27/09/2021 onunla daha iyi ve sıkı partiler geçirerek sikiş gecelere akan beyaz tenli kız geceleri erkek bularak porno ikisi de başka otellere gidip seks yapmaktadırlar porno indir gittiği mekanda olduğunu bildiren bir program sayesinde bakıştığı brazzers porno kızı bulan adam onu ekleyerek derin ve uzun sikiş bir sohbetin ardından onun 18 yaşında çıtır bir azgın hd porno video kız olduğunu anlar kendisinden baya küçük yaşta olmasına rağmen çok sikiş seksi ve yetişkin olan azgınye buluşma teklifi eder sikiş birkaç kez buluştuktan sonra sevgili olurlar porno ve onu gündüzleri sürekli boş olan evine sex video çağırır 18 yaşındaki azgın kızı eve atan anal sex izle adam azgınlıktan fena halde kudurmuş

‘Davos de la ópera’ en el Teatro Real: así ha sido la cumbre de estrellas de ‘Tosca’ (en la que Netrebko no dio el bis)

25 julio, 2021
Léetelo en 5 minutos

Fue una auténtica cumbre de divos, de grandes de la ópera. Un verdadero Foro de ‘Davos lírico’ en el Teatro Real de Madrid. Posiblemente, en ningún otro teatro de temporada del mundo ha habido (en un momento como este, y en tan poco tiempo) tantos personajes importantes por metro cuadrado de escenario. Un regalazo para los aficionados. Si al Foro de Davos va el who is who de la elite del poder, a la plaza de Oriente vino el de la ópera. Fue una gran fiesta musical que derivó en festín de bises en el que, por supuesto, Anna Netrebko no dio el suyo tras su exquisito, apasionado y espléndido Vissi d’arte.

Sondra Radvanovsky, Carlos Álvarez, Maria Agresta, Michael Fabiano, Joseph Calleja, Yusif Eyvazof, Luca Salsi, Jonas Kaufmann y Anna Netrebko se repartieron, durante dieciséis noches, los golosos papeles de Floria Tosca, Mario Cavaradossi y el barón Scarpia, tres bombones del verismo y de la ópera en general. La primera noche, con la Radvanosky, ya se pudo intuir lo que iba a venir con el primer bis que se daba en una noche de estreno en el Real. Se encendieron las alarmas. Y se cumplieron.

Pues sí, saltaron las alarmas y los críticos más sesudos debían estar deseando saltar al escenario para robar a Tosca la daga con la que mata a Scarpia y hacerse el harakiri: las masas habían tomado el poder y los bises podrían repetirse. Como así ocurrió con la soprano estadounidense en todas sus funciones, salvo en una. Para más inri, la llegada de Kaufmann propició que no solo la Radvanosky bisara su Vissi d’arte, sino que el tenor alemán hiciese lo propio con E lucevan le stelle en la primera de sus dos funciones. Por supuesto, también en la segunda. ¡Sacrilegio!

Anna Netrebko en un momento del segundo acto de Tosca. El vestuario del personaje de Floria Tosca fue creado para la ocasión por Ulises Mérida.  [Fotos: Javier del Real]

Dos días después, llegó Anna Netrebko. Quizá –con permiso, por supuesto, de Cecilia Bartoli– la única diva de hoy que es como las de antes. Al igual que Kaufmann, ella protagonizó solo dos funciones, que seguramente ni ensayó. Lo hizo con un cast creado a su medida: su marido Yusif Eyvazov como Cavaradossi, y su amigo Luca Salsi como Scarpia. Y, contra todo pronóstico, el primero fue un magnífico, exquisito y rotundo apoyo a su enamorada (en la vida real y en la escena) consiguiendo momentos en los que las chispas casi queman el escenario, que para eso ellos ensayan en casa [ver su Instagram, que tienen en común: es una fantasía]. Si Eyvazov fue un espléndido Cavaradossi, Salsi creó también un estupendo Scarpia, en el que fue un trío de auténtico lujo. Un regalo.

Pero no, la Netrebko no bisó. Aunque su Tosca bien lo mereció y, como no podía ser de otra manera, su público se lo pidió. Pero ella, diva como las de antes, no se iba a rebajar. Tras la larguísima ovación, ejerció de eso, de diva de las antes, se emocionó, dio las gracias, volvió a su sitio, miró al maestro Luisotti (que ocupó el foso durante todas las funciones) y con esa ‘simple’ mirada mandó a callar al teatro, incluida a su claque. Para eso es una diva de las antes. Y continuó con su papel. Ya tenía el titular. Por supuesto, tampoco cantó el aria como el resto, tirada en el suelo y boca arriba. Lo hizo como le dio la gana; para eso es una diva como las de antes. E hizo muy bien, fue mucho más sensato, y estético, hacerlo así.

Jonas Kaufmann dio una rueda de prensa tras la apoteosis de su noche de estreno.

Quién sabe si en el tema del bis también pesó el miedo a que el público, su público, no reclamara a su marido en el tercer acto lo mismo que a ella en el segundo, sobre todo tras el éxito de Kaufmann la noche anterior. Floria Tosca no haría nunca eso a su Mario Cavaradossi; Netrebko a su Yusif Eyvazof, tampoco.

La Tosca de la Netrebko –enfundada como las otras dos sopranos en tres modelazos de Ulises Mérida– fue exquisita, elegante, sutil. Maravillosa. La de la Radvanoski fue, además de todo eso, más pasional. Todo ello hizo que la de Maria Agresta pasara más desapercibida. Como Michael Fabiano, para muchos, el mejor Cavaradossi de todos. Cosas de la ópera.

Este montaje de la ópera de Puccini era un regalo envenenado que nos preparó el teatro para su fin de temporada: ver todos los repartos era imposible, ni haciendo encaje de bolillos. Pero todo esto sería folclore vacío, fuegos de artificio, si no hubiera más.

Obviamente, no ha sido así: además de un ‘Davos lírico’, de una cumbre de divos y de estrellas, estos días han sido un pantone de grandes, inmensos, artistas. Nada era gratuito. Los críticos más sesudos se habrán clavado los puñales en casa y lo habrán reflejado (o lo harán) con dardos envenenados en sus crónicas, pero los aficionados hemos disfrutado como locos. El nivel ha sido muy alto y nada ha sido gratuito.

Joseph Calleja (Scarpia) y Sondra Radvanovski (Tosca) en el reparto de la noche de estreno.

La realidad es que hemos tenido tres repartos de grandísima altura. Y los hemos tenido para cerrar una temporada histórica, y en una situación sanitaria, social, económica y laboral en la que tenemos ganas de esto: de buenos, maravillosos momentos. Me lo comentaba la mismísima Radvanosky, sobre el escenario, después de su última y magistral función: “La pandemia nos ha servido para que nos olvidemos de las tonterías y disfrutemos de lo importante, de la música”.

Eso es lo que hemos hecho. Y mucho. Este ‘Davos lírico’ que nos ha preparado el Real es lo único que ha sido capaz de alegrarnos este horrible mes de julio lleno de noticias espantosas. Al menos, en los informativos había una buena de vez en cuando. Y esa venía (casi) siempre del escenario del Real.


Maria Agresta como Floria Tosca, con Michael Fabiano, para muchos, el mejor Cavaradossi de todos.

Teatro Real Tosca Netrebko Yusif Eyvazov

Anna Netrebko como Tosca, y su marido, Yusif Eyvazov, como Mario Cavaradossi.

También te gustará leer

Gloria Trevi: "Nuestras protestas no deben ser con odio sino con arte y amor, así hemos ganado muchas batallas"

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.