12/11/2019

Ciccio: “Me gusta la superficialidad bien entendida”

12 febrero, 2019

Martín Ciccio [pronúnciese ‘chicho’] tiene 24 años y una prometedora carrera por delante. En su sótano/estudio ha creado canciones tan adictivas como Maurike, y se abre camino en el universo de la música urbana con una propuesta personal, y alejada del trap, género con el que no quiere que se le asocie (“me interesaba cuando salió, pero ahora mismo me tiene saturadísimo”).

Con 18 años, empezó a colaborar con un amigo productor, a la vez que comenzaba el grado de psicología en la UNED –del que solo le quedan las prácticas y el TFG, aunque de momento no se plantea hacerlo–. De padres argentinos –ahí se entiende mejor su interés por la psicología, disciplina que además ejerce su madre–, vivió en aquel país de los 13 a los 16, el resto del tiempo ha estado en Madrid. “Es curioso, porque cuando estuve allí me consideraban gallego, y aquí mucha gente me considera argentino”, confiesa.

Ya tocaba la guitarra –su padre y su hermano son músicos–, pero no lograba que su amigo fuese capaz de plasmar en sonido lo que él tenía en la cabeza. Tras un curso de mezcla y masterización, decidió lanzarse a la autoproducción. “Y saqué mi primer tema, una versión del tema punk argentino Brick By Brick [de Boom Boom Kid]”.

«Soy muy de bailar, y a veces me falta música que te haga mover la cadera»

Se crió escuchando folclore latinoamericano, de Violeta Parra a Mercedes Sosa pasando por Silvio Rodríguez, y asegura que esa influencia está indudablemente en lo que hace; y ha sabido filtrarla a través de la música urbana, que es la que vive en su realidad. “Es la que me representa. Y el baile funk y el reguetón me molan mucho. Escucho sobre todo música en español, y me alegra ver el boom latino que hay a nivel global. Incluso el Despacito me gusta. Menuda producción, no entiendo por qué la gente lo menosprecia por ser un tema tan comercial”.

No le tiene ninguna alergia Ciccio a la comercialidad. De hecho, su primera gran oportunidad le llegó gracias al concurso Yu en la Ola de Los 40, que ganó con el single Piensa primero. “Buscaba promoción”, cuenta. “Acababa de lanzar el vídeo, que era el primero que grababa, y Clara [Asouik, amiga de toda la vida que se ocupa de su dirección artística] me animó a presentarme. Estaba de exámenes, no sabía si presentarme o no, y cuando vi lo fácil que era hacerlo, me animé. Le di la lata a mi gente para que me votara, y al final gané”. Fue su primer contacto directo con la popularidad. “Me hacía mucha gracia que la gente del barrio me viera como si de repente fuera famoso”, dice entre risas.

Ahora mismo piensa en la fama con cautela. “Si de verdad me hiciera famoso, significaría que me va bien. Pero la fama a nivel Cristiano Ronaldo me da miedo, porque implica que tienes que vivir aislado, y relacionarte solo con famosos. Rosalía ahora mismo ya no puede andar por la calle…”. De repente, él mismo se da cuenta de una contradicción: “Me gustaría hacer mi música sin ser famoso, pero claro, no es el producto que estoy vendiendo”. Aquí parece que habla el Martín estudiante, más que el Ciccio artista. “Si llega la fama, ya veremos cómo la manejo. Seguramente, tendré que ir al psicólogo…”. Y sonríe de nuevo.

«Siempre he conectado con gente homosexual, por unos motivos o por otros»

Su más reciente single, Maurike, se postula como su mejor arma para ir saboreando la popularidad. Tras Pa mi, una colaboración con Beauty Brain, por fin parece tener una carta de presentación definitiva de cara a un público mainstream. “Quería sacar un tema que haga bailar. Porque yo soy muy de bailar cuando salgo, o cuando voy a festivales. Muchas veces me falta música que te haga mover la cadera. Venía de publicar canciones muy intensas, así que decidí hacer algo que me representara en otra faceta”. El caso es huir de momento de las etiquetas. “Porque igual que me gusta el tecno, el folclore y lo experimental, también me gusta la música que apuesta por la superficialidad bien entendida y el baile sin más”.

En el vídeo apuesta por cierta androginia en sus bailarines –que nos cuenta que son hermanos (“mi amiga de toda la vida Julita y su hermano”)–, y resulta curiosa la manera en que lo justifica. “El rollo andrógino me mola. Y eso que… hasta el momento, creo que soy heterosexual, porque nunca me he sentido atraído por un hombre. Siempre he conectado con gente homosexual, por unos motivos o por otros. Con algunos, porque me ven guapo, y con otros, porque compartimos una sensibilidad parecida”.

Se autodefine como una persona muy sensible, y no hay razón para dudarlo, porque si algo transmite Martín Ciccio es sinceridad. Lo que llama la atención es que de momento mantenga ‘en el armario’ esa sensibilidad, que aún no ha dejado que salga a la luz en su música, mientras ha dado prioridad a otras inquietudes. “No me lo había planteado hasta ahora. Puede que me haya esforzado por sacar mi imagen de malote, y que dé un rollo macarra… Quizá me daba miedo hacer algo que puede verse como ñoño, y por eso no he dejado salir esa parte. Me lo apunto, porque es algo que aún no he hecho, y siempre me gusta probar cosas nuevas”.

EL SINGLE MAURIKE ESTÁ DISPONIBLE EN TODAS LAS PLATAFORMAS. CICCIO ACTÚA EL 14 DE FEBRERO EN CHICLETOL’S HOT VALENTINE (SALA APOLO) EN BARCELONA.

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.