Menudo 2025 ha vivido Martin Urrutia. Lejos queda ya su edición de Operación Triunfo, la de 2023, y sus pasos profesionales han sido importantes y diversos. Debutó en la interpretación en la serie Mariliendre, nominada a los premios GLAAD 2026, producida por Suma Content –con un personaje protagonista, que se dice pronto–, y publicó los singles Nadadora –una inesperada versión del grupo de culto donostiarra Family– y Nuevos recuerdos, ambos producidos por Hidrogenesse, con quienes está ultimando su álbum debut, que verá la luz en los próximos meses. Anticipado por una nueva canción que ve la luz este viernes, Otro verano.
Con absoluta serenidad, la que le caracteriza, Martin Urrutia para por un momento para reflexionar sobre el año que se fue y le viene una palabra para definirlo: «intenso». Como dice que le suena muy típico, añade: «Fue revuelto, una montaña rusa». Incluso el verano, que quiso reservarse principalmente para desconectar y reflexionar, fue movidito, confiesa. «Fue más turbulento de lo que esperaba, tuve mucho estrés. Sobre todo, por lo que iba a venir. Sentí una incertidumbre que no había tenido nunca antes. En junio y julio estuve bastante agobiado, tuve bajones que me hicieron estar muy inseguro. Suerte que en agosto me fui con amigos a Sevilla y eso me descomprimió un montón».
Con la llegada del nuevo curso, llegó el momento de centrarse en su disco. «Desde septiembre estuve yendo mucho a Barcelona a trabajar mano a mano con Hidrogenesse. Me metí en la vida de la creación de un disco, con una perspectiva muy pausada y sencilla«. Se contagió de la manera de ser y actuar del dúo catalán, vamos. «Igual te los imaginas muy excéntricos a la hora de hacer, pero son muy tranquilos. Hemos formado un combo superguay«.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo surge esa unión artística, de primeras inesperada, con Hidrogenesse?
MARTIN URRUTIA ⇒ ¿Dirías que no? Claro, viniendo de la Academia, igual no. Es verdad que antes no les escuchaba. Les conocí sobre todo por las canciones de Stella Maris de La Mesías, que me parecen una chulada. Es verdad que ese era un proyecto muy concreto, pero es evidente que tienen un sonido muy personal. Grabar El destello con ellos fue un honorazo para mí. Esa fue una semillita de idea, de la que nadie hablaba, pero por dentro algo me decía que acabarían haciendo en mi disco mucho más de lo que se planteó en un primer momento. Y así ha sido, han acabado produciéndolo entero.
SHANGAY ⇒ ¿Te abrumó trabajar con ellos?
MARTIN URRUTIA ⇒ Buah, al revés. Me relajé del todo, porque sabía que el proyecto estaba en muy buenas manos. ¡Qué guay estar con ellos! Ha sido un proceso muy bonito, en el que nos hemos comunicado mucho y he estado muy consciente. Me llevo una gran experiencia. Le he pillado el gusto al estudio. Bien acompañado, porque cuando he estado en el estudio con gente que de primeras notaba que no encajaba, mi cuerpo me decía «esto no, esto no va…». He aprendido a disfrutar dejándome fluir, permitiéndome expresar mis ideas y probando cosas sin miedo. Sé que es un cliché que se utiliza mucho al hablar de la composición en un estudio, pero es verdad: al final, hay que permitirse jugar.
SHANGAY ⇒ ¿Sientes el privilegio que supone sacar el primer álbum que sueñas?
MARTIN URRUTIA ⇒ Claro. He perseguido desarrollarme como actor porque la vena interpretativa la tenía muy presente incluso antes de entrar en la academia de OT. Que Universal, mi sello, confíe en mí y me haya dado la oportunidad de grabar este disco lo cojo como un regalo. Viví tanto la experiencia de OT que mi mente no iba más allá, lo que quería era exprimir ese momento y no pensar tanto en lo que iba a hacer después o para qué me iba a servir. En 2025 fue cuando realmente fui consciente de las herramientas que había adquirido.
SHANGAY ⇒ ¿Cómo fue ver Mariliendre, tu primera serie, estrenada?
MARTIN URRUTIA ⇒ Muy fuerte, la verdad. Haber estado en el Festival de Málaga, entrar en Atresplayer en casa y ver tu cara en el cartel de la serie… Cuando empezó a verla la gente fue cuando realmente pensé «vale, la hemos hecho». Supongo que es lo que siente cualquier actor cuando ve su primer proyecto estrenado.
SHANGAY ⇒ ¿Te gustaste?
MARTIN URRUTIA ⇒ En rasgos generales, sí. Hay momentos en que me leo y recuerdo cómo estaba, y pienso en cómo podría haber estado si no me hubiese sentido tan rayado por según qué cosas. Pero bueno, no se puede cambiar nada, es lo que es. Lo importante es que estoy orgulloso, aunque con ganas de apretar más las tuercas y seguir aprendiendo, lógicamente. Empecé a estudiar interpretación en una escuela y lo aparqué cuando me puse a full con el disco, pero mi intención es retomarlo. Además, he hecho ya algunos castings, y eso te mantiene activo. Ya he rodado otra cosa, pero de momento no puedo contar nada.

SHANGAY ⇒ ¿Te cambió la vida que te apadrinaran en cierto modo Los Javis?
MARTIN URRUTIA ⇒ Sí. Fue increíble sentir su apoyo y cómo me acogieron al salir de Operación Triunfo. Estaba algo perdido, con la necesidad de estar con mi gente, pero no hubo tiempo. Ver que gente a la que admiraba me tendía la mano, como hacían ellos, me tranquilizaba. Trabajar con ellos ha sido un sueño, les quiero mucho.
SHANGAY ⇒ ¿Y cuando te viste en el ojo del huracán cuando se anunció su ruptura y se publicó que tú podías haber sido uno de los motivos de la misma?
MARTIN URRUTIA ⇒ Fue tan fuerte… Yo no llegué a verlo, pero, claro, me empezó a escribir mucha gente y pensé «ostras, algo ha pasado». Ellos también me escribieron para decirme que todo estaba bien. Entre risas, obviamente [y sonríe]. Es que era una locura pensar eso. Saben que les quiero, que estoy deseando volver a quedar con ellos y, bueno, son cosas que pasan.
SHANGAY ⇒ De vez en cuando te cuelas en las secciones de corazón…
MARTIN URRUTIA ⇒ ¡Ya! También pasó cuando viralizó un tuit en el que una fan, de coña, dijo que Juanjo y yo nos casábamos. Me empezó a felicitar la gente, mis amigos flipando… Estamos muy contentos juntos, pero no nos vamos a casar. Que Juanjo tiene 22 años y yo 20…
SHANGAY ⇒ Mira que mucha gente no daba un duro por la relación…
MARTIN URRUTIA ⇒ Ya. Hasta mi peluquero de Las Arenas, en Getxo, me lo dijo la última vez que fui a cortarme el pelo… Que se alegraba de que siguiéramos juntos, porque no confiaba nada [risas]. Es verdad que no suele pasar que las parejas que salen de OT se mantengan cuando acaba el programa, pero mira, aquí estamos.
SHANGAY ⇒ ¿Cómo llevas lo de ser una pareja tan mediática?
MARTIN URRUTIA ⇒ A veces me gustaría que no lo fuéramos tanto, la verdad. Hay una parte que soy consciente de que siempre va a pertenecer a la gente, que vamos a provocar una reacción muy fuerte cuando hagamos según qué cosas. Por eso Juanjo y yo cuidamos mucho nuestros momentos de privacidad. Leemos todos esos rumores de que lo hemos dejado, que salen cuando mejor estamos. Nos apoyamos, hemos creado algo bonito y queremos mantenerlo en el tiempo. Ha sido algo muy mediático, sí, y estoy superagradecido por ese apoyo a nuestro amor, porque es de verdad, pero a la vez merecemos nuestra burbuja de intimidad. Porque yo soy muy de mi gente y mi privacidad.
SHANGAY ⇒ ¿Quién de los dos es más romántico?
MARTIN URRUTIA ⇒ Los dos. Somos muy empalagosos, creo que se ve [risas].

SHANGAY ⇒ ¿Ha habido algún día en que no te hayan reconocido por la calle?
MARTIN URRUTIA ⇒ Algún día sí… Depende de la hora y del sitio por el que vaya, puede pasar. Es muy fuerte la sensación cuando pasa, la verdad, porque no es lo habitual. Lo llevo con tranquilidad, porque lucho por mantener mis costumbres y mi manera de ser pase lo que pase. Y si me reconocen, pues me paro sin problema.
SHANGAY ⇒ Llamó la atención a mitad de año, cuando se celebró el Orgullo de Madrid, que no acompañases a tus compañeros de reparto de Mariliendre en el pregón. ¿Es cierto que preferiste irte de vacaciones con tu familia?
MARTIN URRUTIA ⇒ Sí, nos fuimos a Francia. Valoro mucho ese tiempo que paso con ellos, los planes que hacemos, porque es muy importante para recargarme. Es verdad que Juanjo, que estuvo allí, me mandaba fotos y pensé «qué guay hubiese sido estar allí». Pero escucho mucho mi instinto y para mí, en ese momento, era más importante apostar por mi bienestar.
SHANGAY ⇒ ¿Cómo superaste esa crisis de ansiedad que cuentas que sufriste en verano?
MARTIN URRUTIA ⇒ Estar con Hidrogenesse trabajando en el disco me ayudó mucho tras el parón veraniego. Ahí sentí que me iba a pillar el toro, que había que correr, cuando en realidad no era así. Cuando terminé Mariliendre pensé que había que hacer corriendo el disco. Y no, para hacer un disco de verdad necesitaba relajarme y dejar que el proceso creativo avanzase de una manera natural. Pero en verano me sentí muy inseguro, muy expuesto, me dio un bajón conmigo mismo que no me había pasado antes. Fueron dos meses de rayada y en septiembre ya se me pasó cuando me fui a Barcelona.
SHANGAY ⇒ ¿Acabaste 2025 tranquilo?
MARTIN URRUTIA ⇒ Muy relajado. No me había sentido así desde antes de entrar en OT. He recuperado esta energía, tan mía, de paz; estoy más en calma con todo. Y visualizando todo el rato el momento en que salga el álbum. He visto a tantos artistas a lo largo de mi vida sacando discos que digo: «Ahora me toca a mí».
FOTOS: SALVA MUSTÉ
VÍDEO: PABLO CARRASCO DE JUANAS


