25/11/2020

Carles Congost nos pregunta ‘¿Para qué sirven las canciones?’

7 octubre, 2020
Léetelo en 6 minutos

Nuestro aclamado videoartista Carles Congost regresa con una exposición antológica en La Casa Encendida y un nuevo vídeo inédito: ¿Para qué sirven las canciones? Insiste en el fenómeno hit, pero ahora en su omnipresencia en el entorno urbano y en lo trastornador que puede resultar que toda esta música que no has escogido se cuele en tu vida.

Carles Congost lleva muchos años preocupado por la música. Fundó en los noventa su propio grupo, The Congosound, y lo reflotó hace cinco años con notable éxito. En el último lustro ha dedicado videoartes al italodisco producido en Sabadell en los ochenta, al fenómeno del “one hit wonder”, al góspel como música esclavista…

Carles Congost, durante el rodaje de ¿Para qué sirven las canciones? Foto: Daniel Riera

En su último trabajo habla de la música que escuchamos pero no oímos: la que radian los hilos musicales o sale de las tiendas, bares y coches; la que escuchas cuando un grupo de jóvenes se cruza a tu lado por la calle con los móviles a todo trapo… Una música que puede parecer inocua o imperceptible, pero que lanza un mensaje al mundo del que igual no eres del todo consciente, y que hasta puede entrometerse en tu vida con la misma facilidad que crea opiniones, estructuras de pensamiento y conductas sociales.

SHANGAY ⇒ “¿Para qué sirven las canciones?” es una pregunta que ya le hacías a Genís Segarra, miembro de Astrud e Hidrogenesse, en Supercampeón, un vídeo del 2000. ¿Por qué has decidido volver a preguntártelo veinte años después?
CARLES CONGOST ⇒ Es una pregunta retórica que no tiene una respuesta clara y definitiva. En Supercampeón, la contestación que daba Genís enlazaba una serie de frases en loop que daba lugar a un artefacto sonoro en sí mismo. La uso hoy para reforzar la idea de que, veinte años después, sigo trabajando bajo los mismos intereses. Las formas y las maneras de mis vídeos pueden haber evolucionado, pero el discurso viene a ser el mismo de cuando empecé.

“Las canciones pop no son tan inocuas e inofensivas como podríamos pensar”

SHANGAY ⇒ Regresas al fenómeno del hit musical, pero aquí parece que lo vieras más como un trastorno social. ¿Nos manipula la música?
CARLES CONGOST ⇒ Mi reflexión sobre el hit tiene que ver con su inevitabilidad y con una convivencia que es forzada en muchos casos. Parto de la idea que las canciones pop, en el sentido más amplio que uno pueda darle, no son tan inocuas e inofensivas como podríamos pensar. Las canciones pertenecen a un momento concreto y hablan de él en forma y fondo, aunque no sea de forma literal. Las canciones buscan crear reacciones y, sin ser necesariamente propaganda, sí son un ente político con una enorme capacidad de expansión.

SHANGAY ⇒ De hecho, te centras en la omnipresencia de la música en el espacio público. ¿Qué es lo que te preocupa de toda esta emisión musical inconsciente?
CARLES CONGOST ⇒ La diferenciación que hago entre las canciones que tú eliges escuchar y las que simplemente suenan a tu alrededor formando parte del espacio público puede parecer una obviedad, pero no por eso deja de ser relevante. A partir de eso, cada uno debe extraer sus conclusiones.

SHANGAY ⇒ Para este vídeo has trabajado con el trapero Gayoncé Rose. ¿Cómo ves el trap o el reguetón siendo tú una persona tan electropopera?
CARLES CONGOSTQue el trap y el reguetón representan el pop del momento es innegable. Hay canciones que me gustan mucho y otras que aborrezco pero, para el caso, mi opinión no es importante. Me encanta escuchar a gente hablando de manera apasionada sobre la música que les importa, y eso es lo que hace Gayoncé Rose cuando se pone a hablar de trap y reguetón. Esa pasión es, finalmente, la misma que la del fanático del italodisco, el electropop o el rockabilly. Sea como sea, utilizar estos estilos no era algo negociable: mi vídeo es una ficción enmarcada en un tiempo y un espacio determinados, y pedía ser explicada a través de este lenguaje del hoy.

“Me encanta escuchar a gente hablando de manera apasionada sobre la música que les importa”

SHANGAY ⇒ También vuelves a las problemáticas juveniles, pero ubicándolas en esta continua crisis capitalista. ¿Son tiempos difíciles para creer en algún ideal?
CARLES CONGOST ⇒ Hablar de economía, precariedad e ideales rotos parece algo inevitable a día de hoy. Los jóvenes tienen muchos frentes abiertos. Bueno, los tenemos todos… Pero a ellos les ha tocando dar la cara y organizarse para responder a los grandes retos sociales, medioambientales y económicos que amenazan la estabilidad del planeta en los próximos años. Su futuro está en juego, y yo veo muestras de tener claro cómo quieren que sea.

SHANGAY ⇒ Has rodado con actores poco conocidos que luego han sido grandes nombres, como Macarena Gómez, Pablo Rivero o Nilo Mur. ¿Qué rostros nuevos nos traes?
CARLES CONGOST ⇒ He trabajado con un elenco de actores muy jóvenes, todos ellos estupendos. En primer lugar, Aida Llop, que ha hecho algo muy difícil, aportado frescura y credibilidad a un personaje complejo y contradictorio. Manel Llunell tiene un magnetismo increíble, el que tienen solo los grandes actores… y si no, tiempo al tiempo. Ángel Serrano, más conocido en las redes como Romantic Kitano, es un provocador nato, que aporta espontaneidad y ternura a la pieza; y por último, Lucía Cafeína, que tiene un papel muy corto, demasiado para todo lo que es capaz de hacer. Me gustaría poder trabajar de nuevo con cualquiera de ellos.

“El humor es inherente a mi manera de narrar y ver el mundo”

SHANGAY ⇒ Aquí tu particular sentido del humor está al servicio de los detalles, es irónico y sutil… ¿Qué importancia tiene para ti el humor dentro del arte?
CARLES CONGOST ⇒ El humor es inherente a mi manera de narrar y ver el mundo. Me sitúa en una posición en la que me siento cómodo. No se trata de un humor de carcajada, aunque ese humor me encanta (a veces, cuanto más burro, mejor), sino de un cierto tono, una atmósfera que resta solemnidad a lo que hago y anula la tentación de caer en postureos. Pienso que aquello que es importante lo es a pesar de cualquier subrayado, y no necesita que nos alerten constantemente de ello.

SHANGAY ⇒ Has reflotado The Congosound, tu proyecto musical, junto al vocalista Josep Xortó, con singles como Això que sona es nostre o Nova Esplendor. Se hace lógico preguntarte… ¿para qué sirven tus canciones?
CARLES CONGOST ⇒ Principalmente, para que nos lo pasemos bien haciéndolas y para disfrutar de una audiencia que, por pequeña que sea, nos sigue y nos celebra. La formación actual me ha permitido quitarme una espina que llevaba mucho tiempo arrastrando: lograr construir canciones en un sentido estricto, más allá de las bandas sonoras de mis vídeos. Recientemente, hemos publicado dos singles muy seguidos, Els hits y Bill Viola, la quinta y sexta canción de la formación si exceptuamos las remezclas. Mi intención es continuar trabajando hasta conformar un álbum que pueda ser también publicado en físico.

¿Para qué sirven las canciones? de Carles Congost se puede VER del 8 de octubre AL 10 DE ENERO en La Casa Encendida de Madrid (Ronda de Valencia, 2).
Más información en lacasaencendida.es

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