16/02/2019

Bodas gays por San Valentín: José y Ángel se casaron al ‘estilo Alfonso XIII’

10 febrero, 2019

Nuestra boda fue en la sierra de Gredos (Ávila), el sábado 19 de agosto de 2017. Y sí: fue una boda temática, con Alfonso XIII como motivo central. Nos llamamos José, segoviano del año 1976, y mi marido es Ángel, también del mismo año.

Organizar la boda fue una maravilla porque hicimos todo con mucha ilusión, y recibimos mucho cariño, aceptación y aprobación por parte de todos los proveedores. Muchos de ellos estaban encantados de poder participar en la que era su primera boda homosexual.

La ceremonia y celebración fue en el Parador de Gredos, donde se llevó a cabo la primera celebración LGTBI. Y encima temática, con Alfonso XIII como tema principal. Fue una boda musical y llevaba por título Quiero estar junto a ti. 

Los dos novios estudiamos arte dramático, somos actores y muchos invitados eran del mundo del espectáculo (anónimos todos ellos, pero solo de momento…). El alcalde nos hizo un discurso muy bonito y emotivo porque le hacía mucha ilusión casarnos.

Éramos unos 150 invitados, no muchos. Pero lo curioso, e importante, es que era una boda entre dos hombres celebrada en Castilla y León, donde todavía hay mucha gente que no acepta este tipo de ceremonias y no comulga con los gays.

Lo más maravilloso de todo fue que estaban muchos sobrinos míos que iban con sus hijos de dos, cuatro, siete y doce años que veían por primera vez en directo una boda gay. Y lo hicieron sin juzgar ni criticar; veían por primera vez a dos hombres besarse, y que ninguno comentase nada por lo bajo, ni dijese nada luego, es genial. Estos niños podrán contar más adelante que la primera boda a la que asistieron fue una boda gay. Eso me llena de orgullo.

“La ceremonia y celebración fue en el Parador de Gredos, donde se llevó a cabo la primer celebración LGTBI. Y encima temática, con Alfonso XIII como tema principal”, nos dicen los novios.

El 90% de los invitados fue vestido de la temática que se pedía, y ello creó un ambiente muy bonito en un paraje espectacular, rodeado de pinos y donde había números musicales donde participaban los invitados.

Hubo baile nupcial, por supuesto: un vals de Chayanne titulado Tiempo de vals, al que los invitados se unieron tras abrirlo nosotros.

Fue una boda moderna porque cuidamos muy mucho el medio ambiente. Ni siquiera hubo invitaciones de papel. Todo fue a través de invitaciones digitales, confirmación de asistencia en una web que hicimos para el evento e invitados, mensajes de whastapp tipo cuenta atrás… Desde mi punto de vista, fue una boda superoriginal. ¡Y muy divertida!

Por cierto, también hubo ramos de novios, dos… Y por supuesto, lanzamiento de ramos. Eran rosas de tela, un ramo con los colores de mi traje y otro ramo con los colores del traje de mi marido. El lanzamiento de los ramos fue desde el balcón del parador, muy bonito. Y con explosión de confeti y número musical, por supuesto [risas].

Los novios tenían claro que querían una boda especial, y diferente. Lo consiguieron.

Algo curioso también, y muy gay: las mesas tenían nombres de actrices y personajes de España como Lola Flores, Carmen Sevilla, Paco Martínez Soria, Sara Montiel, etc…, y en cada mesa había una foto con el actor o actriz o personaje en cuestión. Los invitados se llevaron a casa de recuerdo los marcos con las fotos y todo… [risas].

La forma en la que nos conocimos mi marido y yo, fue muy de libro, porque él estaba con una amiga en común viendo un concierto de Liza Minnelli y yo estaba con unos amigos tomando un refresco en la plaza de Chueca. Al finalizar su concierto, nos encontramos para seguir por las calles de Madrid y al rato ya estábamos quedando para acudir juntos a un concierto de nuestro gran querido artista Raphael en Alcalá de Henares. Así empezó todo.

José y Ángel estudiaron Arte Dramático y muchos de los invitados eran del mundo del teatro.

Cuando le conocí, mi ahora marido tenía un perro precioso llamado Froilán de todos los Santos, al que yo adoraba y que luego fue como nuestro hijo. Pero que no pudo acompañarnos a la boda porque falleció años antes, aunque estuvo súper presente en la ceremonia porque había fotos de él en un collage.

Yo era el que estaba todo el tiempo preguntando a mi marido: “¿Cuándo nos casamos? ¿Cuándo nos casamos?” Hasta me compré una camiseta con ese texto impreso, pero no colaba hasta que en un viaje a París, en la catedral de Notre-Dame, sacó el anillo y allí mismo me pidió matrimonio. Eso fue en 2016, y en menos de un año ya estábamos casados.

No tuvimos fotógrafo ni personal contratado para grabar vídeo. Fueron los invitados, vestidos de época, los que se hacían fotos sin parar, unos con otros y a nosotros. Algo curioso es que los empleados del Parador, mientras nos estábamos casando, estaban disfrutando muy mucho con tanto vestido de época, tanto número musical, y estaban con los móviles en la mano haciendo fotos y vídeos como si fueran espectadores de un musical al aire libre, al igual que el personal que había de paseo y en cafetería que se sumaron al espectáculo…

Mi marido es un enamorado de París, ama esa ciudad a la que va todos los años a empaparse del aire de sus calles, sus teatros, su gente. A raíz de este amor por la ciduad, surgió el tema musical que abrió nuestra boda: una canción en francés de uno de los números musicales del cabaret más conocido en el mundo, el Moulin Rouge. Sonaron también temas de Rocío Jurado, Raphael, Rosa López, todos ellos con coreografías que los invitados ya conocían, porque se las fuimos enviando por whastapp para que pudieran ir con el baile aprendido. El tema musical que más éxito tuvo, con su correspondiente coreografía, fue la canción de Rosa Europe’s living a celebration, que se repitió en la fiesta varías veces por petición popular.

Después del vals nupcial, nos sorprendieron con un flashmob con la canción Marry You,  porque mi querida sobrina Sonia, que fue la madrina de la boda, sabía que yo quería sonara en mi boda. Y no tuvimos una madrina ni un padrino, sino ¡¡2 madrinas !! Preciosas ellas: Sonia y Raquel.

El 100% de los invitados, al terminar y como resumen de boda decían: “¡Tenéis que casaros todos los años y hacer una fiesta como ésta!”

“El lanzamiento de los ramos fue desde el balcón del parador, y con explosión de confeti y número musical”, recuerdan los novios.

Y claro, después de organizar esta magnífica boda temática, los novios necesitábamos vacaciones. ¿Qué hicimos?, pues irnos a Nueva York un mes para conocer y disfrutar esa impresionante ciudad. También nos escapamos a Las Vegas a ver un concierto de Ricky Martin; fuimos a San Francisco a ver la cárcel de Alcatraz, estuvimos también en Filadelfia viendo uno de los últimos conciertos de Aretha Franklin. ¿Qué decir de Nueva York? Gozamos con tantos musicales, drag queens, tiendas, rascacielos, restaurantes…  y ese concierto de Lady Gaga que no dejaba de tocar el piano aunque llovía una barbaridad.

El día que me casé, sabía que lo hacía con el hombre de mi vida. Y ese día que tan importante se hace muy emotivo al ver que toda la gente a la que quieres está ahí, en ese momento íntimo donde prima el amor.

¡Casémonos por amor, sigamos teniendo visibilidad! Dejemos ya los estereotipos y las barreras, defendamos la naturalidad y sobretodo el amor.

Me hace mucha ilusión ver nuestras fotos en vuestra revista, porque soy muy seguidor de ella, de vuestra web, y porque hay que apostar por el amor y por la visibilidad homosexual.

En resumen: ¡vivan las bodas LGTBI y viva en amor!

Las divertidas invitaciones

Los novios cuidaron todos los detalles. Y quisieron una boda ‘eco’ y todas las invitaciones que mandaron fueron digitales, ni una sola en papel. Han querido compartirlas con todos nosotros.

Los detalles de las mesas

Las mesas tenían nombres de actores y actrices españoles. Todos ellos mitos del mundo del espectáculo. Cada mesa tenía una foto: “Los invitados se las llevaban”, nos dicen.

También había detalles para que sirvieran como recuerdo a sus amigos.

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