16/10/2019

John Grvy: “En mi música puedo ser canalla y sensual, porque saco mi lado reprimido”

20 marzo, 2019

Todos los matices que hay entre el blanco y el negro son los que interesan a John Grvy, que por eso ha titulado su primera mixtape Gris. La primera idea de este artista, que disfruta fusionando la música urbana con el pop y la electrónica, era publicar un primer álbum en 2019, pero como buen perfeccionista que es, al ver que todo lo que tenía grabado no tenía una unidad, se planteó ir lanzando singles sueltos.

Cuando tuvo varias canciones, en las que ha contado con invitados como Yung Beef, Sticky M.A., Javiera Mena o Brisa Fenoy, decidió que mientras el álbum llegaba o no, todos estos temas bien merecían ver la luz en una mixtape. Sus últimos dos años han sido turbulentos, tanto en lo profesional como en lo personal. “Anécdotas relacionadas con conciertos y giras tengo mil”, dice. “Además, falleció mi padre, y necesité un tiempo para volver a estar en mi lugar y seguir peleando por hacer las cosas bien”.

Gris es un paso adelante, y, además, parece indicar que tiene muy buenos amigos artistas, y muchos. “A la mayoría no les conocía”, confiesa entre risas. “Así que quiero pensar que algunos de los nombres que han querido estar es porque respetan el trabajo que había hecho hasta ahora, y me han dado un voto de confianza”.

Se mueve entre sonidos distintos, con colaboraciones variadas, con canciones que tienen madera de hits inmediatos y otras que son más experimentales… De momento es el camino que ha elegido Grvy, el de no decantarse por una dirección concreta. “Solo quiero hacer buena música. No pienso en si lo que hago es mainstream o underground. No pienso en si voy a hacer dinero de lo que grabo; si pensase en esto como en un negocio, me habría dedicado a otra cosa… Aunque, por mi personalidad, creo que en el universo mainstream no encajaría. No podría vivir pendiente de cumplir las expectativas de otros, solo quiero cumplir las mías”.

Puesto a hacer confesiones, nos sorprende –para bien– que ponga sobre la mesa sus inseguridades con total sinceridad. “Nunca me gustó mi voz. Y a día de hoy sigo sin considerar que cante del todo bien. Por eso empecé medio rapeando, metía muchos filtros y efectos vocales… Poco a poco, fui cogiendo más seguridad”. También arriesga cada vez más en sus producciones. “Me gustan los artistas que siempre intentan ir más allá. Como Kali Uchis, que me dejó loco el año pasado con su álbum, en el que cabían muchos estilos e invitados, pero sonaba totalmente a ella”.

«A través de la música digo cosas que no suelo compartir en mi vida diaria, en la que soy muy introvertido»

Confiesa también que el r’n’b puro no le gusta demasiado… Tiene todo el sentido al escuchar Gris. “Prefiero que se fusione con otros estilos. Cuando empecé a tomarme esto en serio, allá por 2012, era lo que estaba de moda, el llamado r’n’b alternativo. Y he seguido esa estela, fusionándolo con hip-hop o electrónica”.

Atención, porque en Gris se puede conocer más de John Grvy de lo que en un principio cabría pensar. “A través de la música, y en el escenario, digo y hago cosas que no suelo compartir en mi vida diaria, en la que soy muy introvertido. Por eso puedo resultar en ocasiones canalla, o sensual, porque saco mi lado reprimido”, confiesa entre risas. Entre sensualidad y sexualidad explícita, tiene claro que se decanta por la primera. “En la vida real también”, se le escapa. “En mi música me gusta dejar espacio a la imaginación del oyente, que pueda incorporar parte de sus experiencias. Es lo que me pasa a mí cuando escucho a FKA twigs o a Prince”.

«He vivido episodios racistas incluso en la universidad»

Igual que John habla con esta sinceridad de cuestiones íntimas, lo cierto en que en su música también transmite en ocasiones una sensualidad que sigue sin ser habitual en artistas masculinos, y menos si su estilo está asentado en la música urbana. “Estoy aprendiendo a sacar aún más mis emociones fuera, algo que antes solo sucedía cuando escribía canciones”. La muerte de su padre ha sido clave a la hora de que se vaya abriendo. “Se aprende a base de hostias, está claro. Cuando fui a Nigeria al funeral empecé a ver la vida de otra manera”.

Grvy –cuyo nombre real es Junior Esemuede– nació en aquel país africano, y se vino a España con cinco años. No mantuvo ningún contacto con la familia que dejó allí, y no regresó hasta que murió su padre. El choque al descubrir cultura nigeriana le ha fascinado. “Quiero volver y aprender más. Porque hasta ahora, no es que estuviera avergonzado de ser de allí, pero es cierto que mi diferencia siempre la habían utilizado en mi contra, y yo siempre defendía que soy de Toledo, donde me crié, y de Madrid, donde vivo. Pero no quiero renunciar a ese otro origen solo por cómo me han tratado en el pasado”.

Ha vivido numerosos episodios racistas, “incluso en la universidad con algún profesor, cuando estudiaba periodismo. Y por el Retiro alguna vez me ha perseguido un nazi, literal… Por no hablar de cuando se acerca una señora por la acera y al verme se aferra al bolso, algo que llevo toda la vida viendo. Siempre me recuerdan que soy negro, desde luego”. Y él, orgulloso de serlo, apuesta por Gris.

LA MIXTAPE GRIS ESTÁ DISPONIBLE EN TODAS LAS PLATAFORMAS.

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