del pasado domingo, ha servido para recordar al mundo que fue un artista irrepetible. Fue un encuentro mucho más breve de lo que hubiera deseado. Lo cierto es que siempre que estuve en algún acto promocional de la tristemente desaparecida estrella sucedía lo mismo: expectación máxima, gran convocatoria de medios, cierto caos provocado por la excitación que provocaba su presencia…

Camilo Sesto era único, y tenía ese carisma propio de las estrellas únicas. Que te intimidan en cierta manera y a la vez te hacen sentirte especial cuando hablas con ellas. No es algo que suceda a menudo, pero con Camilo Sesto sí. “Vivir así no es morir de aburrimiento”, escribí cuando le entrevisté en octubre de 2004. Acababa de lanzar el recopilatorio Nº 1 y logramos hacernos un hueco en su apretada agenda promocional (“soy como el Correcaminos”, me dijo nada más comenzar). Así fue nuestra breve, pero intensa charla, la única y la última publicada en Shangay.

SHANGAY ⇒ Hasta ahora solo se habían atrevido a titular recopilatorios de los Beatles o Elvis jugando con el concepto de ‘número 1’. ¿Te sientes a la altura?
CAMILO SESTO ⇒ Yo en eso no he tenido nada que ver, ha sido cosa de la compañía. Bastante tengo yo con el Sesto como para cargar ahora con el Uno [risas]. No voy a negar que se me ha contagiado el entusiasmo de quienes se han involucrado en el proyecto, porque al fin y al cabo, no soy ningún muerto andante.

SHANGAY ⇒ ¿Jugabas con cierta ambigüedad gay cuando compusiste letras como la de Amor libre?
CAMILO SESTO ⇒ No, no. Lo que pasa es que cuando escribo siempre intento que las historias sirvan para todo el mundo. Para mí no hay gente así o asá; somos todos personas, y todos deberían tener las mismas oportunidades y derechos. La etiqueta ‘gay’ no me gusta, porque en cierto modo discrimina a unos seres humanos que me entusiasman, que transmiten una alegría digna de respetar. ¿Que mis canciones suenan en discotecas gais? ¡Fantástico! ¿Que si tengo amigos gais? ¡Claro que sí, y son diviiinos de la muerte! No sabes lo que les admiro: les veo luchar y pienso: “Qué bien puestos los tenéis”.

“La etiqueta ‘gay’ no me gusta, porque en cierto modo discrimina a unos seres humanos que me entusiasman, que transmiten una alegría digna de respetar”

SHANGAY ⇒ ¿Qué opinas de las continuas especulaciones sobre tu sexualidad?
CAMILO SESTO ⇒ Uy, especulaciones ha habido siempre, y nunca me he parado a pensar en ellas. Han dicho que si era gay, que si era facha, me han adjudicado hasta sida, ¡incluso de muerto me han tratado! Con el tiempo, los que especulan se han dado cuenta de que hacían el ridículo. Yo sé mi propia verdad, sé quién soy y me basta. Si me respetan los demás o no ya es otro cantar.

SHANGAY ⇒ ¿Qué les das a tus seguidores para que te admiren de manera incondicional?
CAMILO SESTO ⇒ Pues yo también me lo pregunto. Me veo en televisión y me planteo “¿Qué le dará ese chico al público para que se pongan así?”. Lo pienso así, en tercera persona. Lo único que se me ocurre es que cada vez que actúo el corazón se me abre de par en par, y todo lo que soy, allá va. Si te ves el DVD que viene con el nuevo disco encontrarás varios ejemplos. Como cuando salgo cantando Getsemaní en directo en un set de Aplauso. ¡Ya hay que concentrarse para que te salga bien en un decorado así!

SHANGAY ⇒ El año que viene se conmemora el 30 aniversario del estreno de Jesucristo Superstar
CAMILO SESTO ⇒ ¡Y la gente me lo recuerda como si hubiese sido ayer por la tarde! La verdad es que lo he seguido cantando toda la vida por todas partes, claro. Así tenía yo siempre las rodillas y otras partes; porque cuando cantaba aquello de “¡Mira mi muerte!”, me tiraba al suelo y el cable del micro se me clavaba… bueno, ya sabes. Así que el grito que me salía… más auténtico, imposible.

SHANGAY ⇒ ¿Te apena no haber formado parte del reciente boom del musical?
CAMILO SESTO ⇒ Bueno, yo, en un principio, lo que me propuse fue únicamente sacar un disco con mi grabación de El fantasma de la ópera. Estaba abierto a negociaciones para interpretarlo en directo, y me hubiera gustado participar, porque los fantasmas bajitos no asustan… Solo espero que mi disco salga el día menos pensado, porque suena a gloria.

“¿No preguntabas por el secreto de la eterna juventud? Pues se debe a lo mucho que me quiere la vida y a lo que la amo yo”

SHANGAY ⇒ ¿Qué regusto te quedó de tu penúltima resurrección comercial?
CAMILO SESTO ⇒ ¡Moló mazo, claro que sí! Alguna gente se pensó que Mola mazo era un tachún-tachún-tachún sin más, pero la canción llevaba unos mensajes de reivindicación personal y de defensa de la libertad absoluta. Lo decía bien claro: “No quiero ser sombra ni reflejo del ayer / ni huérfano de personalidad”.

SHANGAY ⇒ ¿Qué piensas de quienes no se atrevían a reconocer que les gustaba?
CAMILO SESTO ⇒ ¿Porque decía “mola mazo”? ¡Si es una expresión que utiliza la juventud! Y no solo la juventud; en mi casa también la digo yo [risas].

SHANGAY ⇒ ¿Qué le pareció a tu hijo Mola mazo?
CAMILO SESTO ⇒ Le divirtió, le entusiasmó, la bailó… Aparte, él es admirador mío, y a mí me gusta que sea así, porque yo también admiraba a mi padre.

SHANGAY ⇒ ¿Por qué no desvelas nunca los secretos de tu eterna juventud?
CAMILO SESTO ⇒ Todos en mi familia han sido siempre ‘traga años’, te lo advierto. A mí el físico no me obsesiona para nada; bastante tengo con sobrellevarme. No es que me cuide mucho, es que no me castigo, y después de la operación de hígado, menos todavía.

El tiempo que me quede de pasarlo aquí quiero vivirlo divinamente. Sigo creyendo en mí mismo y en la vida, que es mi novia. ¿No preguntabas por el secreto de la eterna juventud? Pues se debe a lo mucho que me quiere la vida y a lo que la amo yo.

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Shangay

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