23/07/2019

‘Generación selfi’: el artista Filip Custic, cuya colaboración con Rosalía es ya icónica, se autorretrata

7 abril, 2019

Filip Custic acaba de inaugurar su primera exposición individual, titulada Homo-? en La Térmica de Málaga. Un nuevo hito para este precoz artista multidisciplinar, con un imaginario muy reconocible y personal, que a sus 26 años recién cumplidos ha colaborado ya con grandes firmas de moda y artistas como Rosalía, para la que creó toda la imagen de El mal querer.

Frente a lo elaborado de sus obras, aquí le descubrimos en ‘modo selfi’. Conocer a la persona detrás del artista siempre resulta enriquecedor. Filip Custic cuenta su historia en primera persona. Sus inicios, sus motivaciones, sus diatribas, sus objetivos…, de todo ello habla a la vez que comparte esos selfis hasta ahora privados, y en los que de nuevo vuelve a ser protagonista de su obra, como en tantos autorretratos que se ha hecho hasta el momento. Algunas de las reflexiones que comparte en esta entrevista también eran privadas… hasta ahora.

De Tenerife al mundo

“Podría haber nacido en Croacia, porque mis padres son croatas, pero lo hice en Tenerife. Mi padre fichó por un equipo de balonmano canario, y como Yugoslavia y Croacia estaban en guerra, le dijo a mi madre que se viniera a España, y me crié allí. Aunque visitaba mucho Croacia, no ha sido hasta hace poco cuando he empezado a bucear más en mi origen croata.

De pequeño me sentía atrapado en una isla en medio del océano Atlántico, pero lo cierto es que despertó en mí la fuerza para después irme fuera con todas las ganas del mundo. Al principio me iba a enfocar hacia el dibujo técnico o la arquitectura. Ya me interesaba la creación artística, pero mi entorno no me motivaba; lo típico, mis padres no querían que fuera artista.

Mi hobby, que era el dibujo, fue ocupando cada vez más horas de mi vida. Pero no conseguía un resultado tan realista como el que buscaba, y empecé con la fotografía. Descubrí que el photoshop me permitía en mis fotos un mundo onírico universal, y es mi otra gran herramienta junto a la cámara.

Llegué a Madrid con 18 años, y empecé estudiando Publicidad y Relaciones Públicas, así mis padres me dejaron irme de Canarias. Fue a los 20 fue cuando tomé la decisión de dedicarme profesionalmente al arte. Había empezado a publicar trabajos en revistas, orientándome a la moda, pero pronto vi que no era el campo adecuado para mí, y me centré en el arte.

Me he reafirmado en mi decisión en mi proyecto para La Térmica. Porque la moda no trabaja lo personal y tiene fecha de caducidad; quiero que mis trabajos duren en el tiempo, y no que cuando acabe la temporada, con las rebajas, desaparezca. Me esfuerzo demasiado en la construcción creativa de mis fotos, quiero crear obras atemporales”.

Homo-sexualización no binaria

“¿Sabes cuando llevas toda la vida soñando algo y lo consigues? Pues eso supone Homo-?, mi exposición de La Térmica, comisariada por Belinda Martín Porras y producida por Faceta Producciones: la obra me encanta, tienes audioguía, contenidos derivados, presencia virtual, se rompen las barreras espaciales de un museo…, me siento muy completo. En ella hablo de la evolución del hombre, aunque por el título, Homo-?, yo mismo pensé que podía sugerir directamente ‘homosexualidad’, que también está presente, como en todo lo que hago.

Trato mucho el cuerpo masculino, me encanta; también el de la mujer, pero lo presento menos sexualizado y más empoderado. Es verdad que tiendo a utilizar a chicos teen, muy delgados, con un punto genderless, no utilizo un código binario para diferenciar cómo muestro a hombres y mujeres.

Me gusta utilizar a jóvenes de entre 17 y 20 años en mis fotos porque en esa edad se vive una especie de big bang: la mirada y la energía de las personas en ese momento me parece muy atractiva, porque se están descubriendo muchas cosas nuevas en ese momento. Como cada cuerpo comunica una idea, también utilizo el mío para expresar ideas que investigo y mis aprendizajes.

Me gusta autorretratarme, y cuando veo fotos mías antiguas me encanta la sensación de verme desde fuera y comprobar cómo he evolucionado desde que empecé a jugar con los elementos más básicos de la creatividad.

A la hora de definirme en cuanto a orientación sexual, no me quiero encasillar, pero la realidad es que soy homosexual, porque no tengo relaciones con mujeres. Estoy trabajando quitarme prejuicios, porque no descarto que los gustos sexuales se puedan ampliar, me encantaría lograrlo. Hay que trabajar mucho para desprogramarnos de normas y juicios mentales. Las nuevas generaciones tienen la bisexualidad mucho más asumida, y eso me encanta».

La era del ego... y Rosalía

“Soy muy consciente de que vivimos en la era del ego, de hecho parte de mi discurso plantea la obsesión por que salga nuestra cara en todo lo que sucede. Hablo también de la relación que tengo con mi propio ego, del que no vamos a poder deshacernos en ningún momento.

En lugar de luchar contra él, hay que tener una conversación con el ego, para encontrar un equilibrio con el espíritu. Como lo trabajo mucho, lo tengo muy presente; no sé si controlado… Mi ego ya no me amarga; lo alimento tanto como a mi espíritu. Mi cuerpo es mi ego, y por eso lo utilizo como lienzo.

Me resulta muy fácil trabajar conmigo mismo, igual que cuando he trabajado con María Forqué, Palomo o Rosalía, veo muy clara la imagen que quiero materializar a partir de cómo los veo en mi mente. La gente me recuerda mucho las fotos de Rosalía, y me encanta que el mensaje haya llegado tanto y tan bien, agradezco que inspire tanto al público. Ver que hay gente que ya considera que la portada se ha convertido en icónica es increíble. Rosalía me avisó casi un año antes, así que tuve mucho tiempo para prepararlo.

Estoy recibiendo un montón de propuestas para fotografiar a artistas; algunas eran muy random, como de un grupo heavy o uno de country. Una de las últimas es muy guay, pero no la voy a hacer porque necesito descansar. A finales de este mes saldrá el EP de Virgen María [el proyecto artístico de Forqué], que sí he hecho”.

Pura reflexión

“Cuando estoy editando trabajos reflexiono mucho. Y por fin estoy entendiendo cómo quiero orientar mi carrera. Tengo claro que no voy a venderme por dinero, porque solo hago bien lo que me interesa. Sé que suena a mentira, pero es así, yo mismo me sorprendo a mí mismo. No voy a hacer portadas de discos por hacerlas, por ejemplo.

Quiero elegir muy bien mis proyectos. Porque si no hago algo que siento que está impecable y que me sale de dentro, me entra ansiedad y me dan ganas de vomitar. La dicotomía comercialidad-arte la llevo fatal. Tengo que encontrar un equilibrio entre lo comercial y lo personal en el realismo introspectivo que practico, pero me está costando”.

LA EXPOSICIÓN HOMO-? SE PUEDE VISITAR HASTA EL 15 DE MAYO EN LA TÉRMICA DE MÁLAGA.

 

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