Es tendencia en redes sociales. El ‘gym penis’ –podría traducirse como ‘pene de gimnasio‘– es el término del que todo el mundo está hablando. ‘Gym penis’ is real, says nurse. Why it happens and when to see a professional’. (‘El ‘pene de gimnasio’ es real, afirma una enfermera: por qué ocurre y cuándo hay que consultar a un profesional’) tituló el New York Post el pasado 2 de febrero.
Tampoco es, pese a los que muchos podrían pensar, un concepto usado en la medicina estética, a la que muchos hombres acuden para determinados tipo de alargamiento de pene.
Pero, ¿qué es exactamente el ‘gym penis’? Es, en realidad, lo opuesto al efecto de hinchazón muscular, o una erección. El fenómeno se refiere a la retracción que se produce tras una sesión de entrenamiento, según asegura Chris Bustamante, enfermero especialista en estética y fundador de Lushful Aesthetics, en el citado medio, uno de los periódicos más antiguos de Estados Unidos.
«Muchos hombres experimentan cierto grado de retracción temporal al hacer ejercicio, pero la magnitud varía enormemente», asegura el citado enfermero. «Algunos apenas lo notan. Otros pueden sentir que el pene se retrae hacia el cuerpo, un efecto que a veces se compara con el de una tortuga escondiendo la cabeza en el caparazón», añade Chris Bustamante.

Es algo parecido a lo que ocurre cuando se entra en el mar, o tras un baño de agua fría. Y no solo en el agua, pues las bajas temperaturas ambientales pueden también producir un efecto parecido. Esto se puede comprobar, también, en las duchas de los gimnasios.
Pero, tranquilos, es algo temporal: «Una vez que el cuerpo se enfría, el sistema nervioso se estabiliza y el flujo sanguíneo se redistribuye, el pene suele recuperar su aspecto flácido habitual. En la mayoría de los hombres, esto ocurre en un plazo que va desde unos pocos minutos hasta una hora después de terminar el ejercicio», asegura Bustamante.

