25/06/2018

Sunset Boulevard: Paloma San Basilio se tira a la piscina en Tenerife

29 diciembre, 2017
83
Léetelo en 13 minutos

[14:19, 28/12/2017] Joaquín Shangay:

Es, posiblemente, el último gran musical de Andrew Lloyd Webber: Sunset Boulevard es la apoteosis del mago del show business, un hombre que lleva rompiendo moldes desde antes de que Jesucristo Superstar reventase las taquillas de medio mundo. ¿Su canto del cisne? Quien sabe, que la vida da muchas vueltas. Lloyd Webber es también un compositor al que Paloma San Basilio está muy ligada, pues el creador de Evita ha manifestado que la Eva Perón de Paloma en el teatro Monumental en 1980, de la mano de Nacho Artime y Jaime Azpilicueta, es una de las interpretaciones del personaje que más le han gustado en el mundo. Y ‘evitas’ ha habido muchas, y muy grandes.

Pues con Lloyd Webber, Azpilicueta y Sunset Boulevard regresa precisamente Paloma San Basilio al musical, un género en el que acaba de dar un importante paso que la consagra (aún más) como la gran dama que es. Estrenada el pasado 27 de diciembre en Tenerife, se trata de una puesta en escena a medio camino entre la primera producción del Adelphy Theatre de Londres en 1993, con Patty Lupone como Norma Desmond, y el pequeño (e interesantísimo) montaje que subió en 2008 a las tablas de un pequeño teatro de Leicester Square, en el corazón del West End, en el que los cantantes eran a la vez los músicos. La versión que estrenó Glenn Close en Broadway (que, por contrato, tenía que haber protagonizado la Lupone y por ello llevó a los tribunales a Lloyd Weber) es la misma que la de Londres, y la reciente reposición es una versión reducida previa a su adaptación cinematográfica, también con Glenn Close. A Tenerife llega en una apuesta de Azpilicueta, muy inteligente que hace de la necesidad virtud, con una vistosa (y eficaz) escenografía de Ricardo Sánchez Cuerda que permite una posible (y necesaria) gira de la función. Estamos ante una obra maravillosa, con una música magistral, que admite, si se hace bien, todos los formatos. Y aquí está muy bien hecha.


With one look de Paloma San Basilio en español se llama Sin hablar, y suena así


El director vasco, que tiene en su currículum muchos de los más taquilleros musicales que se han puesto en escena en nuestro país, ha sabido combinar muy bien la espectacularidad que requieren ciertos momentos de la obra (en la que el rol protagonista roza –incluso sobrepasa– el esperpento) con la intimidad de otros en los que se refleja la miseria de un mundo (el de Hollywood) sin piedad y en el que “vales lo que haya recaudado tu última película”. La historia de Sunset Boulevard, basada en la magistral película de Billy Wilder de 1950, que en España se tituló El crepúsculo de los dioses, es una de las más duras que hay sobre las crueles y despiadadas gentes de la meca del cine, esa fábrica de sueños y glamour que ha dejado miles de vidas rotas… pero también millones de maravillosos y mágicos kilómetros de celuloide.


David Álvarez, que estrenó Billy Elliot en Broadway y consiguió un Tony por ese papel, estuvo en Tenerife en el estreno mundial de Sunset Bulevard en español. Al terminar la función pasó a felicitar a Paloma San Basilio al camerino y Shangay fue testigo en exclusiva de este encuentro.

Esta producción del Cabildo de Tenerife (que pretende convertirse en un importante foco de producción de musicales, algo que hay que aplaudir y difundir, sobre todo para que no sean obras de corto recorrido, sino para que salgan de la falda del Teide y se vean por toda España y/o América) ha permitido a Paloma San Basilio cumplir el sueño de ser Norma Desmond, algo que llevaba años acariciando. Y la espera ha merecido la pena: la cantante se consagra como actriz. Si My Fair Lady fue un paso de gigante en ese terreno (en las dos producciones diferentes que hizo del mismo musical), en Sunset Paloma ‘lo da todo’. Muy bien arropada por un maravilloso vestuario del tinerfeño Leo Martínez, Azpilicueta consigue sacarle una Norma Desmond que está en las antípodas de la cantante, un diva de la canción y los escenarios, pero con una personalidad y estética que en nada recuerda a la estrella del cine mudo. Paloma ha hecho un gran trabajo en los ensayos y el día del estreno estaba, sencillamente, soberbia. Es de esperar que el personaje siga creciendo y, según lo haga más suyo aún, esta Norma Desmond llegará a ser todavía más redonda.

Cuando hace unos años la cantante realizó su gira de despedida, también anunció que regresaría puntualmente con proyectos que le interesasen. Este era un riesgo y le ha merecido la pena correrlo: tirarse a esta piscina en Tenerife era algo que tenía que hacer para redondear su carrera. El papel de Norma Desmond es un bombón y la San Basilio se lo devora. Si a eso se añade que Joe Gilles (el joven guionista arruinado del que se enamora y al que ‘secuestra’ ofreciéndole dinero y trabajo) es el argentino Gerónimo Rauch (que, entre otras cosas, ha sido el Phantom de El fantasma de la ópera, y Jean Valjean de Los Miserables en Londres; o protagonizó Jesucristo Superstar en Madrid) hace que esos duelos entre ambos en escena alcancen momentos sublimes y de gran tensión teatral.

El resto del elenco (muchos de ellos actores canarios) forman un solidísimo reparto en el que destaca Inma Mira (que fue Evita en la última versión española de la obra que, al igual que esta, estaba producida por el Cabildo de Tenerife, aunque jugaba en otra liga) saca garra, talento y voz como Betty Schaefer, la joven escritora que se enamora del Gillis y que cierra el triángulo amoroso de la trama. Un cast redondo para un musical que tiene que verse fuera de las ocho funciones programadas en la isla. Dejarlo morir aquí sería un delito. Estamos ante el estreno mundial de Sunset Boulevard en español y esto tiene que verse (y saberse). 

Paloma San Basilio cerró un capítulo de su vida con su biografía, sigue leyendo


Foto: Javier Salas 

SHANGAY ⇒ Acabas de poner punto y final a tu gira de despedida de los escenarios como cantante. ¿Qué balance haces?

PALOMA SAN BASILIO ⇒ Impresionante. He recibido tanto cariño, y tantas orquídeas… Ha sido como una avanzadilla del libro, porque en ella también he contado mi historia. Quería despedirme de mi público y decirle “colorín, colorado, este cuento se ha acabado”. Ha sido muy buena idea hacerla, porque no me parecía bien irme como si me hubiera difuminado sin más. Tenía que dar las gracias por todos estos años y cerrar un ciclo como dios manda, lo otro me habría parecido una falta de educación [risas].

SHANGAY ⇒ ¿Y por qué has decidido lanzar tu autobiografía justo ahora?

PALOMA SAN BASILIO ⇒ Llevaba tiempo escribiendo, y en realidad lo que quería contar era la historia de un viaje personal, que podía ser mío o no; me lo planteé casi como la novela en que estoy trabajando ahora, en ningún caso como el relato único de mis experiencias como artista.

SHANGAY ⇒ Un reto nuevo…

PALOMA SAN BASILIO ⇒ Sí, y yo no tengo ningún problema en enfrentarme a nuevos retos, todo lo contrario. La vida es aventura, viajar en distintas direcciones, porque si no te vas muriendo. Si te quedas parado en un espacio, por miedo o por seguridad, en el fondo te estás negando a ti mismo posibilidades. Yo no estoy aquí para hacer lo mismo una y otra vez, quiero que cada etapa de mi vida sea nueva, y eso significa arriesgar y seguir descubriéndome.

SHANGAY ⇒ ¿Sin ningún miedo?

PALOMA SAN BASILIO ⇒ No, porque a cada reto me enfrento con humildad, sin aspirar a nada. Si de repente me sorprende la vida con que un libro mío se convierta en un bestseller, lo agradeceré enormemente, igual que me pasó cuando empecé a cantar y vi dónde llegué. Pero ya no quiero plantearme metas que me generen presión, busco estar libre y tranquila.


“YA NO QUIERO PLANTEARME METAS QUE ME GENEREN PRESIÓN”


SHANGAY ⇒ En el libro no transmites que te dé pena cerrar tu capítulo musical…

PALOMA SAN BASILIO ⇒ Porque hay etapas para todo. Son muchos años dedicados a la música, y en ocasiones me daba la sensación de que me estaba repitiendo… Amolap fue una aventura que me apasionó, algo así como la guinda, lo que me quedaba por hacer. A lo mejor un día en Los Ángeles me vuelvo a meter con mi hija en el estudio y hacemos algo juntas, para jugar. Porque ya ves que me paso el día cantando por mi casa, tampoco es que me vaya a quedar muda.

¿Deja la música por una cuestión de edad? Pasa página

SHANGAY ⇒ ¿Cómo nació el libro?

PALOMA SAN BASILIO ⇒  Casi como un manual de autoayuda. Al margen del repaso por mi trayectoria profesional (que con la distancia me parece muy bonita y coherente), creo que puede servir a mucha gente para entender momentos bajos, de frustración, de dudas y fracasos por los que hemos pasado todos. Y para demostrar que hay vida más allá de los 40, los 50, los 60 y los 70, que no hay por qué cerrarse la puerta a una misma antes de tiempo.

SHANGAY ⇒ ¿Te has dejado tú llevar como cantante por las presiones propias de la edad?

PALOMA SAN BASILIO ⇒ Es una cuestión de autoexigencia. Para hacer un tipo de canciones o conciertos existen unas exigencias vocales que tengo que respetar. Por eso dejo esto ahora, antes de que me aparezca la sensación de que no puedo dar el tono que me gusta. Cada cual vive esa circunstancia de una manera; hay quien sigue cantando siendo muy mayor, cuando su voz ya no es ni sombra de lo que era, pero les gusta estar ahí de esa manera. Yo no me veo así, aunque respeto a quienes actúan así.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo viven tus fans el inminente retiro de la música?

PALOMA SAN BASILIO ⇒ Mis fans están casi todos atacaos [risas]. Aunque muchos sí lo entienden, incluso alguno me ha llegado a decir que está encantado al saber que va a dejar de verme ir de un lado a otro continuamente. Saben que he llevado una vida intensa y estresante, y como me siguen desde hace tantos años y se ha establecido una relación de afecto tan profunda, se alegran por mí, más allá de la admiración que me tienen, porque ante todo quieren verme feliz.


“DEJO LA MÚSICA ANTES DE QUE ME APAREZCA LA SENSACIÓN DE QUE NO PUEDO DAR EL TONO QUE ME GUSTA”


SHANGAY ⇒ ¿Por qué has querido desmitificarte y dar una importancia relativa a tus logros en el libro?

PALOMA SAN BASILIO ⇒ Porque ya hemos leído muchos libros de cantantes y actrices en los que te hablan constantemente de sus premios y demás; eso es lo menos interesante, la gente ya lo ha visto en demasiadas ocasiones. Es evidente que si estoy aquí después de 40 años es porque todo eso ha existido, y ahondar en ello como si fuese mi único mérito me parecía desperdiciar una ocasión única para contar qué hay detrás de una estrella y de los trajes de lentejuelas, y que me conocieran como ser humano.

SHANGAY ⇒ ¿Guardas absolutamente todo lo relacionado con tu carrera?

PALOMA SAN BASILIO ⇒ ¡Qué va! Mis cosas las tengo desperdigadas por todas partes, soy un desastre. Muchas veces me vienen fans con discos para que les firme que yo ya no tengo. Me acuerdo del primer pack que se hizo de Evita, con dos casetes en una cajita…, en su momento di las que tenía, y como no tengo noción del paso del tiempo, pensaba que eso siempre lo tendría a mano. Pasan los años y dices “uy, ya no está” [risas]. Pero no pasa nada, porque quienes me siguen desde hace mucho lo tienen absolutamente todo, y si necesitara recopilarlo iría a sus casas. Las cosas están donde tienen que estar.

SHANGAY ⇒ ¿Y los trajes?

PALOMA SAN BASILIO ⇒ Esos sí los tengo, cientos. Me gustaría hacer una instalación con ellos, bien documentada, con fotos. Y después subastar algunos para causas benéficas, y quedarme con un número concreto, 30 como mucho. Los tengo todos en el sótano de casa, en una habitación. Abultan muchísimo, y yo lo que quiero es aligerar equipaje.

¿Sabías que tuvo una crisis personal terrible cuando más éxito tenía? Pasa página

Paloma San Basilio en los Premios Shangay 2011

SHANGAY ⇒ ¿Te pruebas tus trajes en casa algún día por la tontería?

PALOMA SAN BASILIO ⇒ No. Lo que sí hago todavía es utilizarlos cuando tengo una gala o una televisión, como son de alta costura, que es intemporal… Los de los años 80 me suelen estar estrechos, porque en esa época pesaba 53 kilos o por ahí, y ahora estoy en 56-57. Pero algunos sí me los puedo poner. Por ejemplo, el que llevé a la gala de los Premios Shangay en la que me disteis uno a mí [en 2011], me lo hice para un disco en directo que grabé en el teatro Monumental [en 1978].

SHANGAY ⇒ Nos ha hecho mucha ilusión ver que Shangay aparece en tu libro…

PALOMA SAN BASILIO ⇒ Claro, ¡cómo no! Tenía que nombrar a todos mis clásicos. Además, no me puedo olvidar de que conocí Turquía gracias a vosotros, fue una experiencia maravillosa, y por eso también os estoy muy agradecida.

SHANGAY ⇒ ¿Ha habido algún momento en estas cuatro décadas en que el éxito te sobrepasara?

PALOMA SAN BASILIO ⇒ Hubo una época muy difícil, a principios de los 90, más o menos (soy tan mala para las fechas). Mi madre ya había muerto, mi hija Ivana era todavía pequeña, sentía que le hacía mucha falta y yo hacía giras por América de hasta seis meses. Hubo momentos de tanta presión que me entraba una nostalgia terrible. Recuerdo un día en que me resbalé en el parking de un teatro, me caí y empecé a llorar, sentí que no podía más. En ocasiones, me subía al avión, me ofrecían una copita de algo y según empezaba a beber me caían unos lagrimones…

SHANGAY ⇒ Eso ya es historia.

PALOMA SAN BASILIO ⇒ Me apetece este tiempo muerto. Salvo escribir, pintar [prepara una exposición que presentará en Cádiz en 2015] y estudiar algún proyecto que me han presentado por si me animo a hacer teatro, no tendré nada más que hacer, todo el tiempo será para mí. ¿Qué me va a pasar? Pues ya lo sé, que me voy a estar moviendo, porque no sé estar quieta. La primera parada será Chile, donde daré un concierto privado. Y de ahí seguramente a Los Ángeles, a ver a mi hija y a mis nietos. A mí es que hacer una maleta me llena siempre de ilusión…

Más entrevistas:

> Concha Velasco

> Miguel Bosé

> Jose Coronado

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.