19/09/2020

Pepón Nieto: “Creo en el teatro como hecho transformador”

12 febrero, 2020

El popular actor Pepón Nieto empieza el año regresando al Centro Dramático Nacional con Naufragios de Álvar Núñez, una obra de José Sanchis Sinisterra que habla de conquistas y colonizaciones estableciendo paralelismos entre el ayer lejano y la realidad actual. Un nuevo reto en su carrera.

En su anterior trabajo en el Centro Dramático Nacional, Pepón Nieto fue dirigido por Mario Gas en Martes de Carnaval de Valle-Inclán, y ahora vuelve con Naufragios de Álvar Núñez, de Sanchis Sinisterra, dirigida por Magüi Mira, un ambicioso proyecto que narra la expedición a La Florida emprendida en 1527 bajo el mando del gobernador Pánfilo de Narváez, al que da vida Nieto. “Solo el CDN se puede permitir un espectáculo así, con dieciséis actores, en el que predominan criterios artísticos frente a la taquilla”, explica.

“La cultura debe ser un instrumento de comunicación y de verdad”

Habla maravillas del texto, “tan difícil como interesante”, y de su directora, Magüi Mira, “cuya dramaturgia es sorprendente; logra que nos identifiquemos con ese grupo de españoles que son más salvajes que aquellos a los que van a conquistar”. Hace poco, Nieto ya había trabajado con Mira en La duda, en la que ella también era actriz. “Me ha sorprendido su brillantez como directora aquí, tiene una lucidez y una energía increíbles. La capacidad de Magüi para movernos a todos los actores y crear imágenes colectivas de una gran fuerza es digna de resaltar”.

Imagen de ensayo de Naufragios de Álvar Núñez. Foto: marcosGpunto

El viaje de ocho años que documentó Álvar Núñez en su diario Naufragios y comentarios (“un best seller de la época”) reflejó las tremendas vicisitudes a las que se enfrentaron los cuatrocientos hombres que partieron desde Sanlúcar de Barrameda en busca de nuevas tierras. “Una expedición terrible: metidos en pantanos, sin nada que comer durante muchos días… Terminaron regresando cuatro personas”.

Afirma que cuando el texto es actual, es más fácil interiorizarlo, “aquí el trabajo ha sido más complicado a la hora de trabajar el personaje, pero he contado con la ayuda de Magüi en todo momento. Pánfilo de Narváez era un tío que estaba loco. Es una historia muy interesante de contar. Los americanos supieron crear todo un género con su ida del este al oeste, y nosotros tenemos una historia de la que hay una enorme documentación que no se cuenta. Hay que hacerlo, aunque sea una parte negra y terrible”. Con esta función contribuyen a visibilizarla. “Llegamos a América y arrasamos con esa ansia de conseguir oro, mientras los indios se defendían como podían”.

“No hay que poner mantas sobre nuestro pasado, pretender que la memoria histórica no exista”

Para Pepón también es un reto interpretar a un personaje distinto a los que nos tiene acostumbrados. “Este villano está muy alejado de todo lo que hecho, no tiene nada que ver conmigo”. A Nieto, además, le entusiasma el texto de Sanchis Sinisterra. “Tiene un valor literario increíble, y es necesario. Rompe con la realidad en muchos momentos, no sabes bien qué es lo que pasa realmente y qué está en la cabeza de los protagonistas. La cultura debe ser un instrumento de comunicación y de verdad, y este texto es muy necesario ahora mismo. No debemos ir tapando lo que ha sucedido antes, algo muy habitual. No hay que poner mantas sobre nuestro pasado, pretender que la memoria histórica no exista, defender que no se desentierre a los muertos de las cunetas del franquismo… Hay que poner encima de la mesa lo que fuimos capaces de hacer como civilización”.

La compañía al completo de Naufragios de Álvar Núñez posa en un ensayo. Foto: marcosGpunto

Además, en Naufragios de Álvar Núñez se juega con distintos espacios temporales. “Pasamos del siglo XVI al XXI, porque la historia se cuenta desde la actualidad. Eso permite establecer un paralelismo entre aquel momento, en que nosotros íbamos a la búsqueda de oro, y el actual, en el que tantos inmigrantes vienen aquí en busca de una vida mejor y lo que se encuentran cuando llegan a nuestras costas son mantas doradas y un enorme desprecio por nuestra parte”.

Retrato: Miguel Ángel Fernández

Cuando termine su participación en esta obra, Nieto se incorporará a otro estreno del CDN, El chico de la última fila, de Juan Mayorga, dirigido por Andrés Lima. Acto seguido, recuperará su otra faceta también, la de productor, con Anfitrión, un texto de Molière que dirigirá Juan Carlos Rubio, y que estrenarán en verano en el festival de Mérida. “Tras dos obras en el Teatro María Guerrero, ahí ya volveré a tener el ojete pa’ dentro”, dice riendo. “Pero me gusta producir, si no, no lo haría. Me encanta decidir lo que quiero hacer en ocasiones, y generar trabajo tanto para mí como para los demás. No puedo quedarme sentado esperando que suene el teléfono a mis 53 años. Estar desde el germen de un espectáculo, siendo dueño de lo que cuentas y cómo quieres hacerlo mucho antes de subirte al escenario también como actor, es fantástico”. Siempre con la intención de poner en valor todo lo posible el hecho teatral. “Cualquier función te tiene que mover; creo en el teatro como un hecho transformador, más allá del mero entretenimiento”. No solo de teatro vive el actor y productor, que diversifica constantemente sus apariciones en distintos medios.

Recientemente ha regresado de rodar en Estados Unidos, junto a Carmen Machi, parte de la película Un efecto óptico, de Juan Cavestany. “Es una peli pequeñita, con poco presupuesto, pero muy chula. También participan Luis Bermejo y Lucía Juárez. Ha sido un disfrute volver a trabajar con Carmen, porque nos queremos mucho”. Y en unos meses llegará a HBO la serie 30 monedas, dirigida por Álex de la Iglesia, en la que participa, con un reparto en el que están, entre otros, Eduard Fernández, Macarena Gómez y Miguel Ángel Silvestre. “Es terror, terror, terror rural. Transcurre en un pueblo en el que nada es lo que parece”, avanza. “Rodamos durante cinco meses en Pedraza, y tiene una postproducción larga, porque tiene muchos efectos, así que de momento no sé cuándo se estrenará. Tengo muchas ganas de verla, porque Álex rueda como Dios”.

“Me encanta generar trabajo tanto para mí como para los demás”

No se puede quejar de poder estar presente en proyectos tan distintos entre sí. “Me siento afortunado, porque a mi edad ya no podría dedicarme a otra cosa. Cuando tenía veinticinco a veces sí pensaba ‘lo dejo, no puedo con tanto sufrimiento, no me llama nadie”, confiesa. “Decía ‘me voy al restaurante de mi padre’, que también me encanta cocinar”. Su hermana sí regenta un restaurante en Cádiz, y juntos abrieron uno en Madrid hace dos años, que cerró recientemente. Al final, Pepón eligió bien, y aquí sigue, muy activo. Incluso nos adelanta que va a hacer un papelito en la serie Veneno, de Los Javis.

Gracias a su trayectoria, hace poco le nombraron hijo predilecto de Marbella, su ciudad natal, y no puede estar más contento. “Los premios siempre te hacen ilusión y te levantan el ego”, confiesa, “pero al día siguiente tienes que seguir currando, no te cambian la vida”. Sí lo hacen a quienes tienes alrededor, y eso es lo que más valora Pepón de un reconocimiento como este. “Se han puesto todos tan contentos y orgullosos: la familia, los colegas… Solo por eso merece la pena, y me encanta recibirlo”.

LA OBRA NAUFRAGIOS DE ÁLVAR NÚÑEZ SE REPRESENTA DEL 12 DE FEBRERO AL 29 DE MARZO EN EL TEATRO MARÍA GUERRERO (C/TAMAYO Y BAUS, 4) DEL CENTRO DRAMÁTICO NACIONAL DE MADRID

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