Lo dice cada vez que tiene ocasión: “Adoro el teatro musical español”. Y le gusta tanto que hasta ha creado una compañía de zarzuela que se llama Los Paladines. “La zarzuela no es un tipo de opereta española. Zarzuela simplemente significa una obra de teatro musical, originalmente escrita en español, y puedes encontrar todo tipo de ‘géneros’ en este campo. Desde óperas barrocas, comedias musicales, tragedias, comedias líricas o dramas al estilo verista hasta piezas tipo revista”, asegura Loy, que ahora debuta en el Teatro de La Zarzuela con El gato montés, en la página web de la compañía.
Tras presentar en la ópera de Basilea su particular versión de El barberillo de Lavapiés, ahora desembarca en el templo mundial de la zarzuela con esta ópera en tres actos de Manuel Penella. Sí, una ópera. Porque el patrimonio lírico español es tan amplio (como recuerda Loy) que abarca géneros tan variados como la zarzuela grande (generalmente en tres actos), el género chico (normalmente de una hora de duración), la revista musical, el sainete… y la ópera, un ‘formato’ que a finales del XIX y principios del XX vivió su momento más álgido, cuando los compositores de nuestro país lucharon con uñas y dientes por buscar una seña de identidad propia frente a la ópera italiana que dominaba el panorama musical.
Loy, ganador de cuatro premios International Opera Awards, considerados los Oscar de la Ópera (y uno de ellos precisamente por crear esa compañía de Los Paladines), asegura que afrontar una obra como esta, cargada de tópicos españoles, con un tufo machista propio de otra época, no supone dificultad alguna: «No entiendo los problemas con esos temas. Cuando me enfrenté a esta ópera, me decían que era una españolada. El machismo, los toros, esos tópicos, son cosas que existían y que existen. Mi estilo, en general, es reducir el costumbrismo a lo mínimo, mantener solo lo que sea indispensable para entender la relación entre los personajes. Por otro lado, tocar el tema de la fe y la espiritualidad, o incluso la superstición, en un momento como el que vivimos, en el que solo se habla de los aspectos técnicos de las cosas creo que es muy interesante. Es necesario acercarse al universo de la fe, a cosas que dan fuerza y miedo a lo oscuro».
«Nunca un artista nacido fuera de nuestras fronteras ha hecho tanto por nuestro género lírico» [José Miguel Pérez-Sierra]
Para Loy, El gato montés tiene un estilo muy claro: «Es una ópera verista en toda regla. Y en este tipo de obras hay que mantener cosas, símbolos, que hagan creíble el argumento. Hay que saber dónde es necesario mantenerlas. Como cuando haces una Tosca«, asegura en perfecto español. Y remata: «No tengo el menor problema en subir a escena trajes de torero».
Estrenada en el Teatro Principal de Valencia en 1917, la obra bebe de los tópicos propios de aquellos años en los que la identidad nacional se basaba en los estereotipos románticos que también inspiraron óperas más allá de los Pirineos. Carmen, sin ir más lejos. En 1920, la obra llegó a Nueva York, y sobre las tablas del Park Theatre estuvieron leyendas como Pastora Imperio y Concha Piquer.

El maestro Pérez-Sierra y Christof Loy en un ensayo de El gato montés, que se estrena en el Teatro de La Zarzuela. Foto: Gemma escribano.
Por motivos ajenos a lo musical, esta obra se perdió durante muchos años. Para el maestro Pérez-Sierra, director musical del Teatro de La Zarzuela, «esta obra es uno de los grandes títulos de la historia de nuestra lírica. Una de las grandes óperas de la lírica española, posiblemente junto a La vida breve, de Falla. Se perdió la partitura y fue en los años ochenta cuando se recuperó la original completa, que es la que se va escuchar en el Teatro de La Zarzuela, que no difiere mucho a la que Miguel Roa y Plácido Domingo estrenaron en Washington [que está grabada y paseada por medio mundo]. Musicalmente, La vida breve no recuerda a nada, salvo que hay nacionalismo español y un toque impresionista. Con Penella, sin embargo, hay muchos perfumes, por ejemplo a Carmen, pero no se parece a nada; es una obra ecléctica en la que Penella agita la coctelera de una manera magistral. Otra cosa es ver, ahora, como la logramos agitar nosotros», asegura bromeando el maestro.
¿Poliamor en ‘El gato montés’?
Respecto a la importancia de que un director de escena como Christof Loy se vuelque en la zarzuela, y que gracias a ello hasta ha aprendido a hablar español, Pérez-Sierra es rotundo: «Nunca una artista nacido fuera de nuestras fronteras ha hecho tanto por nuestro género lírico. Y digo nacido fuera de nuestras fronteras y no ‘no español’, porque con lo bien que habla nuestro idioma, gracias a la zarzuela, lo considero ya español», termina entre risas.

Presentación de El gato montés en el Teatro de La Zarzuela con los dos elencos que protagonizan la ópera de Penella.
Respecto al tema de los tópicos en el argumento, el barítono gallego Borja Quiza (quizá el mejor Lamparilla de El barberillo de Lavapiés de las últimas décadas) es tajante: «Se habla de machismo y esas cosas, e igual no es tanto. Yo creo que puede ser hasta poliamor. Soleá tiene sentimientos por dos hombres, pero la sociedad la lleva a tener que elegir a uno de los dos. Hay muchas capas en esta historia; es algo mucho más complejo que la pelea entre dos machos por una mujer», asegura. Y esto es uno de los aspectos en los que parece haber incidido Loy en este montaje.
La ópera de Penella regresa al coliseo de la plazuela de Teresa Berganza en una nueva producción de la casa. Christof Loy lleva semanas sumido en los ensayos. José Miguel Pérez-Sierra, estará al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid, titular del foso del teatro. El alemán regresará a ese escenario en junio de 2027 con su personal visión de El barberillo de Lavapiés que se ha estrenado con gran éxito en Basilea, yu que cerrará en junio la temporada 26/27, una programación que celebra los primeros 170 años de historia del coliseo. Ahora, en junio del 26, veremos cómo se plantea Loy el famoso pasodoble de esta obra de toreros, gitanas y amores tan apasionados como imposibles.


