18/07/2019

Canarias, el perfecto destino LGTBI: ocho islas, ocho viajes

2 mayo, 2019
Léetelo en 1 minuto

Sí, ocho islas, pues La Graciosa es la octava isla de este paraíso. Cada una de ellas es un minicontinente fascinante, pero todas comparten un común denominador: tener uno de los mejores climas del mundo. Por eso es uno de los destinos preferidos del turismo LGTBI internacional.

Desde junio del pasado año, La Graciosa es oficialmente la octava isla del archipiélago canario. Estas ocho islas son un lujo para nuestro país. No solo por su excepcional clima, que hace que todos los meses del año sean perfectos en cualquiera de ellas para disfrutar del siempre deseado ‘sol y playa’, sino por los secretos que cada una guarda.

Desde las fascinantes playas de Fuerteventura, Lanzarote o La Graciosa hasta los acantilados de La Gomera y El Hierro o el cielo de La Palma (el más limpio del hemisferio norte), pasando por las zonas de marcha y ocio más divertidas del panorama LGTBI de  Gran Canaria y Tenerife.

Las Islas Canarias tienen mucho que ofrecer y cada isla es un tesoro, un viaje muy diferente. Te las descubrimos, repasándolas de oeste a este, una a una, para que les saques todo el jugo.

El Hierro

Puede presumir de estar en el camino de la autosuficiencia energética y 100% renovable. Con 268 kilómetros cuadrados y solo diez mil habitantes, es la más occidental de Canarias.

La ‘isla del meridiano’ –como también es conocida– es un lugar de contrastes que fue declarada Reserva de la Biosfera de la UNESCO en el año 2000.

Uno de los secretos que esconde está bajo el mar, pues es uno de los destinos preferidos del mundo de los submarinistas. Sus fondos marinos cautivan a quien busca experiencias diferentes y salvajes.

La Palma

Mucho antes de que Madonna lanzara su hitazo, La Palma ya era ‘la isla bonita’. Y por algo será. Es un lugar fascinante, lleno de magia y contrastes que van desde la zona de los volcanes en Fuencaliente hasta el bosque de Los Tilos, con especies vegetales propias de la Era Terciaria, pasando por sus costas.

También es conocida como la isla de las estrellas, pues en El Roque de los Muchachos, a 2.400 metros de altitud, está uno de los observatorios astrofísicos más importantes del mundo. La isla es Reserva de la Biosfera y tiene su cielo protegido, por ley, de la contaminación lumínica. Disfrutar de él es un regalazo.

La Gomera

Un lugar desbordante de naturaleza, como la del Parque Nacional de Garajonay, cuyo nombre se inspira en la historia de amor entre los jóvenes aborígenes Gara y Jonay. La isla es el paraíso de los senderistas. Y la medicina perfecta para todos aquellos que necesitan eso tan manido de ‘desconectar del mundo’.

Gracias a su rico ecosistema, también ha sido declarada por la UNESCO como Reserva de la Biosfera. La Gomera solo necesita una cosa: ser descubierta.

Tenerife

La sombra del Teide no es alargada, es alucinante. Y sitúa a Tenerife como el techo de España, pues es el pico más alto del país. La isla rezuma historia.

La Laguna, ciudad universitaria por excelencia del archipiélago, es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, en cuyas animadas calles se alzan hermosos monumentos y edificios históricos.

Pero luego están sus fantásticas playas, como El Médano, que destaca por las maravillosas vistas al cono volcánico Montaña Roja. Con importantes núcleos turísticos, la isla tiene también zonas en las que el silencio y la naturaleza te ayudan a recuperar esa tan necesaria paz.

Gran Canaria

Le ocurre como a Tenerife: es una isla en la que puedes encontrar desde las zonas de marcha más divertidas a los paisajes más fascinantes y silenciosos.

Gran Canaria es así. Pero, además, es uno de los destinos LGTBI de referencia a nivel mundial, con Maspalomas como faro que dio luz a nuestro colectivo cuando en España no teníamos la libertad que tenemos hoy. Sus espectaculares playas son solo uno de los atractivos que ofrece la isla.

Fuerteventura

Maravilla de destino para todos aquellos que busquen el sol, la playa, el relax y desconectar. Su nombre lo indica, ‘fuerte ventura’ poder ir a ella.

Pero, como todas las Islas Canarias, es una isla de contrastes. Conocer sus pequeñas poblaciones es tan importante como descubrir su costa. Y luego está Corralejo, con su zona gay… Si ya se quiere desconectar del todo, el Islote de Lobos, muy cerca de la costa norte de la isla, es parada obligatoria.

Lanzarote

Si hay un nombre ligado a Lanzarote es el de César Manrique. Gracias a este artista universal –del que ahora se cumple el centenario de su nacimiento– la isla se salvó de ser un destino masivo y su huella se puede ver en casi cualquier rincón.

Escenario de numerosas películas, hay quien define su paisaje como lunar, pero la isla ofrece mucho más. Sus jardines de cactus son también imagen de marca de este destino, que tiene unos núcleos urbanos tan mágicos que incitan a tomar la drástica decisión de querer quedarse a vivir en ellos.

La Graciosa

Pues sí, desde junio de 2018 esta pequeña isla de pescadores es ya oficialmente la octava. Casi sin turismo y con calles sin asfaltar, es el lujo que hay que darse al menos una vez en la vida. No se puede decir más con menos palabras…

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.