23/04/2021 onunla daha iyi ve sıkı partiler geçirerek sikiş gecelere akan beyaz tenli kız geceleri erkek bularak porno ikisi de başka otellere gidip seks yapmaktadırlar porno indir gittiği mekanda olduğunu bildiren bir program sayesinde bakıştığı brazzers porno kızı bulan adam onu ekleyerek derin ve uzun sikiş bir sohbetin ardından onun 18 yaşında çıtır bir azgın hd porno video kız olduğunu anlar kendisinden baya küçük yaşta olmasına rağmen çok sikiş seksi ve yetişkin olan azgınye buluşma teklifi eder sikiş birkaç kez buluştuktan sonra sevgili olurlar porno ve onu gündüzleri sürekli boş olan evine sex video çağırır 18 yaşındaki azgın kızı eve atan anal sex izle adam azgınlıktan fena halde kudurmuş

¡Feliz Día de los Padres! 7 familias homoparentales y su mensaje de diversidad

19 marzo, 2021
Léetelo en 15 minutos

Con motivo del Día del Padre, en Shangay hemos invitado a siete familias homoparentales para conocer mejor este tipo de familia y celebrar, una vez más, la diversidad.

Jesús Santos (48) y David Jericó llevan 13 años casados y 22 de relación. Su historia para conseguir formar una familia junto a su hijo Gabriel (18) es larga y fue Jesús quien tuvo que realizar el proceso de adopción como si fuese soltero. 

Empezaron su proceso a finales de 2002, y podría considerarse un proceso de adopción ‘normal’ salvo por el hecho de que por aquel entonces no estaban casados, ya que en nuestro país aún no estaba permitido. Por ese motivo, el proceso de adopción debía comenzarlo solo uno de ellos, no podían ser los dos. Accedieron como familia monoparental y tuvieron que tomar la difícil decisión de elegir entre los dos cuál de ellos optaría a este proceso. Finalmente, Jesús fue el que lo inició: “Esto supone conseguir un certificado de idoneidad, que consiste en que alguien examina tu vida y determina que eres una persona apta para educar a un niño”. Después, comenzaron un largo proceso de adopción internacional en Rusia, donde, por aquel entonces, no existía la suspicacia que se despertó posteriormente sobre que todos los hombres solteros que venían de España podrían ser gais. “Entonces conseguimos que en 2004 viniese Gabriel. Fue un proceso muy emotivo, desde el momento en que tienes el primer contacto y sabes que el niño existe y que puede ser tu hijo, hasta las visitas en el orfanato… Es algo muy emocionante y que, efectivamente, cambia tu vida”.

“A mí no me tenían que ver por si evidenciaba que éramos una pareja de dos chicos”

David era, sin embargo, la otra cara de esta moneda, el sufridor en casa. El proyecto era mutuo y, aunque ayudaba con todo el papeleo, siempre tuvo que hacerlo entre bambalinas: “A mí no me tenían que ver por si evidenciaba que éramos una pareja de dos chicos”. David nos cuenta que, en una ocasión, los asistentes sociales fueron a visitar su casa para estudiar el entorno donde viviría el niño adoptado… “Y bueno, la verdad es que tuvimos que hacer una pequeña transformación en la casa para que pareciera que solo vivía él; yo me tuve que subir a casa de la vecina mordiéndome las uñas de los nervios y de la rabia, porque también se siente un poquito de rabia… Pero era nuestro proyecto común, y teníamos tantas ganas que merecía la pena”.

Marcos Jornet (34) y Alberto Minguez (43) son una pareja muy activa en Instagram que junto a su hijo Gonzalo muestran de forma divertida el día a día de una familia diversa.

Marcos Jornet y Alberto Mínguez escogieron la gestación subrogada para tener a su hijo Gonzalo. Y aunque barajaron otras opciones, reivindican que se contemple como una alternativa real. “Nosotros defendemos que la gestación subrogada es una alternativa más como medio de formar una familia. Porque no es un descarte de la adopción el recurrir a la gestación subrogada, es una técnica de reproducción asistida y una alternativa”. La idea de ser padres había estado presente desde el principio de su relación. “Llevamos 16 años juntos, y sí que recordamos que, desde el segundo año más o menos de relación, que fue cuando comenzamos la convivencia, hablábamos de tener un hijo, aunque no sabíamos de qué forma sería”. Su proceso hasta convertirse en padres fue largo, y pasó por varias fases. “Desde que conocimos a Mili, que es la mujer que trajo al mundo a Gonzalo, fue todo mucho más rodado. Pero hasta entonces hubo muchos años de incertidumbre, de mirar diferentes alternativas que nos dieran garantías, porque lo que teníamos claro es que queríamos hacerlo bien”. Marcos ha sido presidente de la plataforma ‘Son nuestros hijos’, creada en 2008 por parejas homoparentales para reivindicar el acceso al registro civil de sus hijos nacidos por gestación subrogada, y su opinión sobre la posibilidad de una regulación en España es contundente. “La realidad es que en la gestación subrogada se han hecho muchas cosas mal, ha habido muchos abusos. Y la forma de frenarlos es a través de una regulación garantista.

“Aplicando los estándares que tenemos en España es como mejor se pueden salvaguardar los derechos de todas las personas implicadas”

En muchos países en los que está regulada la gestación subrogada, no lo está de forma garantista y, precisamente, aplicando los estándares que tenemos en España es como mejor se pueden salvaguardar los derechos de todas las personas implicadas: las gestantes, los menores y las familias”. Aunque nunca han tenido problemas en su vida diaria a causa de ser una familia homoparental, piensan que hay un largo camino que recorrer hacia una normalización real. “No es lo mismo vivir en Madrid que vivir en un pueblo, y luego está la situación particular de cada familia”. Sobre la responsabilidad de dar visibilidad a las familias homoparentales afirman: “Ahora mismo, el que se expone sabe lo que se vive en el día a día. La gente pierde el miedo a decir lo que piensa, a veces no son especialmente respetuosos porque se escudan detrás de un perfil en una red social… Y eso es lo que hace que seamos pocas las familias que decidimos visibilizarnos en estos momentos, pero las hay”.

José Manuel es el padre de River y Abril. La idea de ser padre la tenía desde que era un veinteañero, pero no fue hasta los 40 cuando pudo cumplir ese sueño. En su caso, su exmarido y él viajaron hasta Estados Unidos y tuvieron a sus hijos por el proceso de subrogación: “Tuvimos la suerte de conocer a una mujer maravillosa que nos ayudó a gestar a nuestros hijos y, afortunadamente, todo fue fenomenal. Fue bastante más fácil de lo que esperábamos, y unos dieciocho meses después de que iniciamos el proceso nacieron River y Abril, y empezó nuestra nueva vida”. Por supuesto, no fue un proceso fácil. “No es barato, desde luego; es una decisión importante en tu vida, pero bueno, que se pueda hacer en un futuro en España no quiere decir que sea barato. Lo importante es que se garantice un proceso en el que intervienen varias partes y en el que sobre todo hay que defender los derechos principales, que son los de los niños. Ha habido varias propuestas en el Congreso para sacarlo adelante, y creo que la sociedad madurará y en algún momento se abrirá este debate más en serio”. Sobre la normalización de las familias homoparentales en nuestro país, José Manuel dice: “Creo que la sociedad tiene bastante asumida e interiorizada la idea de que las familias gais pueden ser familias tan normales como las tradicionales. Por supuesto, es un debate en el que hace falta información, hace falta que la gente tenga los datos sobre la mesa y que todos seamos un poco flexibles con cómo tratar este asunto. Aunque siempre habrá oposición y nunca lloverá a gusto de todos, la verdad es que las libertades de los gais para formar familias no hacen daño a nadie”.

“Las libertades de loa gais para formar familias no hacen daño a nadie”

La historia de José Manuel incluye el proceso de una paternidad compartida en domicilios diferentes: “En nuestro caso, en un momento de nuestras vidas mi expareja y yo decidimos llevar vidas separadas, pero esto nunca ha supuesto un problema en la convivencia o en la familia; seguimos siendo una familia, que vive en dos casas. O sea, que tampoco ha cambiado mucho con respecto a nuestra vida anterior. Llevamos la paternidad de la misma manera que antes, no hemos necesitado sentar unas bases legales para ponernos de acuerdo, lo llevamos con total naturalidad y normalidad, y creo que es así como hay que tratar las cosas… Siempre que hay una familia, hay amor, y eso es lo que tiene que prevalecer”.

Alberto Pérez Martín y Jesús González Crespo celebran este año su primer Día del Padre junto a su hija Olivia. Como muchas parejas, siempre tuvieron claro su deseo de ser padres; incluso en el momento de conocerse, hace ocho años, era algo que ya tenían claro. El proceso para tener a Olivia fue un plan muy pensado, y aunque la técnica escogida finalmente fue la gestación subrogada, estuvieron barajando otras vías como la adopción. Al ver que este proceso se dilataba en el tiempo, y después de tres años y medio sin avances, decidieron lanzarse a este otro proceso. El país que eligieron fue Estados Unidos por las garantías que les ofrecían, aunque el proceso de gestación subrogada es como “una montaña rusa”, según sus propias palabras. “Es un proceso que está pasando a miles de kilómetros y en el que has invertido todas tus ilusiones”. Ser una familia homoparental sigue a día de hoy despertando todo tipo de sensaciones, y aunque no han sufrido ningún tipo de discriminación por ello, desearían pasar un poco más desapercibidos.Sin embargo, utilizan las redes sociales para mostrar su tipo de familia: “En Instagram se está dando más visibilidad a este tema, pero es verdad que no tendría que ser así, tendría que ser el Estado el que lo hiciera”. Jesús apuntaba los datos de un artículo publicado en un diario nacional en el que se indica que en los últimos diez años han nacido 2.300 niños de esta manera en nuestro país. “Al final hay gente, y habría más gente si fuera más sencillo para todos. Sí que hay visibilidad, pero no de la manera correcta. Instagram está muy bien, pero es algo de todos. No solo de los padres”.

Javier Andrés Correas y José Manuel Marín tienen claro que celebrarán el Día del Padre en casa, ya que para ellos cualquier día es bueno para estar en familia: “Hay que disfrutarlo todos los días, no un día en particular, así que ¿qué mejor que la pandemia para estar todos los días disfrutando de la paternidad?”. El proceso para que Teresa formase parte de su vida fue de unos dos años y medio. Nació en Oregón, Estados Unidos, por gestación subrogada: “Fue bien, en realidad todo fue bastante fácil, no tuvimos demasiadas complicaciones…, y el resultado aquí está”. Insisten en que hay pocas familias homoparentales en nuestro país porque, a día de hoy, sigue siendo complicado: “Primero, económicamente, y después por la falta de conocimiento. Es un proceso caro, sobre todo si lo quieres con todas las garantías. Al final, si quieres, se puede conseguir. Es cuestión de voluntad, pero también habría que facilitar el camino para que otro tipo de familias que no tengan las mismas posibilidades pudieran acceder a la paternidad; y también dar todas las facilidades a las mujeres que vayan a ser gestantes, para que lo hagan siempre libremente”. Afortunadamente, ellos no han vivido ninguna mala experiencia en su día a día como padres. “No hemos tenido ningún problema por ser una familia homoparental. En la guardería, Teresa se relaciona perfectamente con las profesoras, con la tutora, con todos los compañeros y con los padres de otros niños. Y en nuestro entorno, tanto laboral como social, exactamente igual. Todo el mundo lo ha aceptado y lo ha entendido, y las posibles dudas que tenían algunas personas se han solucionado hablando… Estamos muy contentos”.

Se han mudado hace poco desde Australia, país en el que han vivido siete años. Allí fue donde nació Atlas, su segundo hijo. Actualmente residen en Tarragona, y desde allí aportan su granito de arena en dar visibilidad a los diferentes tipos de familia que existen. Desde el primer momento, Cristian y Juan Luis ya hablaron del tema de ser padres, pero a los dos años de estar juntos Juan Luis se fue a vivir a Australia y estuvieron separados un año. Luego Cristian viajó a Australia, y fue entonces cuando empezaron a ver cómo convertirse en padres. Estudiando las diferentes opciones, se decantaron por la gestación subrogada, y analizando los países en donde esta práctica está regulada, al final se decantaron por México, donde nació Anxo, su hijo mayor. Y más tarde, Atlas en Australia, donde la gestación subrogada también está legalizada, y de forma altruista: “Allí conocimos a Cassie, una mujer maravillosa que nos ofreció ayuda para tener a Atlas; de hecho, ella no se ofreció a darnos un hijo, se ofreció a darle un hermanito a Anxo”.

“En redes sociales encontramos algo de homofobia todavía, pero sobre todo encontramos ‘surrofobia”

Para Cristian y Juan Luis, traer al mundo a sus hijos fue un trabajo en equipo “con la ayuda de Heidi en México y de Cassie en Australia, y la de Esteisy y Amber, que fueron nuestras donantes de óvulos. Las cuatro son como tías para nuestros hijos. Tenemos una relación buenísima, hablamos con ellas casi a diario y son parte de nuestra familia para siempre”. En su día a día no han encontrado nunca a nadie que estuviera en contra de una familia homoparental. Sin embargo, en redes sociales sí han tenido algunas malas experiencias: “En redes encontramos algo de homofobia todavía, pero sobre todo encontramos ‘surrofobia’, que es mucho odio o rechazo a nuestro tipo de familia”. Creen que hay pocas familias homoparentales en nuestro país porque se necesita apoyo y ayuda externa para alcanzar la paternidad: “Hay dos vías, que son la adopción, que para nosotros es una alternativa tan buena como la gestación subrogada; de hecho, estamos en proceso de adopción para un tercero. La otra alternativa es la gestación subrogada, la que hemos utilizado hasta ahora. Y aunque no necesitas ser rico para ser padre, tiene un coste elevado”.

El modelo de familia de Abraham (13), Jesús (54), Garina (18), Ángel (47) y David (13) – más su perra Agua – es “dentro de lo diferente todavía más diferente”. Se trata de una familia formada por varios procesos de acogida de larga duración. 

Garina fue la primera en llegar, con 6 años, y después David, con 8, y Abraham, con 10. Ángel y Jesús coinciden: “Nosotros siempre hemos querido tener una familia acorde con nuestra edad”.

La filosofía de esta familia es clara: “Los hijos no son tuyos, son de la vida, y al final harán lo que quieran; si quieren volver a su origen, ellos saben cuál es, y convivimos con él todo el tiempo. De hecho, ni siquiera llevan nuestros apellidos porque no queremos que pierdan su identidad. Creo que la familia no tiene que ver con el apellido en sí mismo, sino con lo que vives diariamente y con el lazo que creas con el día a día”.

Jesús tiene un consejo para todos aquellos que inician el proceso para formar una familia: “Que lo intenten, que lo intenten y que lo intenten. Justamente ayer tuve una conversación con una persona que está en Costa de Marfil. Bien, en una vista judicial en la que le asignan a un niño de adopción, yo decía: ‘Mira, es que, con el amor vas a llegar a todos lados. Solo tienes que utilizar tu corazón. Y, corazón a corazón, te va a entender la jueza, te va a entender el orfanato y te va a entender sobre todo el niño en este caso. Yo creo que siempre hay que intentarlo. Siempre, esto y todas las cosas que quieras hacer en la vida”.

“Los hijos no son tuyos, son de la vida. Y si quieren volver a su origen, ellos saben cuál es”

Sin embargo, sigue existiendo a día de hoy una paradoja: si a una pareja heterosexual le pusiesen todas las trabas que le ponen a una familia homoparental, ¿habría tantos niños en el mundo? Y si ese proceso fuera igual de fácil para unos que para otros, ¿habría menos niños solos en el mundo? “Este proceso te hace pensar mucho, te hace profundizar en esa idea y en hacerte muchas preguntas. Te cuestionas cosas y se te tambalean los cimientos. Nosotros éramos la típica pareja gay bien situada, yo viajaba por todo el mundo y Jesús me acompañaba. Éramos el típico estereotipo, pero cuando eso cambia empiezas a plantearte muchas cosas. Sin embargo, en una pareja heterosexual eso no se plantea. A día de hoy sigue existiendo esa doble moral en la que ‘lo natural’ es lo correcto, y no se mira tanto por el bien del menor, nadie lo supervisa”. Ángel también aporta una reflexión final. “En estos diez años ‘embarazados’, nos ha dado tiempo a pensar muchas cosas, y es complejo. Pero al final, como cursimente se dice, triunfa el amor… Y aquí estamos los cinco, más Agua, claro”.

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.