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Durante lo trans: la explosión de la diversidad de género en la literatura LGTBIQ+

24 marzo, 2021
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Decía Teresa de Lauretis, madre de la teoría queer y pionera en los estudios fílmicos feministas, que “el género, en tanto representación o autorrepresentación, es el producto de variadas tecnologías sociales y de discursos institucionalizados”. Esta afirmación no nos pilla de sorpresa, sobre todo en lo referente al dominio de la opinión pública desde el discurso institucional y, por tanto, del control de la subjetividad desde una posición con una clara desigualdad en las relaciones de poder.

El lugar en el que vamos a colocar nuestra lupa son en esas “tecnologías sociales” de las que habla De Lauretis. Aunque ella, debido a sus estudios cinematográficos, hace referencia principalmente al cine, también podemos meter en el saco el teatro, la pintura o, entrando de lleno en el objeto de este artículo, la literatura. Eso sí, hay que dejar claro que si algo tienen en común todas estas ‘tecnologías’ es que son capaces de moldear la subjetividad individual desde una posición claramente colectiva y, por qué no decirlo, también ociosa.

“Cada vez van ganando más terreno las voces trans dentro de la literatura”

Por eso mismo, no puedo ocultar mi sorpresa y emoción al darme cuenta, con tan solo echar un vistazo a las novedades editoriales, de que cada vez van ganando más terreno las voces trans dentro de la literatura, tanto generalista como LGTBIQ+.

En primer lugar, si queremos hacer un buen repaso a esta cuestión, tenemos que dirigir la mirada hacia el ensayo. Cierto es que ya existe gran tradición de generar conocimiento sobre la diversidad de género en el mundo editorial. Pionera en la investigación de este tema ha sido desde hace bastantes años la editorial Egales, con títulos que ya son clásicos como A la conquista del cuerpo equivocado (2018), Políticas trans (2015) o Dibujando el género (2013). A estos títulos se suman ficciones de reciente publicación como Bendita tú eres (2019) –mal queda que hable yo de mi propia novela– o la novedad editorial De nombre y hueso, que consta de doce relatos de autores trans que tienen como nexo de unión la temática oscura y sobrenatural.

Pero si tenemos que hablar de una editorial que ha apostado fuerte por la investigación en la diversidad género es, sin lugar a dudas, la editorial Bellaterra y, junto con ella, el director de la colección Trans*, Lucas Platero. A él le debemos obras como Trans*exualides (2014) o Por un chato de vino (2015), entre otras. Pero este investigador no solo ha publicado obras de su puño y letra, sino que también ha sido editor, junto con otras compañeras, de obras colectivas tales como Cuerpos marcados. Vidas que cuentan y políticas públicas (2019), Barbarismos queer y otras esdrújulas (2017) o la novedad editorial Transfeminismo o barbarie (2021).

Esta última obra, de la recién nacida editorial Kaótica Libros –sello que promete darnos más de una alegría– se acerca al transfeminismo a través de quince voces entre las que se encuentran grandes investigadoras como Carmen Romero Bachiller, Javier Sáez, Leo Mulió u Olga Ayuso. Se convierte, por tanto, en un excelente acercamiento a la intersección entre feminismo, teoría queer y diversidad de género desde una perspectiva académica, tan necesaria en los tiempos que corren.

Siguiendo con las novedades, no podemos hacer otra cosa que detenernos en lo que nos trae la interesantísima editorial Continta me tienes. En el mes de febrero han publicado el sexto volumen de su serie (H)amor, dedicado a la cuestión trans. También coordinado por Lucas Platero, en este volumen se dan cita trece voces trans, más o menos mediáticas, tales como Alana Portero, Roberta Marrero, Elsa Ruiz o Alicia Ramos –que también aparece en Transfeminismo o barbarie–. Este trabajo colaborativo supone una reflexión sobre el deseo, los cuidados o la intersección dentro de la diversidad de género.

Por último, nos encontramos con la joya de la corona en cuestión de ensayo. No porque sea mejor o peor que el resto, sino porque su autora no deja de ser la más mediática de todas, y sus declaraciones se cotizan alto en cualquier simposio que se precie. Ella no es otra que la filósofa Elisabeth Duval, que acaba de presentar, dentro de su ingente producción narrativa, Después de lo trans (La Caja Books, 2021), una (auto)rreflexión sobre la cuestión identitaria desde diferentes perspectivas –política, ficcional o activista– que, además, está dando mucho que hablar en diferentes círculos, tanto académicos como divulgativos.

“La ficción LGTBIQ+ comienza a centrar su foco en otro tipo de vivencias no normativas”

Pero no solo de ensayo vive la literatura trans. Resulta grato señalar que, poco a poco, la ficción LGTBIQ+ se va desprendiendo cada vez más de la G y comienza a centrar su foco en otro tipo de vivencias no normativas. A la ya señalada De nombre y hueso, se suman obras que a lo largo de este año y del anterior han copado la mesa de novedades, cosechando, la mayoría de ellas, gran éxito. Un claro ejemplo de esta notoriedad comercial ha sido Las malas (Tusquets, 2020), de Camila Sosa Villada, una de las revelaciones narrativas del año. En ella, Sosa retrata el momento en que llega a la ciudad de Córdoba de su Argentina natal y se topa con un viaje iniciático en busca de su lugar en el mundo.

En esta misma línea, y sin marcharnos de Sudamérica, nos encontramos con Las biuty queens (Alfaguara, 2019), del chileno Iván Monalisa Ojeda. Aquí, la autora relata, a través de varios episodios, su experiencia como persona two spirits, prostituta y migrante en la a veces no tan amable ciudad de Nueva York. A esta obra literaria se suma el excelente documental audiovisual El viaje de Monalisa (2019), dirigido por Nicole Costa, que se retroalimenta con el libro.

“La literatura también se está empoderando”

No podemos dejar pasar dos interesantes obras de la editorial Dos Bigotes. Por un lado, nos encontramos con Ariel y los cuerpos (2020), de Sebastià Portell, novela que en su lanzamiento se topó de lleno con la pandemia. En ella, según reza su sinopsis, “cuando le preguntan si es hombre o mujer, Ariel no sabe qué responder. Le han dicho que tiene un cuerpo y que este cuerpo podría llegar a desear otros cuerpos, pero la vivencia de Ariel siempre es otra”. Esta obra es un viaje cargado de lirismo y buena prosa, traducido del catalán por Bruno Álvarez y José Monserrat.

Por último, señalar el más reciente lanzamiento de esta editorial, salido del horno hace escasas semanas. Pronto seré de oro y carmín, de Vanina Bruc, es un libro de relatos en el que hace acto de presencia un buen puñado de personajes disidentes que buscan la libertad a toda costa. Con una portada espectacular, en la que aparece la propia autora, este libro se postula, sin lugar a dudas, como la gran revelación en el cuento LGTBIQ+.

Este repaso nos demuestra que la literatura también se está empoderando. De una vez por todas se comienza a abandonar, aunque sea muy lentamente, todo aquello que supone lo normativamente imperante dentro de nuestro colectivo, y se inician nuevas vías de representación de la realidad, las cuales son, ni más ni menos, las que nos rodean en nuestro día a día.

“Ojalá llegue el momento en que a estos libros se les quite la etiqueta ‘trans’ y se conviertan en literatura de consumo”

Ojalá llegue el momento en que cualquiera de estos libros esté en las estanterías de aquellas personas que niegan la identidad, el sentimiento, el deseo o la forma de autorrepresentarse de aquellas que rehúyen del binarismo. Y ojalá llegue también el momento en que a estos libros se les quite la etiqueta de ‘literatura trans’ y se conviertan en literatura de consumo, apta para cualquiera que quiera acercarse a la realidad de un sector de la población que cada día lucha con más fuerza por dejar de ser invisible.

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