19/06/2019

Fangoria: “Pretender ir de teenagers es de locas”

11 febrero, 2016

SHANGAY ⇒ Desde Canciones profanas de Dinarama + Alaska no utilizabais la palabra ‘canciones’ en el título de un disco…
ALASKA
⇒ Ni nos habíamos dado cuenta, qué bueno. Esto habrá que analizarlo. Y lo curioso es que durante la grabación nunca decíamos bien el título, se nos olvidaba y nos salía Música para robots románticos, aunque el título fue lo primero que tuvimos. Música para robots… suena más pretencioso y abstracto, Temas para… es horrible y Canciones… es más concreto, más pop. No sé si son profanas o no, pero son canciones [risas].

SHANGAY ⇒ ¿Eran las Canciones profanas menos románticas que estas?
ALASKA
⇒ No sé yo, ahí estaba Perlas ensangrentadas… Probablemente no esté tan polarizado el asunto.

SHANGAY ⇒ ¿Por qué dedicarle un disco a robots?
ALASKA
⇒ Lo hacemos a robots románticos, lo cual crea una disfunción. No deja de ser lo mismo que la portada deNaturaleza muerta, con dos señores embalsamados junto a animales disecados. Siempre surge en Nacho esa disyuntiva entre fe y ciencia, en la que gana siempre la ciencia. Es una constante en nuestra trayectoria, solo que esta vez ponemos el acento en otro sitio. Pero al final es lo de siempre: ¿Kraftwerk frente al cantautor? Nos quedamos con Kraftwerk.


“No quiero éxtasis místicos”


SHANGAY ⇒ Es obvio que tenéis un universo propio que os inspira, y en este disco, sobre todo en las letras, se nota que os recreáis más que nunca en los elementos que lo componen…
ALASKA
 ⇒ Siempre acabamos volviendo a los mismos lugares, sí. El humor de Nacho, por ejemplo, no viene de sitios prototípicos: es el humor de Mihura o de Azcona, que no suele verse reflejado en canciones pop, y que a nosotros nos influye desde chiquitillos. Lo mismo pasa con la portada, ¿dónde la íbamos a ambientar sino en un año ideal como 1963, que en realidad es como el año 2063? ¿Y en otoño, como en Naturaleza muerta?  Nos gusta el otoño, estamos en el otoño de nuestra vidas… Tenemos más de cincuenta, no vamos a decir que somos teenagers.

SHANGAY ⇒ ¿Ni lo pretendéis?
ALASKA
⇒ ¡Pretenderlo es de locas! Estás muy loca si con cincuenta y dos años te crees adolescente. ¿Y quién tiene ganas de serlo? Los cincuenta y dos nunca se me pasaron por la cabeza, pero de muy joven veía los cuarenta como una edad deseable a la que llegar. Ya la he pasado con creces, y esto es mucho mejor que cuando tenía dieciséis o diecisiete, qué horror, nadie en su sano juicio querría volver a ellos.

SHANGAY ⇒ Sí que os acercáis en varias de las canciones producidas por Guille Milkyway a sonidos muy teenager, como el EDM. ¿De forma consciente?
ALASKA
⇒ Muy consciente. Pero está muy contenida nuestra visión de lo bakala frente a la de Guille Es una diferencia de BPMs, básicamente. Para nosotros, Fiesta en el infierno es una balada [risas]. Pero Guille tenía claro que quería utilizar las convenciones del EDM, y lo respetamos. Hasta que hemos empezado a preparar el directo y la hemos acelarado como 10 BPMS. Eso te da la idea de qué tipo de ‘disco Sallys’ somos Nacho y yo…

SHANGAY ⇒ ¿Disteis libertad a Guille a la hora de produciros?
ALASKA
⇒ Absoluta. Tuvimos total confianza en lo que él quería que hiciéramos en este momento, enfocado a lo que a él le gusta de artistas mucho más jóvenes que nosotros. Cuando trabajamos por primera vez con Guille, hace tres años ya, le dijimos lo que no queríamos: sabemos que le encanta Carlos Berlanga, o la bossa nova, pero no eran influencias que queríamos para nosotros. A partir de ahí, todo estaba permitido.


“Creo que ninguno de nuestros seguidores sabe lo que es el EDM”


SHANGAY ⇒ ¿Os gusta tanto la EDM como la disco music de los 70?
ALASKA
⇒ ¿Tanto, tanto? [se queda pensativa] A mí la disco music me gusta mucho, pero caí en esa cosa maniquea en su momento de la diferenciación entre la disco music europea y la americana, que era un punto de fricción con Carlos [Berlanga], aunque para él Silver Convention también eran diosas, como para Nacho y para mí, y [Giorgio] Moroder, dios. Pero a Carlos le gustaba más esa cosa orgánica de Chic, por ejemplo, que a nosotros no tanto.

El EDM lo veo menos variado que la disco music, que la había más negra, más pimpante, más Amanda Lear… Quizá empiece a evolucionar ahora hacia sitios distintos, veremos.

SHANGAY ⇒ ¿Os lanzáis al EDM para acercaros a ese nuevo público joven que tenéis ahora?
ALASKA
⇒ ¡Nooo! Las pretensiones de acercarte a alguien, o alejarte, sobrepasan tu capacidad, por mucho que quieras. Creo que ninguno de nuestros seguidores sabe lo que es el EDM, sinceramente. Y si lo saben, ni les importa. La gente no se mueve con esos parámetros.

La gente jovencita si sabe de algo es de revivals, y me encanta que estén muertas con Bowie, o con la disco music, o con Stock Aitken & Waterman, como yo en su día descubrí a Elvis. Tiene que pasar. Tienen tanto por descubrir en el pasado que igual no prestan atención a lo que tienen delante de sus narices.

SHANGAY ⇒ ¿Os mantenéis fieles a vuestras obsesiones de siempre o han surgido nuevas revelaciones?
ALASKA
⇒ Nosotros intentamos siempre interactuar en la medida de lo posible con los grupos que descubrimos y que nos gustan. Lo hemos hecho con The Sound of Arrows, que nos remezclaron, o con Monarchy, que tocaron con nosotros.

No es una obsesión por estar abiertos, es que lo estamos, sin más. Para mí, por ejemplo, MGMT fueron una gran revelación en su momento, pero les vi en directo y no me gustaron especialmente… Los Horrors han sido para mí el último gran revulsivo: cada disco me gusta más que el anterior, me encantan su imagen y su actitud.

SHANGAY ⇒ ¿Es este disco un apéndice de Cuatricomía, dado que repiten dos de los productores de aquel?
ALASKA
⇒ No. Siempre hemos trabajado con los mismos productores durante tres discos seguidos. Por eso en este no están Sigue Sigue Sputnik, con todo el dolor de nuestro corazón. Y en el siguiente estarán o Guille o Jon [Klein] o los dos. Cortar a la fuerza con personas con las que trabajas bien por no quedarte estancado en un sitio es lo que tiene. Tras Cuatricomía sabíamos que íbamos a trabajar con Guille y Jon, si ellos querían, y en nuestros planes entra que también estén en el siguiente, no sabemos si los dos o uno, ya veremos. Pero esto no es una trilogía, no era esa nuestra intención.

SHANGAY ⇒ Las letras las encuentro más largas y elaboradas que nunca, te va a costar mucho aprendértelas para los directos…
ALASKA
⇒ Bueno, eso es un clásico. Te recuerdo cómo es la de Retorciendo palabras… Como dijo una grande, en nuestras canciones hay mucho verbo [risas]. Nacho en su estilo, y yo en el mío, tendemos a enrollarnos, él dice que lo hacemos de una manera muy poco efectiva para el pop.

SHANGAY ⇒ Iluminados se puede interpretar como un nuevo himno al colocón…
ALASKA
⇒ No deja de ser un No sé qué me das, que es un himno dedicado a todo lo que te eleva. Que para muchas personas es una canción de amor, aunque hay otros tipos de subidones. Iluminados parte de un éxtasis místico de Santa Teresa que, como todos sabemos, es lo mismo que el éxtasis químico. Bueno, yo no lo sé, nunca he experimentado un éxtasis místico.

SHANGAY ⇒ ¿Te gustaría vivir uno?
ALASKA
⇒ Creo que no. Cada uno tiene que saber hasta dónde puede llegar su cabeza, y no creo que la mía esté preparada para algo así. Más que nada porque probablemente no querría regresar de él, es lo que pasa con estas cosas. Es como lo que me ha pasado a raíz de la muerte de David Bowie. No quiero que se me olvide nunca lo que fue para mí Bowie cuando tenía doce años, recién llegada a España, en un país tan polarizado como el de ahora, algo fundamental para mí. Cuando llegas a esos puntos, la vida diaria, la real, se hace muy complicada. Por eso no quiero éxtasis místicos.


“No se me puede olvidar lo que alguna gente decía de Bowie en el 72, cuando le llamaban maricona y loca en las críticas musicales”


SHANGAY ⇒ Si el disco hubiese salido un poco más tarde y os hubiera dado tiempo, ¿le habríais dedicado este álbum?
ALASKA
⇒ No de una forma directa, porque no somos dados a hacer ese tipo de alusiones. Larga vida y prosperidad no es un homenaje como tal al señor Spock, pero sí surgió cuando murió Leonard Nemoy. Como esa frase la hemos tenido siempre tan presente, acabó en la canción por eso.

SHANGAY ⇒ ¿Es la vez que más te ha dolido la muerte de un ídolo, la de Bowie?
ALASKA
⇒ Sí. Marc Almond escribió en Instagram que le resultaba muy chocante expresar que se sentía con mucho dolor por la muerte de una persona que no había conocido… Pero es que esa persona cambió mi vida; las decisiones que empecé a tomar al verle tan guapo y al oírle hablar de bisexualidad y tantas otras cosas me han determinado mucho como persona. Es como si se hubiese muerto el pilar en el que yo basé todo. Por eso no se me puede olvidar ahora lo que alguna gente decía de él en el 72, cuando le llamaban maricona y loca en las críticas musicales.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo te enteraste de su muerte?
ALASKA
⇒ Mirando Instagram, leí un comentario en que lo decían. Empecé a buscar y al ver el comunicado del hijo comprobé que era verdad. Estuve con una llorera toda la mañana, qué sofocón.

SHANGAY ⇒ Este último año ha sido importante para el movimiento trans, que ha tenido una gran visibilidad. ¿Lo vives como una evolución?
ALASKA
⇒ Todo es positivo. Hay que empezar a pensar que la transexualidad no es solo un fenómeno transgresor, hay muchos y muchas transexuales que lo único que quieren es adaptar su género a lo que sienten para tener una vida corriente. Ni van a ser presidentas del COGAM ni de Estados Unidos, quieren tener su marido o su mujer y que su vida sea fácil.

Ser transexual no es una postura queer en sí misma; para algunas será un elemento de batalla, y para otras, solo de integración. Es como lo del matrimonio, tenemos tantos amigos que están en contra porque lo consideran una ‘construcción burguesa’. O cuando tenemos conversaciones sobre si la pluma perjudica o no al colectivo (por cierto, odio la palabra ‘colectivo’). La visibilidad siempre es insultante: cuando Caitlyn Jenner sale a recoger un premio en una gala de deportes vestida de blanco es una bofetada, y me parece muy bien.


“La visibilidad ayuda a normalizar y sirve también como bofetada”


SHANGAY ⇒ ¿Por qué rechazas el término ‘colectivo gay’?
ALASKA
⇒ Porque parece como si todas fuéramos lo mismo, y no es verdad. Lo del colectivo lo usaba mucho Nova cuando se peleaba con La Veneno, por cierto [risas].

SHANGAY ⇒ Sí estarás a favor de la visibilidad que ha logrado el mundo gay…
ALASKA
⇒ Sí, claro. ¡Pero sigue siendo motivo de escándalo! Lees las noticias y descubres que ha sido motivo de escándalo que James Costos [el embajador de Estados Unidos, abiertamente gay] haya salido en MasterChef. Aunque nos parezca que está todo hecho, no es así. Pero sale Costos en MasterChef, presentadores de televisión que hablan abiertamente de sus preferencias sexuales… La visibilidad ayuda sobre todo al que está en tensión, o al que vive en un pueblo. Que sirva para normalizar y también como bofetada es muy bueno.

SHANGAY ⇒ Cuando vas a eventos donde predomina gente menos abierta de mente que tú, ¿te sientes en la necesidad de romper lanzas a favor de esa visibilidad gay?
ALASKA
⇒ No. Lo importante es tu actitud en el día a día. Que vayas a tomarte un café con la amiga transexual a [la cafetería de la Gran Vía] Nebraska, que hagas una gira por todos los pueblos de España con Topacio Fresh y Lara Sajen en su momento…, eso es lo importante. No tener que dar discursos sino acoplar tu realidad a la vida diaria. Que Topy se haya convertido en una persona querida y que pueda hablar abiertamente en Pasapalabra o Sálvame, eso tiene mucho valor.


“Odio el término ‘colectivo gay’, porque parece como si todas fuéramos lo mismo, y no es verdad”


SHANGAY ⇒ ¿Cuál es la próxima frontera que podemos romper?
ALASKA
⇒ Para mí, la de los transexuales y travestis que no buscan estar integrados en un esquema. Ahora, la gente, con la mejor intención del mundo, te habla de que muchos han nacido en un cuerpo equivocado. Igual que cuando yo era pequeña estaban los mariquitas de nacimiento y los que lo eran por vicio.

Ahora están los (y las) transexuales que, desde pequeños, se ve lo que buscan, y luego las que son más travestis y mas transgresoras, y que a lo mejor no se quieren operar. Como no hay etiqueta que ponerles, la gente lo lleva fatal: “Si no es transexual u homosexual, ¿qué es?”. Pues es lo siguiente. Son personajes brillantes y muy ricos en matices que han elegido su propia opción. Así que veremos qué pasa con ellos…


EL ÁLBUM CANCIONES PARA ROBOTS ROMÁNTICOS ESTÁ EDITADO POR WARNER MUSIC. FANGORIA ACTÚAN EL 9 DE JULIO EN EL FESTIVAL WONDERBEACH DE TORREMOLINOS.


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Shangay

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