24/10/2020

El beso entre dos concursantes del mismo sexo desata la ira en ‘Jugando con fuego’

19 abril, 2020

¡Atención! Este artículo contiene spoilers de los primeros capítulos de la temporada uno de Jugando con fuego (Too Hot To Handle). Por lo tanto, si tienes pensado engancharte al programa de citas de Netflix no deberías seguir leyendo. Si por el contrario ya lo has visto o no tienes previsto hacerlo y te da igual el destripe, puedes continuar sin miedo.

Jugando con fuego es la versión extrema de La isla de las tentaciones donde un grupo de siete buenorras y siete buenorros conviven en un resort playero para llevarse un premio final de 100.000 dólares (92.000 euros). La única regla es que durante  el mes que dura la convivencia tienen que conectar entre ellos sentimentalmente y no intimar físicamente. Es decir, cualquier gran caricia, beso o sexo en cualquiera de sus formas (incluido autoplacer) les hará perder dinero del bote común. Para que os hagáis una idea de las tarifas: un morreo resta 3000 dólares.

Los concursantes están tan acostumbrados a ligar en sus vida diaria, que tan solo llevaban unas horas de concurso cuando ya se habían formado tres parejas: David con ChloeSharron con Rhonda, y Harry con Francesca. Estos últimos fueron los primeros en dejarse arrastrar por la tentación.

Chloe, David, Sharron, Ronda, Harry y Francesca.

Ante las dudas de la modelo canadiense por dejarse llevar y perjudicar al grupo, el australiano tenía un argumento de peso que la desmontará: “Me da igual el dinero, deberíamos follar”. Harry aborda a Francesca y consigue robarle un beso. Con mucha lengua, con muchas ganas, con mucha pasión… pero solo un beso.

Francesca y Harry

Sabiendo lo que se les venía encima tras infringir las normas, Francesca y Harry buscan aliados en la casa. Francesca se confiesa ante su mejor amiga Haley .“Me importa el dinero pero te apoyo. Sé por qué lo hiciste aunque el grupo no te va a entender”, predice la rubia. Por su parte Harry se disculpa solo ante la sección masculina. “Estaba vulnerable y ella me besó”, miente deliberadamente para conseguir un perdón fácil de sus colegas.

Lana

Esa misma noche, Lana reune a todo el grupo en la palapa. Lana es un robot con forma de cono que vigila cada uno de los movimientos de los concursantes en el retiro. Se pone en contacto con ellos cada vez que hay algo importante que comunicar, les da premios y, sobre todo, penalizaciones. Es una inteligencia artificial obsesionada por que se cumplan las normas: Lana no tiene corazón.

“Alguien se ha saltado las normas”, les anuncia Lana antes de pasarles una factura de 3000 euros. Es entonces cuando el grupo entra en cólera y Francesca confiesa que Harry y ella se han besado. La presión del grupo continúa: quieren saber quién de los dos llevó la iniciativa del costoso beso. “Harry dijo que fue Frankie”, aseguran los chicos. Francesca y Haley sostienen que fue al revés. Harry ni confirma ni desmiente. El grupo queda dividido, aunque la mayoría parece estar del lado del muchacho y, claro, Francesca se rebela. “Lo que me molesta no es el hecho de que admitiera ante el grupo que fue él; sino que les dijo a todos específicamente que fui yo”, manifiesta Francesca después.

Con casi todo el mundo en su contra, Haley se convierte en la mayor aliada de Francesca. “Tengo que apoyar a Francesca. Es preciosa, creo que está buenísima, estoy obsesionada con ella… La quiero y no quiero que se pille por la persona equivocada, lo está haciendo y es frustrante”, expone Haley.

Francesca y Haley

La bisexualidad de Haley no nos viene de nuevas. En su vídeo de presentación, la de Florida (EE UU) ya lo había explicitado a la audiencia. “Prefiero a los tíos, pero si una chica se parece a mí, me gusta. Rubia, tetas grandes, delgada, todo eso me encanta en una chica”, detalló. Vale, Francesca es morena, pero por el resto parece encajar con sus gustos.

El asunto se liará aún más. Cuando Francesca se dispone a aclarar las cosas con Harry, lo sorprende en la cama con Rhonda, criticándola. Es entonces cuando decide vengarse. “Me encantaría que les hiciésemos perder todo el dinero”, admite Francesca a su amiguísima Haley.

Harry y Rhonda

La rubia y la morena llevan a cabo la represalia. Esa misma noche se besan delante de las cámaras pero sin que nadie más las vea. Evidentemente, su acción le hará perder otros 3000 dólares al grupo, y nadie las culpará a ellas porque se las presupone heterosexuales y no tan malignas como para hacer algo de ese estilo. “Haley besa muy bien, se le da fenomenal y no me importaría besarla de nuevo”, confiesa Francesca tras dar el morreo de la vendetta.

Lo que sucederá más tarde ya os lo podéis imaginar. Lana reúne al grupo en la hoguera, les vuelve a informar de que alguien ha infringido las normas y que, por lo tanto, han perdido dinero del bote. Siguiendo lo acordado Francesca y Haley disimulan, se desata la ira del resto de los concursantes y empiezan a brotar las desconfianzas dentro del grupo.

El momento lésbico traerá mucha más tensión en el concurso, pero es mejor que no tiremos del hilo y lo dejemos aquí. Solo un detalle más. Cuando se vean contra la espada y la pared, Haley le propondrá a Francesca: “¿Y si hacemos como si estamos enamoradas? Nos sentíamos excluidas, solo necesitábamos cariño… pero estamos juntas”. No cabe duda: Haley está coladita por Francesca. Pero, ¿el amor entre las dos chicas tendrá futuro?

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