Anna Castillo ha hablado con total sinceridad sobre uno de los episodios más bífobos que ha tenido que afrontar en el plano personal. Durante una conversación en Está el horno para bollos, en RTVE Play, recordó el fuerte rechazo que recibió en redes sociales cuando confirmó que mantenía una relación sentimental con el actor Álvaro Mel.
Según explicó, fue entonces cuando tomó conciencia de la cantidad de mensajes ofensivos que estaban circulando sobre ella. La intérprete relató que, al empezar a difundirse informaciones sobre su vínculo con Mel, las plataformas sociales se llenaron de comentarios cargados de prejuicios hacia su bisexualidad.
«Cuando empezaron a salir las noticias de que yo estaba viéndome y saliendo con Álvaro, empezaron en Twitter a aparecer muchas reacciones. Recuerdo cogerle Twitter a mi hermana y ver mucho insulto», contó al rememorar aquel momento. Lejos de ocultar lo ocurrido, Castillo abordó la situación con cierta ironía y recordó uno de los ataques que más se repitieron entre quienes la criticaban: «Mi insulto favorito siempre fue ‘bollera traicionera».
Con estas declaraciones, la actriz pone el foco en la bifobia que todavía persiste en algunos ámbitos y en cómo determinadas personas siguen siendo cuestionadas públicamente por sus relaciones afectivas.
La actriz Anna Castillo ha hablado de la bifobia que sufrió del propio colectivo cuando empezó a salir con su actual pareja.
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— RTVE Play (@rtveplay) June 17, 2026
«Vengo de una infancia y una adolescencia heterosexual»
La actriz también ha reflexionado sobre la manera en la que ha vivido públicamente su orientación sexual. Aunque siempre ha tratado el tema desde la naturalidad, reconoce que nunca ha sentido que tuviera que asumir un papel visible dentro del activismo LGTBIQ+.
La joven explicó que su experiencia personal ha sido diferente a la de otras personas que sí han tenido que enfrentarse a situaciones más difíciles por su identidad o su forma de amar. «Desde que estuve con una mujer, nunca he sentido que fuera muy legítimo que yo llevara la pancarta. No he sufrido cosas porque vengo de una infancia y una adolescencia heterosexual, donde las cosas para mí han sido bastante amables», confesó.
También ha señalado que siempre ha preferido emplear su visibilidad pública para contribuir a la normalización de distintas realidades, sin asumir el papel de una portavoz principal. Según explicó, durante años utilizó su presencia y su experiencia personal como una forma de visibilizar y acercar estas cuestiones al público de una manera natural, algo que, asegura, fue apoyado por muchas personas.
Con estas palabras, la actriz catalana quiso poner en valor que cada vivencia dentro del colectivo es distinta y que su propia historia no le ha llevado a ocupar un lugar protagonista en la lucha reivindicativa.


