14/11/2019

Ana Wagener: “Es importante que cada vez diferenciemos menos por géneros”

14 octubre, 2019

Ana Wagener es una actriz de mil caras, lo demuestra con cada nuevo proyecto en que se embarca. El actual supone su vuelta al teatro, en el Centro Dramático Nacional, para interpretar Las bárbaras, una función escrita, dirigida e interpretada por mujeres. Un ejemplo más de visibilidad y de apuesta por un feminismo normalizado.

Regresa al teatro tras una experiencia intensísima con La voz humana, dirigida por Israel Elejalde (“¡qué viaje me pegué!”). Y asegura que no se prodiga tanto en el medio como en la televisión o el cine porque es muy selectiva. “El teatro me sirve para alimentar el alma. Durante cuarenta y cinco días estás creando la pieza, y cuando la pares es en directo, con el público. Es el único arte que no puedes piratear, cada función es única, tanto para el público como para mí. Es una disciplina muy dura, pero me apasiona. Y soy muy disciplinada, a veces incluso me paso”, dice entre risas.

Confiesa que en ocasiones, cuando tiene algún bajón, su profesión se hace dura. Porque a pesar de los muchos reconocimientos y éxitos que acumula, el camino no es de rosas. “A veces tengo la autoestima muy dañada. Me he hecho un sitio, y estoy orgullosísima de ver cómo mis compañeros me abrazan. Me da igual no ser una actriz popular; me gusta más el reconocimiento que la popularidad. Yo no entro en ciertos cánones de belleza, y me lo he tenido que currar mucho para conseguir según qué personajes, además de tener que enfrentarte a valoraciones muy crueles”.

Cuando ha acumulado lo que llama “personajes de moño bajo”, ha vivido momentos personales duros. “Me miraba al espejo y decía: ‘¿Es que no tengo ninguna sensualidad? ¿Nadie me ve como una mujer que pueda atraer?’. Hasta que te llegan películas como Contratiempo de Oriol Paulo, en que me puso un lookazo, y ya la cosa cambia…”, asegura de nuevo sonriente.

SHANGAY ⇒ Con lo selectiva que eres para el teatro, ¿qué te llevó a aceptar Las bárbaras?
ANA WAGENER ⇒ Me interesa mucho la autora, Lucía Carballal, y lo que cuenta en esta función lo hace con una sensibilidad, una sabiduría y un respeto muy grandes. Encontrarte a tres personajes aproximadamente de mi edad (tengo 57 años) con esa entidad es muy difícil. Y estoy encantada con Carol López, la directora, y mis compañeras, Mona Martínez y Amparo Fernández. Con esos ingredientes tenía que decir que sí.

SHANGAY ⇒ ¿Qué puedes avanzarnos de la obra?
ANA WAGENER ⇒ La protagonizan tres mujeres que se conocen desde jóvenes y que se reúnen porque una amiga de ella, más joven, falleció, y le dejó a una de nosotras el encargo de que nos reuniéramos para leernos el testamento, donde dice que querría que nos comunicáramos más y que hiciéramos un recuento de la época en que estábamos todas más cerca las unas de las otras… Se empiezan a abrir las cajas de Pandora de las tres y surgen desencuentros, y mucho más. Es un canto a la relaciones humanas: a la amistad, a la soledad, a lo que no se dice… Yo diría que plantea feminismo dentro del feminismo; no quiere proclamar nada ni forzar ninguna moraleja. Y además tiene parte de comedia, que surge, como casi siempre, de momentos dramáticos.

“Que me rechazaran por no considerarme lo suficientemente guapa me pasó muchas veces”

SHANGAY ⇒ Una obra escrita, dirigida y protagonizada por mujeres…
ANA WAGENER ⇒ No sé cómo sería si la montara un hombre (me imagino a un Miguel del Arco haciéndolo), e incluso sería interesante plantear qué pasaría si la interpretaran tres hombres; se podría trasladar lo que cuenta a personajes masculinos perfectamente. Es importante que cada vez diferenciemos menos por géneros, para que vayamos hacia una normalidad. Tenemos mucho por conseguir, pero si conquistamos la normalidad creo que llegaremos a la igualdad real. Si despejamos el oleaje este que hay por aquí ahora, claro, porque me da mucho miedo que vayamos para atrás…

SHANGAY ⇒ A lo largo de tu trayectoria habrás visto cambios importantes…
ANA WAGENER ⇒ Ya lo creo. Empecé a los 18 en esto… ¡El año que viene cumplo 40 de profesión! Cuando empecé era impensable ver a mujeres directoras o escritoras; como mucho, scripts, que es lo típico. Y que me rechazaran por no considerarme lo suficientemente guapa me pasó muchas veces. Con el tiempo hemos ido haciéndonos nuestro hueco muchas actrices que no nos distinguimos ni por nuestra belleza ni por nuestras medidas. Yo, como tantas compañeras, al principio de mi carrera también tuve que poner copas, pero la verdad es que entre cine, teatro, televisión y doblaje he podido vivir dignamente de mi profesión.

SHANGAY ⇒ ¿Tienes cosas en común con tu personaje en Las bárbaras?
ANA WAGENER ⇒ Sí. Susi es una tía con carácter, muy optimista y con mucho sentido del humor. A veces se vuelve muy loca, y eso en parte se lo presto, porque yo lo tengo; aunque lo enseño poco por los personajes que me suelen tocar.

SHANGAY ⇒ ¿Sientes que se te empezó a reconocer más a partir de los 40, cuando se considera que empieza la época más problemática para la mayoría de las actrices?
ANA WAGENER ⇒ Sí. Es algo que volví a pensar cuando el año pasado logré tantos reconocimientos por El reino. Es una emoción que no se puede explicar ver que tus compañeros apuestan por ti, y te dicen que has sembrado mucho… Porque yo nunca he valorado un papel por corto o largo, sino por interesante. ¡En El reino tengo nueve minutos de metraje! Y en Biutiful, por la que también me nominaron al Goya, tenía solo dos secuencias con Javier Bardem. Mi compromiso es el mismo que si mi personaje fuese protagonista, por mucho que esos sean más apetecibles, evidentemente, porque te ofrecen más posibilidades.

“Es este país debemos estar más orgullosos de lo que hacemos, en lugar de estar todo el rato echándonos tierra encima”

SHANGAY ⇒ ¿Te ha repercutido de alguna manera el éxito que han tenido en China Contratiempo y Durante la tormenta, de Oriol Paulo?
ANA WAGENER ⇒ No me ha llegado ningún proyecto… ¿Te imaginas? [risas]. Pero me enorgullece profundamente lo que le ha pasado. Siempre le voy a estar agradecida por haberme regalado el personaje de Contratiempo, por eso no dudé en aceptar un cameo en Durante la tormenta. Además de gustarnos mutuamente a nivel laboral, nos hemos hecho grandes amigos. Y, de hecho, ahora cuenta conmigo también en un nuevo proyecto para Netflix.

Al hilo de esto y de su éxito internacional, te diré que en este país seguimos queriéndonos muy poco. Debemos estar más orgullosos de lo que hacemos, aplaudirnos más y presumir más, en lugar de estar todo el rato echándonos tierra encima, que es lo que hacemos. No encanta poner a caldo lo que no nos gusta. Que no está mal, pero habría que compensar un poco y decir también lo que sí nos gusta.

SHANGAY ⇒ Es evidente que tú de diva tienes poco…
ANA WAGENER ⇒ En mi ADN eso no lo llevo. Pero si un día tengo que interpretar a una…, eso será otra cosa [risas]. Por más que las actrices y los actores seamos las caras visibles, yo siempre procuro ser una más. Porque tú no eres nadie sin el resto del equipo, y quien piense lo contrario está muy equivocado. Me encanta interaccionar con todo el mundo; para mí es lo más bonito, conocer a tanta gente se cruza en tu vida. Porque de eso, además, en mi caso, me nutro.

RETRATOS ANA WAGENER: MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ

LA OBRA LAS BÁRBARAS SE REPRESENTA DEL 16 DE OCTUBRE AL 24 DE NOVIEMBRE EN LA SALA FRANCISCO NIEVA DEL TEATRO VALLE-INCLÁN (PZA. LAVAPIÉS, S/N) DEL CENTRO DRAMÁTICO NACIONAL.

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