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Britten regresa al
Real y eso siempre es una excelente noticia. Sobre todo tras los éxitos que el coliseo ha vivido con
Peter Grimes y
Billy Budd de la mano de la directora de escena
Deborah Warner, responsable también de este
El sueño de una noche de verano, coproducido junto al
Covent Garden de Londres y el
Maggio Musicale Fiorentino. Una nueva producción que verá su estreno mundial en Madrid el 10 de marzo, con
Ivor Bolton en el foso.
«En el tiempo de Britten era ilegal ser homosexual; la música, el teatro, era el lugar perfecto para expresarse como era»
“Estoy de vuelta en el Teatro Real, uno de mis favoritos para trabajar. La ciudad de Madrid es increíble y todo el personal del teatro es tan amable… Estar aquí es un privilegio”, nos dice. “Y vuelvo con El sueño de una noche de verano de Britten, con el rol de Oberon, el rey de las hadas. Para mí es una opera muy importante porque marca el comienzo de los contratenores como cantantes de ópera. Alfred Deller cantó este papel en 1960, por eso es tan importante para nosotros [los contratenores]. Es el gran legado que él nos dejó. Y Britten, por supuesto, es una importantísima figura en la cultura del Reino Unido y es una maravilla poder cantar su música a un público con un poso cultural diferente. Creo que una de las cosas más interesantes sobre la cultura gay, la ópera y Britten, sobre teatro en general, es que da la oportunidad de transformarse, de expresarse, mediante la caracterización, en otro. En su tiempo, en el que era ilegal ser homosexual, la música, el teatro, era el lugar perfecto para expresarse como era. No es lo más importante, o la única característica de su música o su cultura, pero es parte de su historia”.

Iestyn Davies estrena ‘El sueño de una noche de verano’, de Britten en el Teatro Real. Foto de Miguel Ángel Fernández. [conjunto y jersey, Karl Lagerfeld; zapatos Samsoe]
En 1960, el papel de Oberon lo interpretó en el Jubilee Hall de Aldeburgh el legendario contratenor
Alfred Deller, en palabras de
Matabosch, director artístico del Real, “un músico admirable, pero con una voz demasiado pequeña para un teatro de ópera. Tras su posterior estreno en el Covent Garden, se recurrió a otro,
Russell Oberlin. Desde entonces, y hasta 1967, se consideró un absurdo, casi una excentricidad, la pretensión de Britten de que lo interpretara un contratenor.
Se hicieron todos los disparates posibles en La Scala, en Zúrich, Moscú, de nuevo en Londres, lo cantaron mezzosopranos, barítonos, tenores… En 1967, el Festival de Aldeburgh propició el regreso de Oberon a la tesitura inicial”.

Iestyn Davies, en una de las escaleras del Teatro Real con un total look suyo de Issey Miyake. Foto: Miguel Ángel Fernández.
Hoy, en el Real, es otro contratenor, el elegantísimo, exquisito, Iestyn Davis, todo un gentleman británico de la ópera, quien da vida al rey de las hadas en esta fascinante ópera basada en la obra de Shakespeare. La situación actual es muy diferente, y los contratenores están viviendo unos años dorados. “Sí, efectivamente, aunque originalmente lo estrenó Alfred Deller, después era extraña la idea de que un contratenor pudiera cantar en un escenario de ópera. Cuando la ópera se repuso, no quisieron tener a otro. Pero luego empezaron a aparecer contratenores realmente buenos como James Bowman y, más tarde, Andreas Scholl o David Daniels. Y ahora hay miles en todas partes. ¡Probablemente hay unos cuantos escondidos aquí! Ya sabes, mires donde mires, hay un contratenor [bromea]. Es realmente, una buena señal de que se ha impuesto este tipo de voz”.
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Iestyn Davies estrena 'El sueño de una noche de verano', de Britten en el Teatro Real. Foto de Miguel Ángel Fernández. [camisa Sandro; traje Adolfo Domínguez, zapatos Samsøe ]
Iestyn Davies estrena 'El sueño de una noche de verano', de Britten en el Teatro Real. Foto de Miguel Ángel Fernández. [conjunto y jersey, Karl Lagerfeld; zapatos Samsoe]
Iestyn Davies estrena 'El sueño de una noche de verano', de Britten en el Teatro Real. Foto de Miguel Ángel Fernández. [total look de Miyake]
Iestyn Davies estrena 'El sueño de una noche de verano', de Britten en el Teatro Real. Foto de Miguel Ángel Fernández. [total look de Miyake]
Iestyn Davies estrena 'El sueño de una noche de verano', de Britten en el Teatro Real. Foto de Miguel Ángel Fernández. [chaqueta, camiseta y pantalón Octobre; zapatos Samsoe]
Iestyn Davies estrena 'El sueño de una noche de verano', de Britten en el Teatro Real. Foto de Miguel Ángel Fernández. [chaqueta, camiseta y pantalón Octobre; zapatos Samsoe]
Es una tesitura diferente, un tipo de voz que muchos asocian para esos papeles que originalmente fueron compuestos para
castrati. Gran error: “Cuando compuso
El sueño de una noche de verano, Britten quería una voz como de los cuentos de hadas, porque es el rey de las hadas; quería recordar las voces de los
castrati. Cuando la escribió, en 1960, coincidió con el redescubrimiento de la música antigua, la música barroca, por parte de compositores modernos. En este caso, es una obra sobre un rey y una reina, especialmente una reina, la reina Titania. Shakespeare la modeló a partir Isabel I. Tenemos una historia Tudor, isabelina. Piensas en las canciones para laúd de John Dowland, y ese es el sonido que él quería, el de la música isabelina. Así escribe la famosa aria
I know a banks y se basa en
Sweeter than roses, de
Henry Purcell: la estructura es muy similar. Una vez escuchó a Alfred Deller, dijo: ‘Solo esa voz puede transmitir la importancia de un rey de las hadas, porque el rey de las hadas no es ni cielo ni tierra. Está en un punto intermedio’. Mucha gente piensa que solo cantamos los papeles de
castrati, ya sabes, por el tema de
Farinelli. Pero, realmente, hay mucha música nueva para contratenor, maravillosa”, asegura.
«Cuando Britten compuso ‘El sueño de una noche de verano’ quería una voz como de los cuentos de hadas, porque es el rey de las hadas»
Davies es un habitual de las grandes óperas del mundo. “Me da igual el nombre del teatro, lo que realmente disfruto es la gente que hay en ‘el edificio’. Si tienes un buen equipo, que está interesado en la música y no solo en vender el nombre de la sala, puedes garantizar que la ópera que haces llegará al público. Mi formación musical fue en un coro de alto nivel en la Universidad de Cambridge, en donde cantábamos para unas siete u ocho personas cada día, en un servicio religioso, pero al máximo nivel. No es importante para mí la fama del teatro de ópera en el que canto. Pero el Teatro Real de Madrid está entre los mejores del mundo. Por eso disfrutamos tanto al venir aquí”.
El sueño de una noche de verano se estrena en el Teatro Real el 10 de marzo y está en cartel hasta el día 22.

Portada de marzo de Shangay con Iestyn Davies en el Teatro Real. Foto: Miguel Ángel Fernández.