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04/12/2022

Choriza May: “Por lo que antes me insultaban es por lo que ahora me celebran como drag”

3 enero, 2022

Choriza May se hizo en  2021 "conocía mundiá", que diría La Veneno. Su paso por RuPaul's Drag Race UK 3 la ha convertido una drag que se une a la gran familia que forman ya en todo el mundo las participantes en el concurso.

El de Choriza May es un ejemplo perfecto de cómo el drag te puede cambiar la vida. Y liberarte hasta extremos insospechados. Porque si hace unos años le hubieran dicho a Adrián Martín, nacido en Guadassuar (Valencia) en 1991, todo lo que iba a vivir en 2021, ni él se lo hubiera creído.

Pero sí, gracias a su participación en la tercera temporada de RuPaul's Drag Race UK ha logrado ser conocido a nivel mundial. Y se ha convertido en una de las drags españolas más conocidas en el planeta. Ahí es nada. Aunque Choriza asegura que se lo veía venir. "El año pasado sentí que todo esto iba a pasar", dice tranquilamente. "En España aún es diferente, pero como allí ya van por la tercera edición, la gente que quiere participar se vuelve loquísima mucho antes de que empiece el casting".

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Y como las drags que quieren presentarse reservan a los diseñadores y los peluqueros con los que quieren colaborar con mucha antelación, ella decidió no ser menos. “Como lo vi venir, a mi peluquera, que es una chica argentina maravillosa, le dije: ‘Voy a entrar en Drag Race, así que resérvate para mí’. A lo que ella me respondió: “Eso me dicen todas”. Y así pasó. Le hizo siete pelucas, y ninguna aspirante más pudo contar con ella. “Que se jodan”, dice Choriza entre risas con un tono socarrón.

“Me resulta más fácil ser humilde y pasármelo bien que ir de diva”

Cuenta que todo lo que ha vivido en este pasado año le ha cambiado de una manera que ni podía imaginarse. “Piensas cómo esperas que sea todo, pero ha sido mucho más guay todavía. Y encima ves que te surgen trabajos ya con muchos meses de antelación. De hecho, estaré liada hasta octubre de 2022 con seguridad, es una gran tranquilidad“. Lo que asegura es que el éxito no se le ha subido a la cabeza. “¡Qué va! Si soy de pueblo, de Guadassuar, donde viven seis mil personas. Por mucho que me veas toda montada, sigo siendo de pueblo, no se me quita a la de tres”, dice con seguridad. “Lo que más me gusta es conocer a más gente, a otras reinas, a periodistas… Me resulta más fácil ser humilde y pasármelo bien que ir de diva. Así que no creo que se me suba. Bueno, igual un poquito, pero no mucho”.

Adrián, según cuenta, es infinitamente más tímido que su personaje drag. “Choriza le da permiso a Adrián para hacer todas las cosas a las que él no se atreve”. Él es diseñador gráfico, y asegura que siempre ha ido a lo suyo, sin calentarse mucho la cabeza, y sin compartir a menudo, y menos en público, lo que piensa. Choriza le ha dado la oportunidad de hacerlo, porque no se calla nada; no evita temas políticos y le encanta que la gente la escuche. “Eran cosas que tenía dentro y no me atrevía a hacer”. Utilizando esa gran plataforma que es la BBC, ha podido soltar pensamientos que no han dejado indiferentes al público, y se ha quedado tan pancha. “Cuando iba a empezar a grabar me entró miedo, pensé que no me iba a atrever a ser tan visceral como suelo cuando soy Choriza, ni a abrirme como Adrián y compartir como me sentía. Pero lo hice, y me resultó liberador”.

Choriza May existe hace solo tres años, aunque nadie lo pensaría viendo lo suelta y descarada que es. “Un año de Choriza es como uno de los perros”, bromea. Resulta llamativo que Choriza naciera como una manera para que Adrián pudiera socializar en Newcastle, donde vive desde hace seis años. “Claro, venía de un pueblo de Valencia en donde siempre he tenido mi grupo de amigos, desde el colegio. Mi error fue buscar eso en Inglaterra, donde no es tan fácil conectar con la gente”. Una noche salió de fiesta con su novio y tuvo una revelación al ver un show drag. “Vi claro que esa era mi tribu”.

“Cuando me hice drag, por fin empecé a tener amigas en Newcastle”

Y se presentó a su primer concurso, Drag Idol. “Me parecía la manera perfecta de demostrarme a mí misma que podía hacerlo. Lo gané, conocí a un montón de drag queens y por fin empecé a hacer amigas”. Sin duda, Drag Race es un formato que ha ayudado a mostrar que las drags forman una gran familia, a pesar de competir entre ellas en el formato. “En mi edición fue increíble”, recuerda. “Cuando entramos veníamos de estar encerradas debido a la pandemia, y de no trabajar. Allí nos encontramos doce reinas que lo único que queríamos era conocer gente y pasárnoslo bien. Fue muy especial. Y esa familia que formamos es lo más bonito que me llevé”.

Su entrada en Drag Race fue triunfal, de las que hacen historia, y recuerda lo que dijo: “No me odiéis porque soy guapa, odiadme porque soy inmigrante“. Tenía clarísimo que lo iba a decir, y eso que ya lo había usado antes en alguna entrevista”. Una vez se anunció que iba a estar en el programa, cuenta que recibió muchos comentarios xenófobos en redes (“debería entrar una drag inglesa”, “que se vuelva a España”…, la versión drag de “vienen a robarnos el trabajo”), así que quiso que su primera frase la definiera a la perfección. “Fue una declaración de intenciones”. Encima, Choriza May encarna todos los clichés que un inglés medio tiene de una persona española, y los eleva a la máxima potencia a propósito. “Me río de eso. Por eso soy morena y folclórica, muy paella y ole ole, que es lo que un guiri espera de una española“.

Es curiosa la historia de por qué Adrián se fue a vivir a Newcastle. “La primera vez que fui fue por desamor, y terminé volviendo por amor hace seis años. Cuando estudiaba en Castellón me dejó mi ex, lo pasé fatal, y me apunté a todos los intercambios que había. Uno de los Erasmus que me dieron fue a Newcastle, y allí que me fui a olvidarme y a follarme a toda la ciudad. Y así fue”. Aunque no quedó ahí la cosa. “Conocí a un chico demasiado encantador, y ya llevamos nueve años juntos”.

“Por muy montada que me veas, sigo siendo de pueblo”

Los primeros tres vivieron la relación a distancia, hasta que decidió irse a allí a trabajar. “Ojo al último plot twist. Ahora él ha encontrado trabajo como profesor de inglés en Valencia, y yo, en Newcastle”. Apasionado de su curro como diseñador gráfico, dado su actual momento lo ha tenido que dejar para centrarse en el drag. “Es que se vienen muchos proyectos interesantes que aún no puedo revelar”. Que se unirán al lanzamiento reciente de su single My Pussy Is Like a Peach, “que es la típica canción que se canta en los pueblos con la charanga, pero que en inglés suena muy international“, dice entre carcajadas.

El caso es que Choriza May no puede estar más empoderada a día de hoy, algo que también ha servido a Adrián para pasar página del todo frente al bullying LGTBIfóbico que sufrió de pequeño. "Lo superé cuando me di cuenta de que estaba tan enfadada con todo que no me merecía la pena. Al final, la gente que en su día me hizo bullying ni se acuerda".

Una vez que empezó a hacer drag, le dio la vuelta a todo. "Las cosas por las que se me tachaba de que no era lo suficientemente válida son por las que ahora la gente me celebra... Por eso vivo tan relajada y feliz".

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