18/10/2019

Crítica: ‘Adiós Arturo’, más Cubana que nunca

10 octubre, 2019
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Llevan velando a Arturo Cirera Mompou desde mayo de 2018, cuando empezaron con sus funerales de Valencia. Desde entonces, han honrado la memoria de este hombre –un polifacético artista– que, dependiendo de dónde se celebren los festivos funerales, cambia de lugar de nacimiento. Eso sí, lo que no cambia nunca es la biografía de este genio maravilloso, que nació en 1918 y murió en 2019. Poco antes de fallecer, celebró sus cien primeros años invitando a sus dos mil mejores amigos a comer macarrones con tomate en Barcelona. Y lo que tampoco cambia nunca es que Adiós Arturo es La Cubana en estado puro. Esta compañía qu lleva casi cuarenta años siendo fiel a sí misma, y eso es muy complicado.

Con su último espectáculo, Gente bien, no salieron de gira y solo se vio en Barcelona. Era un musical basado en un sainete de Santiago Rusiñol al que habían pasado por el colorido filtro de la compañía. Su traducción era complicada y se quedó en el Coliseum de Barcelona. Una pena. Pero con esta larga gira de Adiós Arturo, que ahora llega a Madrid, se quitan –y nos quitan– la espinita. Con este show celebrarán, además, su 40 aniversario en la ciudad condal, donde terminará haciendo la temporada 20/21. Todo son festejos.

Y hacen bien en festejar. Pocas compañías pueden presumir de celebrar sus primeros 40 años. Y menos aún de hacerlo siendo fieles a sí mismos. La Cubana es La Cubana, no engaña ni defrauda. Adiós Arturo es su espectáculo teatral número 18. Pero por el camino quedan también varios programas de televisión grabados en nuestra retina. Y con este último show sacan, una vez más, lo mejor de la compañía.

El Teatro Calderón de Madrid, donde tantas noches de gloria vivió Arturo Cirera Mompou (pues había nacido en la calle Atocha hace 101 años, justo en la casa de al lado), se llena de loros, plumas y color para despedirle. No se puede hacer spoiler porque es imposible hacerlo con La Cubana. Como ocurre siempre con ellos, el espectáculo empieza en el vestíbulo del teatro y termina cuando llegas a tu casa cantando las pegadizas melodías del show. Como también ocurre siempre con ellos, el buen teatro (el género de la revista o la comedia musical es teatro, que no solo de chéspirs vive el sufrido espectador) está garantizado.

A todas estas, ¿por qué una fiesta para despedir a Arturo Cirera Mompou? ¿Por qué la organiza La Cubana? ¿Por qué Ernesto, el loro que acompañó fielmente a Arturo durante 40 años, está en el escenario? ¿Por qué los familiares de Arturo van de luto cuando el colectivo de transformistas de Madrid se coloca las boas y plataformas? ¿Por qué hay tanta pluma en el escenario? Lo sentimos, no podemos hacer spoiler. Aunque la respuesta está en 40 años de historia de La Cubana. ¡Bravo por ellos!

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