20/11/2019

Crónica: Lo que no se vio de los MTV EMA más hot en Sevilla

4 noviembre, 2019

Los MTV EMA 2019 en Sevilla fueron hot, hot, hot. Una realidad incuestionable, aunque solo quienes asistieron a la gala en directo en Fibes saben de lo que hablo. Madre mía, ¡qué calor hacía en el pabellón!

Ese calorazo incontrolable supuso un drama para más de uno/a que se había montado un look 100% otoñal, doy fe. Vips y periodistas tuvimos suerte, porque MTV nos mima mucho y teníamos barra y avituallamiento a nuestra disposición en todo momento. Así que hubo que aprovechar en los intermedios, que no son cortos.

Se vive de manera muy distinta la gala en directo, como es habitual en las retransmisiones televisivas. Y lo mejor ese poder prestar atención al artificio que implica en todo momento, aquí, puro hi-tech. Algo a resaltar es que el público sevillano contribuyó a que el calor –el no sofocante– se sintiese desde mucho antes de arrancar la gala. Coreando cualquier tema en español que sonaba –los que más, obviamente, los de Rosalía y Alocao–, aplaudiendo con cada entrada de famoso, celebrando lo que ocurría en la alfombra roja, que se seguía desde las pantallas… Muy de agradecer esa entrega, que confirma por qué a MTV le gusta tanto celebrar los EMA en nuestro país.

Dua Lipa

No pudo arrancar mejor esta gala de los MTV EMA que según apuntó la organización, deseaba celebrar el que consideran que ha sido “el año de la mujer”. Había muchas ganas de ver cómo iba a defender Dua Lipa su nuevo single, y desde luego, como pistoletazo de salida del evento no pudo ser mejor. Don’t Start Now invita a la euforia, y con la puesta en escena firmada por Es Devlin –colaboradora habitual de Pet Shop Boys– y la coreografía de Charm La’Donna, de repente el espíritu de Busby Berkeley –premio al millennial que pille la referencia– recorrió el pabellón.

Mabel

Mabel y su temazo Don’t Call Me Up recogieron el testigo, y resultó una actuación de lo más apañada. Curioso que Mabel todavía no despierte por aquí excesivas simpatías, a juzgar por los comentarios escuchados en el afterparty. Y algo parecido, que nos sorprendió, pasa con Halsey, que se marcó una etérea y danzarina actuación cantando Graveyard que descolocó a más de uno. A mí me trajo a la memoria a la primera Kate Bush –otra mención de premio para millennials–, y a una gran mayoría, a Florence + The Machine.

¿Qué se comentaba? Que cómo cambia tanto Halsey de una actuación a otro, de un vídeo a otro –¿de ahí el MTV EMA a mejor look, que todo el mundo considera que le robó descaradamente a Rosalía?–, no termina de tener una personalidad reconocible por el gran público. Quizás ella misma lo busca, tendremos que preguntárselo –íbamos a entrevistarla en Sevilla, pero desgraciadamente canceló toda la promoción prevista–. “Me siento afortunada de hacer pop en un momento tan especial para el pop”, dijo al recoger el premio a la mejor artista… pop.

Halsey

Eché en falta una mayor presencia de música urbana. Dudo que al votante de los EMA no le interese, a juzgar por los chillidos del público cuando Nicki Minaj se hizo con el premio a mejor artista de hip-hop (presentado por ¡Paz Vega!, uno de los momentos WTF de la noche). “¿Por qué no han invitado a Bad Gyal?”, dijo una chica sentada detrás de mí cuando sonó Alocao. ¿Por qué, MTV? Constatamos también que los artistas masculinos que formaron parte del show fueron los más previsibles, del joven Niall Horan a Liam Gallagher. Este último provocó en las gradas casi más estruendo que Rosalía, inexplicable…

Rosalía

Como era de esperar, Rosalía fue la más comentada de la noche. Porque sigue siendo la única artista nacional –ya internacional– que provoca opiniones tan encontradas. En los EMA ajustó cuentas con una Sevilla en donde tanto se la ha criticado por su supuesta apropiación de flamenco (zzzzz…). Con un tablao vertical, por tangos, con decenas de palmeros extras repartidos por la sala y esa combinación única de sentimiento y energía desbordados, provocó los dos minutos y pico más intensos allí vividos. ¿El comentario más común en el afterparty? Pues el mismo que en redes, que se hizo demasiada corta su actuación. Hasta en eso fue original, y nos dejó con ganas de más, de mucho más.

Al final, pudo dar la sensación de que la gala había sido, principalmente, un instrumento de promoción de Becky G, que anduvo de un lado a otro las dos horas que duró, con cambios vertiginosos de vestuario, cantando con Akon y sola, interactuando con compañeros de profesión y haciendo gala de su bilingüismo –aunque en su día nos confesó que se defiende de manera limitada en español–.

Becky G

De allí, a otra zona de Fibes donde tuvo lugar el afterparty. Como es habitual, suele dar tanto o más juego que en la gala, y volvió a ser así en esta ocasión. El enorme espacio, denominado ‘Luz de luna’, contaba con tres salas –más la terraza del picoteo y fumeteo, así de versátil–. La programación musical en la principal era de escándalo: en cabina se fueron sucediendo Black Saint, Shortee Blitz, Jungle, Flaca & Albal y Hutch. No duramos para verlos a todos, pero sorprendió el peso que ha vuelto a coger la música disco en eventos como este. Aunque el set más celebrado de los que vivimos fue el del experto en música urbana Shortee Blitz, que además contó con dos bailarines espectaculares dando color y poderío.

Pabllo Vittar

Es tradición en los EMA que haya una sala pequeña y canalla junto a los baños, y en Sevilla también la hubo. Bailar clasicazos como I Feel Love de Donna Summer en un espacio así, recogido y que invita al desenfreno, fue una experiencia. También intentar entrar a la zona VIP, donde algunos de los artistas que habían participado vivían su afterparty particular. No lo logramos, pero sí vimos desde fuera que la más pizpireta era Pabllo Vittar, que además de actuar en la alfombra roja ganó un premio, y fue un plus de visibilidad LGTB en la gala. No paró quieta en la fiesta tampoco.

Lola Índigo y Nicole Scherzinger, en el backstage.

También estaba dentro, en una nube, Mimi/Lola Índigo, inmensamente feliz con un EMA como mejor artista española. Ella fue también una de las más comentadas, tanto por quienes disfrutaban en el afterparty como por quienes, a la salida, se quejaban de no tener entrada para vivirla. Todos echaban de menos que hubiese actuado, al menos en la alfombra roja. Otra mujer nacional cuyo poderío reconocen los EMAs, en el año ideal para ello.

Ah, y otro premio a la capacidad de recorrerse mil y una veces todos los rincones de la fiesta para Diego, el cantante de Carolina Durante –que habían actuado dos días antes de la gala dentro de la MTV Music Week–, al que te podías encontrar fácilmente en una sala u otra según el momento, y en plazos muy breves. Menudo don de la ubicuidad el suyo. Y qué aguante porque, claro, le volví a ver cuando me marchaba. Y allí se quedó el valiente, exprimiendo estos EMAs que han estado al rojo vivo.

MÁS INFORMACIÓN EN MTV.ES

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.